PROYECTO “CON LAS INFANCIAS NO”

Buscan castración química para condenados por delitos sexuales

La iniciativa impulsada por un grupo transversal de parlamentarios propone además presidio perpetuo calificado para los casos más graves y elimina penas sustitutivas.
En la imagen los parlamentarios Erich Grohs, Héctor Ulloa, Jaime Mulet y Patricio Pinilla, impulsores del proyecto de ley “Con las infancias no” que propone castración química para abusadores y violadores de menores.
En la imagen los parlamentarios Erich Grohs, Héctor Ulloa, Jaime Mulet y Patricio Pinilla, impulsores del proyecto de ley “Con las infancias no” que propone castración química para abusadores y violadores de menores.
sábado 07 de noviembre de 2026

Con el objetivo de endurecer de manera drástica las sanciones y evitar la reincidencia en agresiones sexuales contra menores de edad, un grupo transversal de parlamentarios ingresó al Congreso Nacional el proyecto de ley titulado “Con las infancias no”. La moción, impulsada por el diputado Héctor Ulloa junto a sus pares Erich Grohs, Zandra Parisi, Jaime Mulet y Patricio Pinilla, surge en medio de una fuerte controversia pública tras la concesión de beneficios penales a personas condenadas por este tipo de crímenes.

El eje central de la propuesta establece la castración química obligatoria como un requisito ineludible para que cualquier persona condenada por pedofilia pueda acceder a beneficios penitenciarios, tales como la libertad condicional o indultos.

En caso de que el beneficiado abandone el tratamiento médico, perderá inmediatamente dicho beneficio, contemplándose además que ni siquiera el Presidente de la República tenga la facultad de eximir al sujeto de esta condición.

El diputado por la Región de Coquimbo, Erich Grohs (PNL), enfatizó la urgencia de cambiar el escenario actual. “Hoy el sistema permite que los agresores sexuales cumplan su pena y vuelvan a la sociedad exactamente en las mismas condiciones, sin tratamiento ni control real de sus impulsos. Apoyamos con fuerza este proyecto porque corta esa impunidad. Exigir la castración química voluntaria como requisito para cualquier beneficio carcelario no es solo un castigo, es una medida de protección urgente para garantizar que ningún criminal vuelva a dañar la inocencia de un menor en nuestro país”, sostuvo el legislador.

Por su parte, el diputado Héctor Ulloa criticó las sanciones vigentes en la legislación nacional. “Llama la atención la escasa cuantía de la pena aplicable en muchos de los casos en que se otorgaron los beneficios. Cinco años, seis años, tratándose muchas veces de abusos sexuales aberrantes en contra de menores de edad”. Ante esto, afirmó que el Estado debe entregar una respuesta contundente y “a la altura del daño que causa: el presidio perpetuo”.

En ese marco, la iniciativa eleva la sanción general a presidio perpetuo para los delitos de violación, alcanzando el presidio perpetuo calificado en los casos más graves perpetrados contra menores de 14 años. Asimismo, el texto elimina las penas sustitutivas y aclara explícitamente que someterse al tratamiento médico no operará como atenuante ni reducirá la condena impuesta.

LA CASTRACIÓN QUÍMICA

La castración química es un tratamiento médico reversible que utiliza fármacos -como antiandrógenos o inhibidores hormonales- para reducir drásticamente los niveles de testosterona y la libido en los hombres.

A diferencia de la intervención quirúrgica, este procedimiento no implica la extirpación de testículos ni genera una esterilización física permanente. Se administra mediante inyecciones periódicas (mensuales, trimestrales o semestrales) o la ingesta diaria de comprimidos. Al suspender la medicación, el organismo recupera de forma gradual los niveles hormonales y la función sexual habitual.

El proyecto de ley iniciará próximamente su tramitación en las comisiones correspondientes del Congreso Nacional.