Los Pelambres a la espera del fallo para implementar acuerdo con la comunidad
Se trata de uno de los conflictos más bullados y de más larga data en la región, el que además en el último tiempo alcanzó ribetes nacionales. En 2003 Minera Los Pelambres inició las diligencias para obtener los permisos ambientales que le permitieran la construcción del tranque de relave El Mauro, el que entró en funcionamiento el 2006. Desde esa fecha y en todo este periodo se ha llevado a cabo un conflicto entre la minera y la comunidad de Caimanes que ha incluido protestas, desencuentros, millones de dólares invertidos, dos juicios (por obra nueva y ruinosa) e incluso un fallo judicial que ordenó su demolición.
Por eso lo ocurrido el pasado miércoles, cuando la compañía Minera Los Pelambres suscribió finalmente un acuerdo con la comunidad de Caimanes y las localidades aledañas, es considerado un hito histórico por el gerente general de la minera regional, Robert Mayne-Nicholls, quien en conversación con El Día reconoció que en el pasado se cometieron errores en la forma de relacionarse con este entorno. La principal problemática que esto produjo, indica, fue la división que la presencia de la minera generó “y de eso nosotros como compañía teníamos que habernos hecho cargo antes”, puntualiza.
Por eso, agrega, están agradecidos de que la comunidad haya aceptado retomar el diálogo “y que se nos haya dado la oportunidad de poder volver a enmendar rumbo”, plantea
-¿Este acuerdo lo considera un hito dentro de lo que ha sido la relación con la comunidad de Caimanes estos años?
“Es absolutamente un hito, es un encuentro de voluntades, estamos muy agradecidos de que nos dieron la oportunidad de volver a conversar, de volver a sentarnos, de poder avanzar y llegar a este acuerdo”.
-¿Cómo se fue generando este encuentro entre la comunidad y la empresa?
“Yo creo que hay una gran disposición de la gran mayoría de la gente de la comunidad, porque tenemos claro que aún hay gente que no aprueba este acuerdo. Hubo una gran generosidad de parte de ellos para llegar a este resultado y por otro lado nuestro equipo tuvo una dedicación absoluta para poder lograrlo. Se tomaron el tiempo de aclararlo todo, de conversarlo todo, de asegurar que nos estábamos dando a entender, porque muchas veces los errores que cometemos pasan porque no nos damos a entender, somos muy técnicos para plantear los temas y no necesariamente la gente está esperando respuestas técnicas, está esperando respuestas más del corazón”.
-Pero en algún momento la compañía dio un giro importante en esta forma de relacionarse. ¿Cuál fue el punto que marcó ese cambio que se tradujo en estos resultados que estamos viendo ahora?
“Yo creo que más que un giro fue un cambio de formas, un cambio en el sentido de entender que nosotros tenemos que acompañar el desarrollo de las comunidades en las cuáles hacemos negocios y ese fue todo un proceso que no lo hemos ido viviendo nosotros solamente, lo ha ido viviendo la industria en general y es parte del proceso de crecimiento de este país. Pero nosotros creemos que quizás podríamos haber andado más rápido en eso”.
-Ustedes han mencionado que se cometieron errores. ¿Hay un reconocimiento de esto?
“Yo creo que sí, pero el principal efecto fue la división que nuestra presencia generó. Nuestra presencia generó una división en todo el valle del Pupío entre gente que estaba de acuerdo con este proyecto y gente que no lo estaba y de eso nosotros como compañía teníamos que habernos hecho cargo antes. A mi juicio, si uno tuviera que resumir de alguna manera, ese es el gran problema, más allá de todos los otros dimes y diretes y por eso estamos tan agradecidos de que se nos haya dado la oportunidad de poder volver a enmendar rumbo”.
-¿Hacia dónde apunta principalmente esta propuesta que se hace a la comunidad?
“En primer lugar a asegurar que la gente de la comunidad tenga agua, entonces ahí se van a hacer diversas obras de manera de asegurar que exista el recurso. En segundo lugar, nosotros creemos que tenemos que hacernos cargo de apoyar a las familias en el mejoramiento de su calidad de vida, de manera que tenemos un fondo para proyectos que ellos nos puedan presentar. Además, hay un tercer elemento que apunta a asegurar una mejora de la calidad de vida de la comunidad en su conjunto, en espacios comunes, en espacios para toda la gente y en cuarto lugar hay un tema de la seguridad, asociado a un terremoto o a cualquier evento catastrófico mayor, que asegure que la gente esté tranquila de que el tranque de relave va a funcionar bien”.
-¿Cuáles son los plazos que se establecen para la aplicación de este acuerdo?
“Cada uno de ellos tiene un plazo distinto, pero en su conjunto serán 10 años”.
-En ese sentido ¿va a ser la propia comunidad la que va a ir determinando qué tipo de proyectos se desarrollan o ya están especificados en el acuerdo?
“Las obras tanto para el tema del agua como los temas de seguridad están ya especificados y en el tema social ellos tienen una mayor participación”.
-¿La minera dispondrá de un equipo especial para ir concretando estas tareas?
“Sí, yo lo planteaba, esto no significa que estamos terminando con un acuerdo, sino que recién está empezando. Firmamos el acuerdo, pero ahora hay que implementarlo de acuerdo a lo que está establecido y en eso obviamente nuestros equipos, a través de nuestra gerencia de sustentabilidad, liderada por Jorge Araneda, van a ser los responsables de que esto se vaya implementando de la mejor forma posible”.
-Después de 10 años ¿Cómo sigue el trabajo ahora de la compañía? ¿Cambia en algo?
“El trabajo desde la perspectiva operativa sigue tal como se estaba haciendo, pero ahora nuestras definiciones, nuestras decisiones, obviamente incluyen toda nuestra relación con la comunidad, porque queremos que se siga fortaleciendo y se siga desarrollando cada día mejor, de manera de que ellos sientan el beneficio de que nosotros estemos haciendo negocios ahí”.
-Pero pese a que hay un gran número de personas que se han mostrado a favor de este acuerdo, aún hay un porcentaje de rechazo. ¿Cómo se va a trabajar con ellos? ¿Se van a abrir las puertas para que también puedan acceder a este acuerdo?
“Nosotros tenemos las puertas abiertas para todas las personas, aunque no hayan estado de acuerdo con esto, a que quieran trabajar con nosotros y que quieran construir en este aspecto, no tenemos ningún problema al respecto”.
-O sea ¿van a tener la posibilidad de ir agregándose más familias en el futuro?
“No te lo podría asegurar en términos de cómo está escrito, pero sí yo diría que estamos disponibles para trabajar con todo el mundo”.