RESERVA HÍDRICA CORDILLERANA

Cordillera de Coquimbo registra récord de nieve: ¿Cómo impactará el deshielo en los próximos meses?

La superficie nevada alcanzó los 7.827 km² al cierre de septiembre, más de cuatro veces lo registrado en igual fecha de 2025. Especialistas estiman que la acumulación de agua equivalente en la cordillera es excepcional, aunque advierten que no toda la nieve llegará a los ríos.
jueves 29 de octubre de 2026

La Región de Coquimbo enfrenta una temporada de deshielo marcada por una acumulación excepcional de nieve en la cordillera. Al 30 de septiembre de 2026, la superficie cubierta alcanzaba los 7.827 kilómetros cuadrados, frente a los 1.848 km² registrados en la misma fecha del año pasado y por sobre los aproximadamente 5.500 km² que se observan en un año promedio.

Según explicó Cristian Orrego, encargado del área meteorológica del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), los valores actuales superan el percentil 99 de la serie de datos satelitales utilizada para monitorear la cobertura nival. Esto convierte a 2026 en el año con mayor superficie cubierta por nieve desde que existen registros del sensor MODIS.

La magnitud de esta acumulación abre interrogantes sobre la cantidad de agua que podría aportar el deshielo a los ríos durante la primavera y el verano, así como sobre sus efectos en la disponibilidad hídrica regional.

Una reserva de agua excepcional

Para estimar el aporte potencial de la nieve, uno de los indicadores fundamentales es el agua equivalente en nieve, conocida como SWE por su sigla en inglés. La medida representa la cantidad de agua que se obtendría al derretir la nieve acumulada y permite proyectar su posible contribución a los caudales.

Orrego señaló que en la alta cordillera se estima una acumulación de entre 200 y 500 milímetros de agua equivalente en nieve durante este invierno. En tanto, estimaciones de Snowdata acumuladas al 12 de octubre indican que los valores actuales son aproximadamente ocho veces superiores a los de un año promedio, tomando como referencia el período entre 2000 y 2024.

Sin embargo, la abundante cobertura no significa que toda esa reserva se convierta en agua disponible. La cofundadora de Snowdata, Simone Schauwecker, explicó que la nieve puede originar hasta el 80% del agua que fluye por los cauces de los ríos de la región, por lo que su derretimiento resulta clave para el abastecimiento de los embalses, la recarga de acuíferos y el riego agrícola.

El deshielo aún no alcanza la mitad de la acumulación

Las estimaciones de CEAZA y Snowdata indican que, hasta octubre, todavía no se ha derretido el 50% de la nieve acumulada en la alta cordillera. No obstante, el investigador de Snowdata Álvaro Ayala advirtió que una parte de la nieve restante podría perderse mediante procesos de sublimación o evaporación, sin transformarse en agua líquida que escurra hacia los ríos.

En cuanto al calendario, Orrego proyectó que el peak del deshielo —el período de mayor derretimiento— debería producirse durante noviembre. Los máximos caudales, en cambio, suelen registrarse uno o dos meses después, principalmente en diciembre y enero.

El investigador de CEAZA Pedro Sanzana planteó que el peak de los caudales podría ocurrir en diciembre, aunque existen temporadas en que los máximos se han registrado en marzo. De acuerdo con el especialista, las condiciones de este año apuntan a que el proceso está avanzando con mayor rapidez.

Uno de los factores determinantes será la evolución de las temperaturas. Las condiciones térmicas pueden acelerar o retrasar el derretimiento, mientras que nuevos eventos de precipitación podrían incorporar más nieve a la reserva cordillerana.

Información clave para planificar el uso del agua

El monitoreo de la nieve combina estaciones meteorológicas que registran su altura y, en algunos casos, su contenido de agua, con el análisis de imágenes satelitales. A estas herramientas se suman las observaciones en terreno mediante sensores y drones.

Una de las plataformas utilizadas es SWEET-Coquimbo, disponible en nieve.ceaza.cl, que entrega estimaciones actualizadas de la masa de nieve acumulada y del volumen potencial de agua que podría generar su derretimiento en las cuencas cordilleranas.

La herramienta integra distintas fuentes de información, entre ellas el reanálisis meteorológico ERA5, la modelación hidrológica mediante SnowModel y las imágenes satelitales de Landsat y Sentinel. Su metodología es operada por Snowdata, empresa derivada de CEAZA.

Schauwecker destacó que estas estimaciones son relevantes para anticipar las necesidades de riego durante el verano y apoyar las decisiones de las juntas de vigilancia de los ríos. También pueden orientar la planificación de proveedores de agua potable, centrales hidroeléctricas y empresas mineras.

En una región donde la disponibilidad de agua es determinante para las actividades productivas y el consumo humano, conocer cuánto recurso podría aportar la nieve resulta fundamental. Pese a la acumulación excepcional de este año, los especialistas recalcan que el seguimiento del deshielo será necesario para estimar qué proporción de esa reserva llegará efectivamente a los cauces.