Colapso de cementerio porteño sigue sin solución y crece molestia ciudadana
“Es imposible que no tengamos dónde sepultar a nuestros difuntos”. En la frase de Cristina Orellana, habitante de la comuna de Coquimbo, se evidencia la molestia generalizada de los porteños ante el total colapso que presenta el cementerio municipal desde el año 2015, y el retraso en la ejecución del anunciado proyecto de ampliación propuesto por la casa edilicia.
Esta problemática hoy genera una serie de inconvenientes a la ciudadanía, que debe acceder a otras opciones para dar sepultura a sus seres queridos, asumiendo un costo mayor, muchas veces imposible de solventar. Así, los deudos son trasladados a otros recintos fuera o dentro de la comuna puerto, lo cual es lamentable para muchos coquimbanos.
Realidad
Si bien el municipio de Coquimbo habilitó durante el año 2015 algunos nichos para enfrentar la demanda existente, basta con realizar un recorrido para verificar que no hay ninguno disponible. Por ello también se dio paso a realizar reducciones que permitan reutilizar algunas sepulturas; siendo este un proceso lento y que no entrega una solución de fondo.
“El cementerio no da para más y eso desde hace años las autoridades lo tienen presente. Yo tengo a mis padres sepultados acá, pero por desgracia ya no hay nichos disponibles para nadie. Eso quiere decir que al fallecer seremos sepultados fuera de Coquimbo y es lamentable, ya que no hay dinero para optar a un parque cementerio”, señaló a diario El Día Cristina Orellana, pobladora del sector Parte Alta del puerto.
En el mismo cementerio y visitando a su esposa se encontraba Pablo Jofré, adulto mayor del sector San Juan de Coquimbo, quien al ser consultado por el colapso del cementerio porteño, consignó que “me parece lamentable. Por este medio el año pasado se denunció lo que sucede, y me apena saber que no podré ser sepultado junto a mi esposa cuando yo fallezca. Esto mismo le pasa a mucha gente y no es posible”, finalizó.
Municipio
La casa edilicia de Coquimbo es la administradora del camposanto porteño y por ello es el ente que debe ejecutar obras para habilitar nuevas sepulturas. De esto están conscientes las autoridades y por ello se adoptarán acciones para construir nichos al interior del cementerio; pero luego de realizar la demolición de antiguas sepulturas, que permitiría habilitar nuevas estructuras en el plazo de 90 días.
Quien respondió a diario El Día ante la molestia ciudadana que se arrastra desde el año 2015, fue el administrador municipal de Coquimbo, Miguel Sánchez, quien precisó que “estamos preparando una demolición para poder levantar 80 sepulturas. Mientras, se debe sortear una serie de decretos y se avanzó en habilitar un nicho de reducción para trasladar a quienes están en la zona afectada por el terremoto el 2015. Esto lo esperamos concretar en 90 días”, señaló.
También se consultó a Sánchez respecto a contar con una solución definitiva al colapso del cementerio de Coquimbo y puntualizó que si bien existe una iniciativa para habilitar más sepulturas en un terreno aledaño al camposanto, primero se debe acceder a los recursos vía Subsecretaría de Desarrollo Regional, demandando ello una inversión de alrededor de $560 millones.
Paralelo a esto existe la disposición de la comunidad del sector Majada Blanca para ceder un terreno que permita habilitar un parque cementerio municipal, que quedaría situado en la zona rural de la comuna de Coquimbo, y cercano a Pan de Azúcar.
Pero la propuesta está siendo analizada y no hay certeza alguna de su ejecución en la actualidad. Mientras, la ciudadanía exige soluciones.