Colectiveros enfrentan divididos el paro convocado contra las aplicaciones móviles Uber
A pesar que en la capital el movimiento ha sido más radicalizado e incluso se han producido ataques en contra de particulares que han sido confundidos por trabajar en la red de taxis Uber, en la zona los colectiveros no lograron ponerse de acuerdo y no son todas las líneas las que se plegan al paro convocado a nivel nacional.
De hecho son varias las líneas que no se han sumado a la movilización. Cuyos dirigentes hicieron un mea culpa indicando que antes de paralizar tenían que mejorar muchas condiciones en que prestan sus servicios.
También argumentan que esperarán a ver cómo evoluciona el sistema y creen que antes hay que iniciar un diálogo con las autoridades y saber qué medidas se pueden adoptar ante la eventual llegada de una compañía internacional que es propietaria de los servicios de aplicaciones móviles Uber.
No obstante, quienes sí decidieron hacerse parte del movimiento indican que ese nuevo tipo de servicios trabaja al margen de la ley, que no pagan impuestos y que no se les debería aceptar que funcionen.
Una tercera palabra la tienen los usuarios, ya que son ellos los que utilizan la locomoción colectiva o taxis para movilizarse. Pero éstos han sido duros y críticos con los servicios de colectivos que hay en la zona y señalan que si reciben un mejor servicio y un mejor precio no dudarán en utilizar ese tipo de atenciones.
Los dirigentes
Manuel Correa, presidente de la Asociación de Taxis Colectivos, ASOTACOL, sostuvo que se han plegado al paro porque buscan echar abajo la eventual instalación de Uber en la zona.
Argumenta que se trata de una aplicación ilegal con vehículos que cumplen las funciones de taxis y que instalará próximamente otra de taxis colectivos, lo cual nos afectaría a nosotros, ya que también hay algunos diputados que han presentado un proyecto tratando de legalizar esta aplicación con requisitos exiguos, pequeños, buscan legalizar esta empresa extranjera que viene a meterse a nuestro país extrayendo dineros, ya que los pagos se hacen por internet y esas platas no quedan en Chile”, señala.
El dirigente precisó que los colectivos están regulados y controlados, en cambio la aplicación que se quiere instalar ahora con taxis colectivos no tiene ninguna regulación, los vehículos no cumplen con las revisiones técnicas, no pagan seguro por los pasajeros y los conductores no tienen licencia profesional.
Al consultarle sobre las críticas que hacen los usuarios y que consideran que prestan malos servicios, Manuel Correa reconoce que hay algunas deficiencias, pero indica que tienen una propuesta a nivel nacional, “porque en cuanto a la tecnología nos hemos quedado bastante atrás y nos tienen ventaja, pero como manejan mucha plata pueden manejar fácilmente las tecnologías”. Por eso dice que están pidiendo que de los recursos del Transantiago se modernice el transporte.
Esta asociación agrupa a cuatro líneas de taxis colectivos: 22 de Las Compañías, la 71 de La Antena, la 70 del Bosque San Carlos y la 59 de Tierras Blancas.
Los disidentes
En esta manifestación no todos están de acuerdo y existe un número importante que no se plegaron a la protesta. Es el caso de la federación de Coquimbo. En este caso, Manuel Letelier, presidente de la Federación de Taxis Colectivos de Coquimbo, FETRACO es claro y señala que “nosotros no vamos al paro principalmente porque hacemos las cosas a nuestra manera, con más tiempo. Primero tenemos que hacer un mea culpa, tenemos que preocuparnos de cómo funcionan nuestras líneas. La gente reclama y tienen toda la razón de reclamar por un mal servicio. Hay que formalizar una comisión de disciplina, capacitar en primeros auxilios, en cómo atender al público y sobre esto, vamos a esperar a ver cómo evoluciona, no nos vamos a poner nerviosos ahora y si la cosa se pone color de hormiga, ahí vamos a salir todos a la calle”, dijo.
Esta organización agrupa a cinco líneas y realizan recorridos como Parte Alta al centro de Coquimbo, Parte Alta Las Torres, San Juan y Las Torres centro de Coquimbo.
Los usuarios
Consultados quienes utilizan la locomoción colectiva, éstos fueron lapidarios y se mostraron proclives a que se instale Uber y otras empresas que utilizan ese sistema.
Carla Fuentes precisa que “acá lo que vale es el servicio y el que prestan los taxis colectivos es pésimo, los choferes hacen lo que quieren y tienen un pésimo trato”.
Luis Jopia hace una reflexión parecida indicando que “partiendo desde los choferes, la suciedad de los autos y el comportamiento de los conductores es malo, malo, me parece bien que se instalen empresas que saben tratar a sus clientes. Nosotros somos clientes a diario y merecemos respeto, desde el momento en que te subes a un auto”.
Marcelo Rojas, cree que la competencia es buena, “espero que se instalen y que la calidad de los colectivos se mejore, porque como están, sin competencia no tienen ninguna deferencia por los usuarios. En vez de estar haciendo paros deberían preocuparse de atender bien a los pasajeros”.