Medida permitirá recuperar un terreno anhelado por los vecinos
San Juan deja atrás un foco de inseguridad con el retiro de 47 containers
Durante años fueron parte del paisaje cotidiano del sector de San Juan. Por eso, cuando comenzaron las labores para retirar los 47 containers que conformaban el antiguo CESFAM provisorio, la escena atrajo a numerosos vecinos que llegaron a observar las maniobras.
Desde la vereda, siguiendo atentamente el trabajo de las grúas, comentaban con satisfacción una acción que esperaron durante mucho tiempo. Lo que alguna vez fue un recinto de atención de salud y luego un espacio marcado por el deterioro, las incivilidades y la inseguridad, comienza finalmente a despedirse para dar paso a una nueva etapa para el sector.
La iniciativa impulsada por el municipio de Coquimbo contempla el traslado de los 47 módulos hasta el recinto de La Pampilla, donde serán restaurados para responder a distintas necesidades comunitarias. El trabajo forma parte del plan de recuperación de espacios públicos y considera una inversión superior a los $200 millones para habilitar nuevos equipamientos, incluyendo oficinas administrativas y baterías de baños.
Paralelamente, cuadrillas municipales realizan labores de limpieza, retiro de escombros, fumigación y desratización, con el objetivo de recuperar por completo un lugar que durante años generó preocupación entre quienes viven en sus alrededores.
El alcalde (s) de Coquimbo, David Díaz López, destacó que la medida forma parte del esfuerzo municipal por devolver espacios a las comunidades. "Hoy estos contenedores están siendo trasladados para que este lugar, que presentaba deterioro y donde estaban ocurriendo incivilidades, pueda transformarse en un nuevo espacio entregado a la comunidad. Además, estos módulos tendrán una nueva vida, siendo utilizados en distintos recintos municipales y para cubrir diversas necesidades de nuestros vecinos", señaló.
Entre quienes observaban el retiro de los containers estaba María Cristina Pereira, presidenta de la Junta de Vecinos del Olivar Alto, quien reconoce que la comunidad llevaba mucho tiempo esperando una solución para el lugar. "Había personas que ingresaban al recinto y eso generaba mucha preocupación, especialmente porque aquí vive una gran cantidad de adultos mayores. Ahora estamos más tranquilos y esperamos que este espacio pueda recuperarse", comentó.