Descubra los síntomas para detectar un mini derrame cerebral
Los accidentes isquémicos transitorios (AIT), más conocidos como mini derrames cerebrales, muchas veces son ignorados por quienes los padecen y su entorno, pero es importante detectarlos a tiempo.
De acuerdo a la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, los AIT pueden ser “un signo de advertencia de que se puede presentar un accidente cerebrovascular verdadero en el futuro si no se hace algo para prevenirlo”.
El organismo especializado explica que éstos ocurren cuando “se detiene el flujo de sangre a una parte del cerebro por un breve período de tiempo”. Cuando esto sucede, la persona presenta síntomas similares a un accidente cerebrovascular por periodos de tiempo que van desde minutos hasta 1 o 2 horas. En algunos casos duran 24 horas.
Cómo detectarlo
Pon ojo a los siguientes síntomas porque pueden durar poco, y es importante detectarlo.
“Los síntomas comienzan repentinamente, duran poco tiempo (desde unos pocos minutos hasta 1 a 2 horas) y desaparecen. Estos pueden ocurrir de nuevo posteriormente”, señalan desde la Biblioteca de Medicina de Estados Unidos, agregando que son iguales a los de un accidente cerebrovascular.
– Cambios en la lucidez mental (incluso somnolencia o inconsciencia repentina)
– Cambios en los sentidos (como en la audición, la visión, el gusto y el tacto)
– Cambios mentales (como confusión, pérdida de memoria, dificultad para escribir o para leer, dificultad para hablar o para entender a los demás)
– Problemas musculares (tales como debilidad, dificultad para deglutir, dificultad para caminar)
– Mareo o pérdida del equilibrio y de la coordinación
– Falta de control de esfínteres
– Problemas nerviosos (como entumecimiento u hormigueo de un lado del cuerpo)
Los síntomas más recurrentes son sentir debilidad en un lado de la cara, viéndose el rostro un poco caído y quedando como adormecido. Si observas algo así, pídele a la persona que sonría para ver si la sonrisa está nivelada.
La debilidad en los brazos es otro de las señales más frecuentes. La persona siente que no puede levantar uno o ambos brazos, por más que se lo pidan.
Los problemas para hablar también son comunes durante el AIT. La persona habla lento o raro, le cuesta entender lo que le dicen. Para comprobarlo, pídele que diga su nombre completo y repita frases.