Proyecto financiado por CORFO: Emprendimiento de ladrillos ecológicos busca ingresar al mercado

La fórmula del material se constituye principalmente por tierra y una cantidad mínima de elemento cementante y agua. Diferentes estudios de laboratorio han demostrado que la tierra cruda tiene capacidad de aislación térmica y acústica, posicionando al proyecto como una interesante alternativa de construcción
domingo 08 de enero de 2017

En octubre del 2015, Evelyn Contreras y Heraldo Ceballos postularon con su proyecto “Eco Ladrillos Tierron” al concurso Capital Semilla Nacional de La Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), motivados por la idea de crear un material de construcción que fuera ecológico y de bajo costo. De esta manera, la iniciativa que hoy se encuentra en su etapa final, y que ya cuenta con la certificación de resistencia a la humedad y de quiebre, se comenzó a ejecutar en marzo del año pasado.

En relación al objetivo del proyecto, Evelyn Contreras, Ejecutiva Comercial del emprendimiento, comentó que “buscamos un elemento constructivo que fuera amigable con el medio ambiente, económico y de fácil edificación”, mientras que su socio Heraldo Ceballos, destacó que “nos concentramos en crear una fórmula de suelo cemento en cuyo proceso no se involucrara fuego, y con la que se pudiera desarrollar un material resistente, que fue verificado con pruebas de laboratorio que desarrollamos con recursos de CORFO”.

¿Imaginas construir tu casa con ladrillos ecológicos? Según estos emprendedores, quienes se asesoraron con docentes de la Universidad de La Serena en la materia, es posible levantar una construcción con materiales que no contaminen el medio ambiente. Al respecto, Contreras cuenta que “el elemento principal de los ladrillos es la tierra, con una porción de cemento inferior al 10% y una cantidad mínima de agua, por lo tanto no se produce un daño ambiental importante, ya que el cemento sólo se utiliza para alcanzar la dureza adecuada”.

En este sentido, asegura que el secreto de los ladrillos en forma de legos, está en el proceso de fábrica, que cuenta con una complejidad diferente al ladrillo tradicional, en relación a los tiempos de compresión. “Este elemento es crudo, a diferencia de los comunes que tienen que pasar por un proceso de cocción, etapa donde hay grandes chimeneas que contaminan mucho, y que además utilizan una gran cantidad de agua en la producción. Estamos hablando de dos indicadores que ocasionan contaminación y un considerable impacto ambiental”, explicó.

FÁCIL USO. Una de las características más llamativas de este emprendimiento es su forma de lego, estructura que según Evelyn Contreras permite que “el ensamble entre un bloque y otro sea casi perfecto. Por ejemplo, cuando queremos hacer un muro de ladrillos en nuestra casa, dependemos de la mano del maestro, porque si éste no realiza bien el trabajo, la edificación queda fuera de plomo, en cambio en este caso, serán siempre iguales, lo que permite agilizar el proceso”.

En cuanto a la inversión económica del proyecto, señaló que “no implica un gran costo porque la tierra la podemos encontrar en cualquier parte”, detallando que “no tiene que ser orgánica, por lo tanto no nos sirve la primera capa. Al no estar utilizando suelo orgánico, no estamos perdiendo suelo cultivable, lo que va en directa relación con nuestra intención de sustentabilidad”.

Teniendo en cuenta estos antecedentes, Heraldo Ceballos expresó conforme que “hemos podido acercarnos de manera bastante exitosa a lo que es la resistencia mecánica apta para que el material pueda ser utilizado para la construcción de vivienda, la que hemos probado construyendo una casa en el sector de la campana en Vicuña y un bar en la zona de Varillar. Es así como nuestro objetivo en el mediano plazo es poder acreditar este material dentro de la normativa vigente”.

INTERÉS EN EL MERCADO. El proyecto “Eco Ladrillos Tierron”, que se encuentra en su última etapa, ha pasado todos los procesos de certificación, tanto de la resistencia de la humedad como de quiebre. En este sentido, Contreras expresó que “podemos tener confianza de que este es un elemento constructivo que tiene la suficiente resistencia para poder comercializarlo, y apenas podamos llegar a la última fórmula queremos entrar al mercado, estimando un precio de 450 pesos por unidad”.

Asimismo, manifestó su intención de certificar el material como parte de un elemento mayor, no sólo como ladrillo, sino como una estructura. “La idea es que al terminar el proyecto, dentro de tres a cuatro meses, podamos tener un producto que se pueda comercializar, como elemento unitario, partiendo como un elemento de autoconstrucción para gente que busca integrar nuevos materiales a la construcción de su casa”.