Mario Briceño: Humildemente un crack

El talento, el esfuerzo, la perseverancia y la humildad resumen la historia del joven serenense que comienza a hacerse un nombre en uno de los clubes más importantes del país.
martes 26 de julio de 2016

Dicen que los sueños se cumplen. Eso lo ha tenido claro desde niño el joven serenense Mario Briceño, quien tuvo su debut soñado en uno de los clubes más importantes del país. Tan sólo 16 minutos en cancha le bastaron para convertir su primer gol en el elenco azul, comienzo auspicioso para el ex jugador granate, quien a punta de esfuerzo ha demostrado que la perseverancia y el sacrificio terminan dando sus frutos.

Desde muy niño Mario comenzó a demostrar su talento, sus primeros pasos los dio en la academia El Romeral, perteneciente a la C.A.P, equipo que entre sus filas también han surgido otras figuras locales como el hábil Carlos "piña" Villanueva.

Con una familia oriunda del valle del Elqui, de las localidades de El Rosario y Gabriela Mistral, Mario creció entre la humildad y el esfuerzo, valores claves que a lo largo de su vida lo llevarían a cumplir finalmente uno de sus sueños, transformarse en jugador profesional de fútbol.

De la picardía y la tierra de las canchas de la “Chachos league”, llegó a las cadetes de Deportes La Serena, oportunidad ideal para que Mario comenzara a iniciar su sueño, el mismo por el que hacía malabares en los semáforos para comprarse zapatos y ayudar a su familia, el mismo por el que viajaba desde Las Compañías a entrenar,  ese sueño por el que nunca dejó de creer y que finalmente terminó por cumplir.

En el año 2014, un joven Mario Briceño firmó su contrato como profesional. Club Deportes La Serena sería su gran oportunidad para demostrar todo lo que había aprendido en todos estos años y no defraudó.

El comienzo no fue fácil, pero partido tras partido "el cara sucia", demostró en cancha todo su talento y su potencial. Los goles comenzaron a llegar y Mario poco a poco se transformó en uno de los jugadores claves del elenco papayero y en uno de los inamovibles del esquema de Luis Musrri.

Con sólidas actuaciones y a punta de goles consiguió hacerse un nombre en el fútbol de primera b y a interesar a varios clubes, entre ellos la Universidad de Chile, quien puso los ojos en el oriundo de Las Compañías para reforzar su primer equipo. Anhelo del joven que finalmente se concretaría y el que comenzó con el pie derecho.

Miles de recuerdos se le deben haber pasado por la cabeza al joven serenense al momento de marcar su primer gol por su nuevo equipo, un grito de gol que finalmente sería un premio al esfuerzo, a la perseverancia y a la humildad, valores con los que Mario ha salido adelante, esa misma humildad que lo hacía irse en micro a su hogar tras los partidos, esa misma humildad con la que caminaba desde el estadio La Portada al centro de la ciudad de La Serena tras los entrenamiento, esa misma humildad hoy lo tiene cumpliendo un sueño, un sueño de niñez, un sueño de un cara sucia del barrio.