Municipio se abre a la opción de entregar más herramientas de defensa a inspectores
La polémica comenzó en Calera de Tango, Región Metropolitana, cuando el alcalde Erasmo Valenzuela adoptó una controversial medida que no gustó para nada ni a Carabineros ni a la PDI.
El jefe municipal, a través de un decretó edilicio creó la denominada Policía Municipal, para la cual contrató como inspectores municipales a ex funcionarios de las policías convencionales y en su calidad, pueden portar armas y hacer uso de ellas.
Además, Valenzuela, declaró que al finalizar el primer semestre de este año, pretende contar con al menos 16 “policías” municipales, con las mismas características, es decir, patrullando las calles y ejerciendo la labor fiscalizadora de los inspectores, pero armados.
Desde luego que la situación despertó críticas. De hecho, la Subsecretaría del Interior recibió un oficio enviado desde Carabineros, denunciando que el alcalde incurrió en ilegalidad al crear este nuevo organismo de seguridad.
TENDENCIA QUE SE REPITE. Pero el dar mayores atribuciones a los inspectores municipales en pos de mejorar la seguridad, no algo aislado. Una situación parecida es la que se vive en la comuna de La Condes, también en la Región Metropolitana. Allí, el alcalde Joaquín Lavín, en su lucha por erradicar a los limpiavidrios que limpian los parabrisas de los automóviles (conocidos también como “plumilleros”), decidió hacer un cambio radical en la forma en que operan y cómo se capacita a los inspectores.
Además hacerlos realizar un curso intensivo de defensa personal, les entregó mayores atribuciones y más implementación para efectuar una labor disuasiva e “inspirar más respeto” en la comuna, y defenderse en caso de agresiones. De hecho, autorizó el uso de gas pimienta por parte de los funcionarios y los dotó de una linterna táctica, cinturón operativo, esposas y chalecos antibalas.
Tras ello, otra vez, surgió una polémica. Claro, para muchos, con esto, prácticamente también se estaba creando una nueva policía.
SITUACIÓN EN LA SERENA. La región de Coquimbo no ha estado ajena a esta discusión, y de hecho, el tema de otorgar mayores atribuciones a los inspectores y funcionarios de seguridad ciudadana cada tanto sale a la palestra.
Y es que ya cuando Pedro Velásquez era alcalde de Coquimbo en su segundo periodo (2000-2004), se enfrascó en una discusión con las autoridades de Carabineros de la época ya que habló explícitamente de constituir a una policía municipal.
Su iniciativa no tuvo éxito, sin embargo. En el 2013, el debate resurgió cuando el actual diputado Matías Walker planteó la “necesidad de discutir sobre la creación de una policía municipal”, debido a que, según decía en ese momento, muchas veces se destinaba a carabineros a labores que perfectamente podrían cumplir los inspectores, como, por ejemplo, funciones de tránsito. Pero nada proliferó.
Pero, incitativas como las de Calera de Tango, o la de Las Condes, ¿se podrían replicar en la capital regional? Y es que aquí también han existido situaciones en las que han surgido voces tendientes a otorgar mayores atribuciones a los inspectores, sobre todo cuando han acusado agresiones e indefensión fundamentalmente por parte de vendedores ambulantes y también de los “plumilleros”, a quienes no se ha podido erradicar de la ciudad pese a que se reconoce que le hacen un mal ya que son ilegales, y, en el caso de los “plumilleros”, han protagonizado hechos de violencia con la gente, como el ocurrido en febrero del 2013 a una familia, en la intersección de la Avenida Francisco De Aguirre con la Ruta 5.
VISIÓN EDILICIA. Consultado respecto al tema, el alcalde de La Serena Roberto Jacob, no se cerró a la posibilidad de estudiar la idea de las atribuciones que tienen los inspectores y aumentarlas, siempre y cuando entren en el marco legal.
Admitió que muchas veces los funcionarios tienen problemas a la hora de operar, y que es necesario que la gente les tenga más respeto. “Ciertamente que a veces hay situaciones en las que ellos se ven superados, los ambulantes los agreden y el tema de los famosos ‘plumilleros’, también a nosotros nos complica, porque nos llegan quejas de la gente constantemente, y nosotros vamos, pero no hacen caso y vuelven a ponerse ahí molestando a las personas”, indicó Jacob.
Eso sí, descartó que ponerse al nivel de lo que se ha hecho en Calera de Tango, donde hay gente armada y se ha “bautizado” a los funcionarios municipales como “policías”. “Hay temas de legislación que hay que respetar y de hecho en el caso de Calera de Tango, la misma Contraloría está viendo el tema. Yo creo que en Chile ya hay una institucionalidad vigente que establece el funcionamiento de dos policías y no me parece que sea necesaria una tercera, nuestra labor es de inspección y fiscalización, y es limitada. De manera que el tema de ponerse a utilizar armamento no es positivo”, manifestó.
Eso sí, el edil precisó que, “yo creo que en cuanto a las atribuciones, sí son necesarias, para darles mayor confianza en la labor que tienen que realizar, y si se legisla para que tengan más posibilidades de hacer cosas, mucho mejor, por lo pronto se pueden hacer cosas pero muy cuidadosamente para no salirse de la legalidad. Eso haremos ahora, estamos constantemente observando lo que se hace en otras comunas, como lo que se hizo en Las Condes, y vamos a revisar la ley y si ésta permite que ellos utilicen gas pimienta u otros elementos disuasivos que les permitan defenderse, yo no tengo ningún problema”, sostuvo Jacob.
OPINIÓN DEL CONCEJO. Al interior del concejo municipal las opiniones están divididas en relación al tema. Consultada al respecto Lucía Pinto estuvo de acuerdo con Roberto Jacob, es más, aseguró que era necesario que los inspectores tuviesen más atribuciones.
En ese sentido, valoró lo que está haciendo Joaquín Lavín en Las Condes. “Yo estoy totalmente de acuerdo en que ellos tengan más herramientas para desempeñarse siempre que sirva para su seguridad y para la seguridad de las mismas personas, pero creo que es necesario que exista una preparación en cuanto a su defensa personal, y en la utilización de los elementos que se le entreguen, porque si no está esa preparación sería poner en peligro tanto a los inspectores como a la gente (…) Lo que se hizo en Las Condes, creo que es positivo, porque hubo una inversión importante, y una preparación para los guardias municipales”, indicó la concejal.
De hecho, la misma integrante del cuerpo colegiado manifestó que ella estaría dispuesta a liderar una iniciativa en pos mejorar el funcionamiento de la inspección municipal. “Yo apoyaría una iniciativa de esta naturaleza y, desde luego, también la presentaría en una sesión del Concejo. Creo que empezar a discutir este tema, tal como se ha hecho en otras comunas de Chile sería un avance bastante grande”, dijo Lucía Pinto.
OPINIÓN DISIDENTE. El concejal Robinsón Hernández, fue categórico: “No creo que la solución sea entregarle más atribuciones a los inspectores municipales. Acá el problema es más de fondo y tiene que ver con un tema legislativo. No creo que los municipios por iniciativa propia tengan que empezar a armar a gente e instalar nuevas policías. De partida porque la ley no nos faculta para eso”, indicó Hernández.
Manifestó que aquí lo que se debe reforzar es la labor de Carabineros, porque en definitiva, “son ellos los que deben hacer cumplir la ley, la función de los inspectores es otra, y creo que medidas como permitirles las utilización de gas pimienta es algo extremo. Si ellos en algún minuto corren riesgos al momento de cumplir con sus funciones deben ser resguardados también por Carabineros”, concluyó el Concejal, dejando claro que el debate está instalado. 4602i
RECUADRO: SILENCIO DE CARABINEROS Y PDI
El tema es complejo al interior de las instituciones, tanto de Carabineros como de la PDI, de hecho, consultamos a los altos mandos regionales para pero declinaron referirse a la situación, previa consulta a los altos mandos del nivel central.
Sin embargo, a nivel nacional ya han declarado que no están de acuerdo con lo que se está realizando en Calera de Tango, ya que, precisamente podría dar pie a que otros municipios comiencen a hacer lo mismo y tengamos a civiles armados, generando así situaciones de violencia.
CLAVES:
Fiscalizar ferias:
Son los inspectores municipales los encargados que feriantes tengan los permisos otorgados por el municipio.
Locales:
Deben fiscalizar que los locales mantengan sus patentes al día, y que sólo operen, en lo comercial, como les ha autorizado el municipio.
Estacionamientos:
Los funcionarios deben regular que los vehículos no hagan mal uso del bien nacional de uso público como lo es la calle.
Ambulantes:
Una de las tareas más complicadas es que los vendedores ambulantes no se tomen las calles.
“Plumilleros”:
Deben lidiar con los “plumilleros”, quienes al ser fiscalizados son violentos. Además, muchos duermen en las calles, en carpas, y los inspectores deben resguardar que no se haga mal uso de ellas.