Sulantay se va del IND

Un poco más de tres años se desempeñó en el cargo, restándole otros tres luego de ser ratificado en diciembre pasado. En su alejamiento habla de sus éxitos y del estadio La Portada
Sulantay se va del IND
Sulantay se va del IND
miércoles 16 de abril de 2014

Finalmente Marco Antonio Sulantay, dejó la dirección regional del Instituto Nacional de Deportes. El pasado viernes se le solicitó la renuncia y éste de manera inmediata la presentó. El pasado lunes se despidió de los funcionarios regionales, a quienes les agradeció la disposición por la entrega en sus años de servicio. Ahora descansará un par de semanas para regresar y apoyar a su padre José Sulantay en el CORE y en la Fundación Sulantay Sport donde desarrollará asesorías a clubes y municipios.

En parte era lo que esperaba. Aún con tres años por delante, dijo que se dio el proceso lógico por el cambio de Gobierno, “pese a que mi cargo fue concursado por sistema de alta dirección pública, en este caso no se respetó el contrato vigente (tres años), pero por razones de confianza se me solicitó la renuncia el viernes de parte del director nacional que como dice la ley es mi superior jerárquico y en oficio presenté mi renuncia no voluntaria al cargo”, dijo en entrevista con El Día, precisamente momentos después de presentar los antecedentes a Contraloría para el trámite oficial de su salida.

Fueron cerca de cuatro años al mando del deporte en la región con el campamento base en el Cendyr San Joaquín y aunque todo indicaba que debía partir con el alejamiento del gobierno de Sebastián Piñera, decidió mantenerse y ser indemnizado por tal situación.

-¿No le molestaron las críticas por mantenerse en el cargo?
“No, para nada, porque uno está en política a través de un cargo público que tenía una arista técnica. Llegué por un sistema de concursabilidad que no inventé yo, sino que el gobierno anterior al de Sebastián Piñera. No me molestó en general, porque no sé si la gente que las hizo tenía el peso específico para realizarlas. A muchos de ellos ni conozco, como tampoco a la presidenta de la ANEF siendo que llevo 14 años como periodista, pero hoy me da lo mismo, acá se cumplió un procedimiento y la gente que cree que esto era llegar y entrar pateando la puerta y sacando a la gente que estaba sin cumplir los procesos administrativos, se equivocó”.

-¿Se puede definir la gestión con metas claras obtenidas?
“Al principio nos propusimos metas simples e importantes y se cumplieron. La primera cambiarle el chip a la gente, hicimos que Chile fuera un país de deportistas y que hasta antes del discurso del Presidente Sebastián Piñera en 2010 era imposible de cumplir, porque Chile estaba en niveles superiores al 80 por ciento de obesidad y sedentarismo, en especial la infantil sufriendo de los males adosados al estrés y la carencia de actividad física. Nos propusimos poner el acento ahí como las coberturas de programas. Había 9 cuando llegué y se ampliaron a 14 en la región. Acá no había programa dedicado al adulto mayor y se desarrolló el adulto mayor en movimiento; se afianzaron las ligas de la educación superior que han jugado finales nacionales. Se hizo una ampliación para llegar a la población y se vio reflejado en la encuesta nacional de la U. de Concepción donde certificó que hubo una baja del sedentarismo en un 3 por ciento, que parece baja, pero que en el término de personas significa que 500 mil personas comenzaron a practicar actividades físicas. Lo otro dice relación con dotar de infraestructura a la población lo que quedará como legado: Dos gimnasios polideportivos, un estadio, 6 proyectos de Chile Estadios y una cantidad importante de multicanchas reparadas, o reconstruidas”.

-¿Ciertamente hay una demanda que no se alcanza a cubrir?
“Quedaron cosas pendientes, porque en cuatro años es difícil lograrlo todo, pero en ese tiempo, planificamos, ejecutamos y desarrollamos lo que es mérito nuestro, en los gobiernos anteriores estaban los anteproyectos y así se iba el tiempo y los recursos. Muchas veces había obras imposibles de construir como la primera maqueta de los estadios de Ovalle y de La Serena. Nosotros tuvimos ese mérito aterrizamos las cosas, ahorramos recursos que se iban en consultorías, en negocios políticos del gobierno de turno, en ese sentido hicimos cosas más técnicas y el gran trabajo pendiente por un tema más de mercado fue el estadio de Ovalle”.

-¿Eso simplemente no se logró?
“En dos años y medio estuvo paralizado por el Consejo de Monumentos Nacionales, donde nadie tenía injerencia, cuando lo liberaron, en un año, repusimos los recursos y levantamos 2 licitaciones que lamentablemente la segunda no se pudo hacer por un tema de recursos. Había dos empresas que iban a ofertar, finalmente fue una que fue en un ciento por ciento que es inaceptable, no puede ser que el estadio de Ovalle para 5 mil personas y estándar FIFA dentro del rango para la ciudad, haya sido ofertado por 80 UF la butaca cuando La Serena salió por 45, casi el doble, ni el IND y el Estado se quiso hacer cómplice de una empresa que se quiso aprovechar de todo en ese momento. Hoy, lamentablemente, quedó pendiente y habrá que seguirlo trabajando a través del alcalde para que se pueda cumplir con ese recurso, en especial con una asignación de recursos del IND que quedó pendiente, pero que dependerá de la actual administración”.

-¿La Portada no pudieron cerrarla como gobierno?
“Hay que diferenciar el caso en dos partes. La primera administrativa y política. Hay mucha gente del actual gobierno, autoridades actuales y del pasado que aparecen en las fotografías mostrando el estadio y que fueron los principales responsables de no haberse postulado a las redes de estadio de los gobiernos anteriores. La Portada tiene un solo responsable que es Sebastián Piñera, La Portada estaba fuera de la red de proyectos ejecutables y el Presidente decidió incluirlo sin postulaciones dentro del listado, directamente así fue como La Serena pudo formar parte de este proyecto. Después acá los intendentes hicieron lo suyo, los consejeros regionales aprobaron recursos correspondientes, nosotros éramos el brazo ejecutor y al actual alcalde de La Serena, que se la jugó siempre para disponer de esta obra lo mejor posible y no hay nadie más, todos los que están en la foto, están de más”.

-¿Pero quedó en la retina ese faltante de 700 millones de pesos por obras complementarias?
“Mucha gente cree que no está financiado, que está atrasado, que no hay trabajos. Desde mayo pasado no ha sufrido ningún día de para y siempre la obra ha estado financiada. Lo que sucedió después es una ampliación normal de obra que tiene que ver con la norma sísmica. Cuando se hizo este proyecto, la norma sísmica producto del terremoto 2010 no estaba publicada, estaba recién desarrollándose y se hizo este estadio con una relación de cálculo por razones obvias, porque no se podía tener a disposición. Cuando salió la proyección arrojó una mayor cantidad de material, fierro y hormigón que significó ampliar la obra en $1.200 millones de los cuales el IND dispuso de $500 millones faltando esos $700. Nosotros planteamos que esta obra desde su génesis estaba con un financiamiento compartido y solicitamos al CORE el faltante, pero ellos sacaron a relucir una cláusula de no poner ningún peso de más. Eso generó que después esto se politizara, se tomara como arma para no entregar esos recursos que faltaban”.

-Si usted recuerda, fue alguien del mismo gobierno de Sebastián Piñera quien dispuso que se colocara esa cláusula?
“Cierto, fue un acuerdo de consejo relacionado a postulaciones, temas deportivas, yo miraba de afuera, nunca estuve de acuerdo, pero esos acuerdos no son perpetuos y pueden ser revisados y estoy convencido de que no es un tema de recursos. Acá esos $700 millones se politizaron. Es muy poco dinero para los recursos que maneja el Gobierno Regional, técnicamente podían ser entregados al principio del próximo año, porque esto es ampliación de obra”.

-Respecto de los plazos, no nació de la gente que el estadio se entregaba en diciembre pasado, eso lo dice el mismo proyecto?
“El estadio comenzó a construirse en mayo 2013 y hasta marzo lleva 10 meses y una obra de esa envergadura, nunca está en ese tiempo. Lo que se firmó en diciembre pasado tenía una cantidad de tiempo hasta abril y mayo, por distintos motivos administrativos. Los papeles dicen una cosa, pero siempre hay justificaciones porque sí y porque no, pero hay que cumplir con todos los requerimientos, en el fondo, lo que manda es la calidad de la obra que no se puede poner en peligro por papeles más o papeles menos. Yo apelo a que la ciudadanía comprenderá que si te demoras un par de meses más a lo estipulado, será porque el estadio va a cumplir la norma sísmica actual, va a quedar un estadio de primera categoría con 18 mil butacas, megafonía, pantallas led tal cual los estándares internacionales”.

-¿Para cuándo entonces?
“Septiembre o octubre aproximadamente, nunca hay que apurar los procedimientos, hay tema de recepción de obra. Nunca hay que olvidar lo que pasó en Coquimbo que por un tema de apuro por el Mundial, la obra a la losa no se le dio el frague y se quebrajeó entera, la pista presenta daños y reparos técnicos, la empresa dejó de pagar a subcontratados, una serie de cosas en las que no queremos caer y que se cayó en al pasado, queremos hacerlo bien y la ciudadanía y el país no se merecen obras mal ejecutadas”.

EL CENDYR. -¿En este tiempo claramente la piscina del Cendyr fue la piedra en el zapato?
“Diría que no, la piscina era fuente de un conflicto enorme que venía de las administraciones anteriores. Se analizó porque era un tema sensible. Si nosotros hubiésemos tomado la determinación de cerrar la puerta por fuera, de manejar de distinta forma ese foco de conflicto que encontré en la piscina probablemente se hubiese decretado el cierre que hubiese significado deterioro estructural, porque no se sacaba nada con tener piscina sin uso. Dentro de las limitaciones vimos eso, porque en el presupuesto de ese año todo era restringido por el tema del terremoto, hasta que pudimos, a finales del año pasado, hacer una transición a una nueva licitación que fuera más amplia”.

-¿Las diferencias siempre existieron con la gente de la asociación?
“Ellos fueron la piedra angular de este conflicto, entre comillas, solamente gente ligada a esa asociación que por cierto no lo es, ya que para ser asociación se necesitan de tres clubes. Ese es un club relacionado a dos o tres personas, que siempre tuvieron una actitud distinta de no colaboración siendo que nosotros actuamos en forma transparente con todo el mundo. Quizás un tema deportivo, ideológico, pero fue poca gente, sin querer generalizar, dos o tres personas conflictivas que al final las mantuvimos al margen para no contaminar a las demás. Creo que al final se arregló”.

-¿En qué quedó finalmente la licitación de ocho hectáreas del Cendyr donde pensaban construir un complejo deportivo?
“Lamentablemente por una decisión administrativa del nuevo gobierno se pidió en Santiago, diciéndonos que no querían prosperar con esa licitación. Nosotros estábamos tratando de desarrollar un proyecto público-privado, basado en el reglamento de concesiones del año 2003 promulgado en el gobierno de Ricardo Lagos bajo el cual se desarrollaron todas las concesiones de carreteras, hospitales, cárceles en ese tiempo, que entre paréntesis es mi visión de cómo hacer las cosas. Basado en ese reglamento y con las facultades que imponía la ley, con las bases de esta publicación tomadas de razón por Contraloría, se hicieron consultas sobre este tema, hasta que llegamos a la aprobación de esas bases que fueron levantadas en dos oportunidades y en la última se determinó a nivel nacional que no es la política del IND”.

-¿Se perdió entonces?
“Estuvo levantada, se cerró, pero no fue posible desarrollarla, ahí se perdió una inversión cercana a los 500 millones de pesos. Eso se cerró no adjudicada y hasta donde entiendo no es política actual ejecutar ese plan de acción ya que la mirada apunta más a la estatización”.