KOLDO ECHEBARRÍA: "Hay un compromiso en el sentido de financiar toda la obra del túnel Agua Negra"

El ejecutivo entrega detalles de lo que será el apoyo que darán al proyecto. Adelanta que buscan no sólo convertirse en la entidad financiera, sino también en un articulador entre los países para ayudarles a resolver los problemas técnicos e institucionales que plantea una iniciativa de estas características. “Por eso se trata de un proyecto que nos resulta extremadamente relevante”, recalca.
KOLDO ECHEBARRÍA: “Hay un compromiso en el sentido de financiar toda la obra del túnel Agua Negra”
KOLDO ECHEBARRÍA: “Hay un compromiso en el sentido de financiar toda la obra del túnel Agua Negra”

En diciembre del año pasado surgió una noticia que cambió el rumbo del proyecto para construir el túnel de Agua Negra, infraestructura de 14 kilómetros en la cordillera de los Andes que conectará a la Región de Coquimbo con la provincia de San Juan. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunciaba que concurriría con los recursos para llevar adelante la iniciativa, hecho que por primera vez dio certezas de que este anhelo de integración con el vecino país se podía concretar. Se derribaba así una de las principales dificultades, el financiamiento.

Pese a que en principio entre las autoridades locales y personas que han estado ligadas al proyecto se mantuvo un dejo de escepticismo respecto de las reales implicancias que tendría este anuncio, el 15 de abril pasado la entidad financiera volvió a dar una señal de respaldo a la infraestructura binacional. En Washington, EE.UU., los ministros de Hacienda de ambas naciones firmaron un acuerdo para su financiamiento y, además, la entidad crediticia efectuó un primer desembolso de 40 millones de dólares, repartido en partes iguales entre ambos países.

Pero la visita del presidente del BID, Luis Alberto Moreno, a San Juan el pasado fin de semana fue el hecho que coronó la validación que hace la institución al túnel, respaldo que reafirma también el representante del BID en Chile, Koldo Echebarría, quien en entrevista con El Día, además de confirmar el absoluto interés que tiene el organismo con el proyecto, entre otras cosas, aprovechó de aclarar la forma en que operará el crédito que recibirán Chile y Argentina, los plazos que se manejan y las expectativas que mantienen.

El ejecutivo asegura que la iniciativa se convierte en un desafío no solamente financiero para la entidad, sino también institucional, de gobernancia “y esa es una función que calza muy bien dentro de la misión original del BID, por eso se trata de un proyecto que nos resulta extremadamente relevante”, enfatiza.

-¿Este compromiso que asume el BID con este proyecto ya es definitivo, es un apoyo que no va a dar pie atrás?

“Bueno, eso es lo que pensamos, hay un compromiso en el sentido de financiar toda la obra del túnel Agua Negra, así se ha expresado por parte del propio presidente del banco a las autoridades tanto chilenas como argentinas y a partir de aquí lo que tenemos que hacer es instrumentarlo a partir de todos los procesos internos de la entidad”.

-En ese sentido ¿Cuáles son los requisitos que debe cumplir una obra de estas características para poder ser financiada? ¿Cuáles son las especificaciones?

“Básicamente lo que la obra tiene que hacer es cumplir con todas las políticas del banco, eso significa cumplir, por ejemplo, con las políticas ambientales, sociales, de modo que no se produzcan daños y se cumplan las salvaguardas que la entidad establece. Pero también y esto es muy importante, el banco tiene una política de adquisiciones que hacen que este tipo de obras sean objeto de licitación internacional, bajo una serie de procedimientos y garantías que básicamente lo que tratan de conseguir es que se liciten las obras con la mayor competencia posible, de modo que las mejores empresas del mundo, especializadas en este tipo de obras tan complejas, puedan licitar y tengan confiabilidad en los procedimientos de licitación”.

-En el caso de Agua Negra, en abril pasado en Washington se firmó un acuerdo entre los ministros de Hacienda de ambos países y se efectuó un adelanto de 40 millones de dólares de lo que será el financiamiento. ¿Ese proceso oficializa el tema del financiamiento por parte del BID definitivamente?

“Esto inicia el procedimiento del financiamiento, los ministros lo que hicieron fue elevar una solicitud formal conjunta al BID para el financiamiento y también se acordó que la primera operación de crédito que se haría con esta solicitud es una operación de 40 millones de dólares y que recibirían 20 millones de dólares cada uno de los países. Eso es lo que se acordó y a partir de ahí hay que hacer los trámites internos para concretar este financiamiento y después habría también que realizar las tramitaciones necesarias para concretar el financiamiento de toda la obra, que asciende a un monto mucho más alto”.

-Se habla en principio de 1.500 millones de dólares de inversión para el proyecto, pero este monto podría ser mayor y va a depender de los estudios y otros aspectos. ¿Eso también está considerado dentro de estos recursos, que pueda aumentar el costo?

“El compromiso del BID es por el financiamiento del conjunto de la obra, se ha fijado un monto tentativo que es de 1.500 millones de dólares, que es el que está estimado por parte de los gobiernos como el que preliminarmente cubriría las obras de construcción, pero hay obviamente muchas cosas por definir, hay que definir el modelo de licitación, en función de ese modelo de licitación hay que definir también cuáles serían los plazos para realizar la obra, esto normalmente conlleva la realización de una ingeniería de detalle, después el proyecto en construcción. Dependiendo de la modalidad que se haga, deberíamos saber más tarde o más temprano cuál sería el monto final de la obra”.

-¿Cuál será la forma de pago que van a tener los dos países para devolver estos recursos que va a prestar el BID?

“Estos son préstamos bajo la fórmula tradicional del BID, préstamos con garantía soberana que se entregan a los gobiernos de Argentina y de Chile, en función de los porcentajes que ellos acuerden en relación al coste de la obra. Es decir, Argentina recibiría un préstamo para sufragar su parte en la construcción del proyecto y Chile haría lo mismo en la parte que se acuerde con Argentina. A partir de ahí el BID va desembolsando los préstamos en función de las necesidades de financiamiento de la obra y luego hay establecidos los plazos de repago que los países fijan con el banco en función de las condiciones crediticias que tiene la entidad y que cada una de las naciones fija de acuerdo a sus preferencias. Eso sí, la tasa de interés a la cual se pagan estos préstamos es la misma para los dos países, porque esa es la forma como funciona el banco, con una cooperativa de crédito que pertenece a todos los países miembros de la región”.

-Respecto de los plazos, es una obra bastante grande, que se estima que podría durar hasta 8 años. ¿Son también los tiempos que manejan ustedes?

“Sí, ese es el plazo inicial que se ha definido por parte de los estudios de ingeniería preliminares que se han hecho. Obviamente, queda mucho por precisar, mucho por definir, pero es una obra larga en función de los métodos de trabajo que se utilizan. La duración puede ser mayor o menor, pero estamos considerando un periodo como el que usted señala”.

-En el tema de la licitación y adjudicación, los gobiernos de ambos países se han puesto la meta de que se concrete el 2017. ¿Es un plazo razonable según sus análisis?

“Eso está siendo todavía objeto de discusión, porque antes de llegar a la adjudicación de la obra hay que realizar una serie de trámites previos, hay que realizar una precalificación, hay que tomar toda una serie de decisiones en materia de la organización contractual, los flujos financieros, queda un conjunto de decisiones que los dos países deben tomar, existe además la entidad binacional, que debe adoptar un papel en relación a todos estos procedimientos. En función de eso se definiría cuál será el momento de la adjudicación. Lo que usted indica es una fecha tentativa que efectivamente manejan en estos momentos los gobiernos y la Ebitan”.

-¿El sistema de administración a través de la Ebitan es un sistema que ustedes validan como administrador de esta obra?

“Sí, por supuesto, yo diría que es un muy buen sistema, existen precedentes en otras obras con mecanismos institucionales parecidos. Lo que hay que hacer es concretar un poco las funciones que tenga la Ebitan, establecer también cómo se financia, qué clase de capacidades técnicas institucionales debe reunir para hacer el trabajo y cuáles son, por otra parte, las funciones que permanecen en los ministerios de Obras Públicas y también en los ministerios de Hacienda de los respectivos países. Todo ese arreglo institucional son definiciones que los países deben tomar en los próximos meses”.

-Para confirmar, entonces, ¿el túnel de Agua Negra es un proyecto que el BID ha tomado muy en serio y que está dispuesto a financiar? ¿Podemos estar tranquilos en la Región de Coquimbo y en la provincia de San Juan?

“Sí, absolutamente, el BID no solamente opera en un proyecto de estas características como financiador, es un proyecto complejo, que involucra a dos países, que tiene requerimientos técnicos muy exigentes, es un túnel largo, con una altitud elevada, es decir, todo está dado para que, más allá del financiamiento, el BID pueda operar aquí como un articulador entre los países para ayudarles a resolver los problemas técnicos, financieros e institucionales que plantea una obra de estas características. Es un desafío no solamente financiero, sino que institucional, de gobernancia y esa es una función que calza muy bien dentro de la misión original del BID, por eso se trata de un proyecto que nos resulta extremadamente relevante”.

Respaldo económico

¿Se hace un análisis de la situación económica del país? ¿influirá la solvencia económica que tenga Argentina o que tenga Chile?

“Sí, por supuesto, el BID realiza exámenes periódicos, exámenes macroeconómicos que le dan a la entidad una garantía de la solvencia de los países para pagar los créditos y le puedo asegurar que los dos países son sujetos de crédito para el banco y reciben créditos en función de un programa que se va planificando año tras año”.

-Ya se ha efectuado la evaluación de ambos países, entonces…

“Por supuesto, se llama análisis macroeconómico, se realiza periódicamente y esto es objeto de un procedimiento interno por parte de la institución”.

-Es decir, ambos estarían cumpliendo en este momento con los requisitos…

“Así es”