Empresarios apuestan a la inversión en el nuevo barrio comercial de La Serena
La trasformación urbanística por la que está pasando la comuna de La Serena se hace notar cada día con el crecimiento comercial que va desde la calle Amunategui, El Santo y Huanhualí, lo que se conocía anteriormente como una zona residencial, ahora se está convirtiendo en un espacio de compra y servicios.
La nueva Serena como algunos la suelen llamar, tiene ese contraste de lo antiguo a lo contemporáneo, pues las edificaciones llevan un estilo actual que lo diferencia del resto del centro, el cual se caracteriza por ese toque histórico colonial.
15 años atrás, el área referida era un común barrio de viviendas, compuestas con hogares y decenas de familias, las cuales no se imaginaban que la tranquilidad de una simple zona residencial iba a cambiar con la construcción del Mall La Serena, el cual modificó la visón de la cotidianidad e hizo emigrar a los habitantes del área, vender o invertir en un negocio, pues ya la zona se prestaba para explotarla comercialmente.
Centro comerciales, restaurantes, hostales, tiendas de todo tipo, es lo que se observar en este perímetro, pues los dueños de las viviendas decidieron vender a inversionistas que buscan terrenos para construir locales, o simplemente de la misma casa modificaron partes de su estructuras para convertirla en el negocio de hospedaje o comida.
Tal es el caso, de Jesica Urtado dueña de un reconocido restaurante de la calle Huanhualí, que lleva ocho años de funcionamiento, comentó que la zona ha crecido considerablemente, pues el hecho de que esté el Mall cerca, esta área se convirtió totalmente comercial, con una serie de empresas que ofrecen diversos servicios, como comida, seguros y consultorios. “Aquí viene bastante gente, en el último tiempo han inaugurado muchos restaurantes, va en crecimiento, pero igual a La Serena le hace más áreas comerciales, bohemios y seguros”, dijo.
LA OTRA CARA DE LA MONEDA
Entre Balmaceda y Amunategui existe un centro comercial que brinda una visión de modernidad a la ciudad, sin embargo empleados de este edificio acuerdan que el serenense aún no se acostumbra al transitar por esa zona, y por ende las ventas no son tan altas como ellos desean.
En este sentido, Carolina Durán vendedora de una empresa de vidrios, con dos años abierto al público, señaló que el transitar de los usuarios no están concurrente, “no pasan tanto para ver lo que hay acá, pasan para ir a un destino específico cerca de aquí”.
Por otra parte, Senel Toro, encargado de una tienda de video juegos que lleva tres años en el centro comercial, comentó que ha sido lento el proceso de adaptación de los ciudadanos de ir a comprar a esa parte de la comuna, sin embargo, su empresa ha funcionado progresivamente, “lo que más hay son locales de comida, si hay negocios nuevos, ha ido de a poco pero si ha funcionado”, aseguró.
Leonora Allende, dueña de una cafetería que lleva tres años en el centro comercial, opinó que al centro comercial le falta mayor publicidad, pues el público que atiende son los que van a los consultorios médicos del edificio, “La gente nos ve como lejano del centro, pero igual hay motivación de empresarios y profesionales de invertir en esta zona”, apuntó.