TOMAN MEDIDAS DE PRECAUCIÓN
Temen que agua de embalse La Paloma provoque daños y aisle localidades
El alivio producto de la recuperación hídrica que ha experimentado la Provincia del Limarí contrasta fuertemente con la incertidumbre que hoy embarga a las comunidades rurales ribereñas. Los ediles de Monte Patria y Ovalle han manifestado su profunda preocupación ante los eventuales efectos colaterales derivados del incremento de los caudales liberados desde el Embalse La Paloma. Según advierten las autoridades locales, la fuerza de las corrientes amenaza con arrastrar y destruir las obras provisorias ejecutadas tras los últimos temporales, situación que dejaría nuevamente desconectadas a diversas localidades.
La inquietud radica en que, en la medida que se continúen abriendo más compuertas de la megaestructura hídrica, el volumen de agua sobrepase la capacidad de resistencia de badenes y terraplenes de emergencia.
En el caso de Monte Patria, el escenario ya presenta serias complicaciones. El alcalde Cristián Herrera detalló que en el sector de El Tome Bajo la estructura del badén ha comenzado a ceder progresivamente, producto de la fuerza del río que carcome el terreno donde se asientan los tubos de evacuación. La problemática también alcanza a la ruta alternativa que cruza por el sector del sifón de Paloma.
"Lo que me comentaba el Seremi es que ahí ha habido un pozo lastrero donde sacaron material. No está el problema en el puente, pero sí por este pozo lastrero está ingresando agua y va a cortar en algún minuto también esa pasada que tenían los vecinos. Se han abierto dos compuertas al día de hoy, pero se van a seguir abriendo más, entonces esto sí o sí se va a cortar", advirtió con firmeza Herrera.
Ante este panorama crítico, equipos de la Dirección de Vialidad y personal municipal se han desplegado en el territorio para monitorear el cauce y buscar alternativas viables que impidan que sectores como Guanilla, El Tome Bajo y Palos Quemados queden incomunicados. "Hoy día estamos sin ninguna posibilidad incluso de poder acceder al lugar en caso de una emergencia", enfatizó el edil montepatrino.
ESTRECHA VIGILANCIA
Por su parte, en la comuna de Ovalle las autoridades mantienen bajo estrecha vigilancia los puntos críticos aguas abajo del embalse. El alcalde Héctor Vega reconoció que, si bien el retorno del agua a los cauces es motivo de alegría, requiere de máxima precaución por el impacto en las obras provisorias del río Limarí.
Respecto a la capacidad de respuesta de la infraestructura, Vega explicó que el puente de Guanilla cuenta con una capacidad teórica en su manual de operaciones para resistir hasta 200 metros cúbicos por segundo, cifra de la cual aún se está lejos. No obstante, el riesgo principal se concentra en sectores como Potrerillos Bajos. "Lo que sí es que podríamos tener algunos problemas sería en el terraplén que se encuentra en el sector de Potrerillos Bajos, que es un terraplén con unos tubos que obviamente eso se lo va a llevar el agua", señaló Vega.
Frente a este riesgo inminente, el municipio ovallino ha solicitado el apoyo de maquinaria pesada a través de la Delegación Presidencial Provincial en conjunto con la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), con el objetivo de ejecutar labores preventivas de encauzamiento para proteger las viviendas colindantes a la ribera. Asimismo, las autoridades formularon un firme llamado a la comunidad a actuar con prudencia, mantener la calma, evitar acercarse a las orillas del río Limarí y abstenerse de ingresar al agua para bañarse mientras se mantengan los vertimientos.