Tramo en Ruta 5 se licita en el 2017, sin cobro de peaje y se eliminan semáforos

El anuncio lo hizo el ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, durante el seminario sobre conectividad en la conurbación organizado por El Día
Tramo en Ruta 5 se licita en el 2017, sin  cobro de peaje y se eliminan semáforos
Tramo en Ruta 5 se licita en el 2017, sin cobro de peaje y se eliminan semáforos
sábado 21 de mayo de 2016

Durante el seminario “Conectividad de la Conurbación La Serena Coquimbo, presente y futuro”, organizado por el Centro de Estudios Diario El Día (CEED) y el Gobierno Regional, el ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, anunció que la licitación del tramo de 16 kilómetros de la Ruta 5 Norte entre La Serena y Coquimbo se adelantará para el año 2017, que las obras no incluirán el cobro de peaje y que consideran la eliminación de todos los semáforos que existen en la actualidad.
El secretario de Estado detalló que pese a que este proyecto se anexará a la concesión de la carretera Los Vilos La Serena, que vence el 2022, se adelantarán los trabajos. “Esta es una innovación que estamos haciendo en el sistema de concesiones”, indicó. De esta forma, agrega que “el nuevo concesionario va a partir de forma inmediata con la construcción, que tendrá lo necesario para que la conurbación tenga un estándar de autopista, con los distintos enlaces”.
Lo que tardarán estas obras, dice, más o menos calza para que después, cuando se cumpla este plazo, la empresa se haga cargo de la concesión completa y se pague en el peaje actual. “Nos ha parecido que es un método innovador que permite adelantar los beneficios para los habitantes de La Serena y Coquimbo, porque de lo contrario tendríamos que esperar hasta el 2022 para iniciar todo el proceso, con ello estamos ganando 5 años”.
Una vez que el proyecto se adjudique el 2017, se van a desarrollar los estudios de impacto ambiental y el desarrollo más fino de la ingeniería “para que el año 2022 ya esté construido todo”, especifica. Las mejoras incluirían enlaces, pasarelas, las caleteras poniente y oriente, un enlace al puerto, el paso nivel que falta en La Herradura, el nudo Francisco de Aguirre que viene desde Amunátegui y todas las obras de arte desde el punto de vista de conexión con las vías de evacuación. Además va a contar con ciclovías, paraderos de buses y paisajismo.
El coordinador de Concesiones del MOP, Eduardo Abedrapo, quien fue el encargado de exponer este proyecto durante la actividad, indicó que actualmente se están terminando los estudios que les permitan afirmar las bases de licitación “y esperamos incluso que este llamado a licitación pueda realizarse este año, para ser adjudicado el próximo. La idea es tener concesionario ojalá el 2018, para que entre los años 2018 y 2022 se aboque a construir la conurbación vial, para que luego, cuando termine la concesión, asuma el global de la operación de esta carretera”.
La autoridad informó además que la autopista está proyectada con 3 pistas por sentido, pero en principio solamente va a operar con 2 y “cuando se establezca que están los requerimientos de habilitar la tercera pista se hará”. La inversión aproximada de las obras de la conurbación asciende a US$ 230 millones.
Cabe destacar que en un principio el MOP había señalado que este proyecto incluiría además el enlace bajo nivel en Francisco de Aguirre. Sin embargo, Abedrapo aclaró que hoy se encuentran analizando esta situación debido a las complicaciones que les genera el terreno donde se emplazarían las obras. “Eso es algo que no está descartado, pero en ese terreno se presenta una situación de napas freáticas que es muy compleja, porque uno perfora un poco y aflora agua inmediatamente. Esa es una condición que es una restricción para el proyecto, por lo que pensamos que todos los cruces van a ser en desnivel”.

DEBATE NECESARIO. Entre las autoridades que participaron del seminario, hubo coincidencia en que se trató de un debate que aportó en la discusión sobre dónde deben apuntar los proyectos en materia de conectividad.
Ricardo Puga, director de Diario El Día, sostuvo que precisamente el objetivo de este encuentro era entregar a los lectores una información más clara y fidedigna respecto a los proyectos de conectividad. “Creo que tuvimos éxito, logramos los objetivos, tuvimos expositores excelentes que fueron muy realistas respecto a cuál es la verdadera situación. Nos dimos cuenta de que no bastan las buenas noticias generales, sino que hay que aterrizarlas, darles la bajada correspondiente para ver si de verdad son buenas noticias o son luces de colores”.
Asimismo, recalcó que todos estos proyectos tienen requerimientos de la población, por lo que es delicado entregarlos en concesión “porque muchas veces los detalles de dicha concesión quedan en tierra de nadie o en tierra del mismo concesionario. Con este seminario hemos logrado crear la semilla de dicha inquietud para que cuando las cosas se hagan, se hagan bien”.
Se sabe que estas iniciativas tardan sus tiempos, pero lo importante además, dice, es plantear las obras de mitigación que se hagan durante este periodo “porque viene un gran crecimiento de población, de parque automotor y de turistas, la pregunta es qué hacemos mientras tanto. Las obras de mitigación muchas veces son cosas muy simples y económicas, pero no se hacen a la espera de la obra final, que demora demasiado tiempo, periodo en el que nos afecta a la calidad de vida de los ciudadanos”.
Por su parte, el intendente regional, Claudio Ibáñez manifestó que este es un tema prioritario de su administración. “Este tipo de debates ayuda a enriquecer la forma de cómo deben ser las inversiones, que es lo más importante. Puede que tengamos los recursos, pero el tema es cómo generamos los mejores proyectos para evitar que, en vez de mejorar la problemática, la acrecentemos”.
Para el alcalde de Coquimbo, Cristián Galleguillos, la clave será trabajar en conjunto con el municipio de La Serena para lograr el desarrollo armónico y encontrar las soluciones que permitan el crecimiento de la conurbación.
“Ambas ciudades van a dar un gran salto al desarrollo en la próxima década, eso es innegable y ante eso tenemos que saber planificar y esa planificación tiene que ser en conjunto, tiene que ser armónica y ser dirigida hacia nuestros vecinos, a mejorar la calidad de vida tanto de los habitantes como de los visitantes que llegan en verano”, manifestó.
Quien hizo un análisis bastante crítico de lo que deberá ser el desarrollo de la conectividad en la conurbación fue el asesor de gestión de tránsito y proyectos viales Andrés Villaseca.
El profesional planteó que se debe procurar que la concesión de la Ruta 5 se haga con un fuerte componente urbano. “Para empezar a conversar, debe hacerse entre dos o tres pistas en las caleteras, además que parte de la conexión que se da en La Serena se produzca por la Ruta 5, despejando el eje Balmaceda”.
Pero para eso, dijo, debe existir la posibilidad de que, una vez que se esté en la Ruta 5, haya accesos a La Serena, “o sea, se deben aumentar fuertemente las rutas oriente- poniente, hay que multiplicar la cantidad de ejes en este sentido, siendo abordados desde la Ruta 5”.
Sería ideal, recalcó, que estos ejes coincidieran con los ejes de evacuación de tsunami.
“Por lo tanto, lo que yo estoy diciendo es que si la Ruta 5, cuando se concesione, no tiene en cuenta esto, yo responsablemente le digo que vale la pena hasta que no se haga la concesión”, puntualizó.