Continuidad de entrenadores de CD La Serena y Coquimbo Unido está en duda

Los equipos dirigenciales de ambas instituciones se mantienen a la espera que finalice la actual temporada 2016-2017 para tomar una resolución, ya que ambos concluyen sus contratos.

Las derrotas del fin de semana y el triunfo de San Marcos de Arica en Chillán, puso freno al ímpetu  que los equipos de CD La Serena y Coquimbo Unido habían mostrado en las últimas jornadas para darle caza al “Bravo” y pelear por ese segundo cupo de la actual temporada 2016-2017. Los nortinos tienen 10 unidades sobre los aurinegros y un total de 12 sobre los granates, diferencia  prácticamente imposible de  descontar cuando restan cinco fechas para el término del calendario. Matemáticamente los números permiten decir que todavía tienen chances, aunque la misión es compleja.

En el actual momento del calendario, todo indica que lo mejor es proyectar el segundo semestre con el torneo de Transición que tiene como premio para el ganador,  pelear por una opción de ascender  y  como castigo, el descenso para el último de la tabla acumulada.

Tanto aurinegros como papayeros están evaluando en estos momentos qué hacer con sus cuerpos técnicos. Si bien  la resolución no tiene apuros hoy, los entrenadores  Juan José Ribera y Jaime García, terminan su ciclo, por lo que la continuidad de ambos no esta garantizada hasta el momento.

En la tienda granate  explican que la evaluación se hará al final del actual torneo y que toda la estructura debe analizarse pensando en el Transición, ya que todo se evaluará desde el punto de vista económico.

García es un deté cuyo costo no complica mayormente las arcas institucionales y representa el perfil que han querido darle algunos directivos a la institución en  los últimos años: proyectar gente joven en la plantilla superior.

García conoce a los canteranos como  ningún otro. Ha estado siempre con ellos en los trabajos semanales y  en los partidos cuando juegan de local, porque valora y siente que la estructura  merece construir sus cimientos.

No obstante esos principios, tiene claro que todo atraviesa por los números y triunfos, “me parece válido que se critique. La responsabilidad de lo que ha pasado es mía y tenemos todavía la convicción de seguir avanzando. Acá todos nos hemos entregado de la mejor manera, la crítica es así y estoy dispuesto a enfrentarla.  De hecho, mis respetos para quienes la hacen y en el momento que me digan que  no puedo más, me iré agradecido de la institución, esa es la forma de salir de los clubes, por la puerta ancha”, puntualiza al analizar el presente.

Autocrítico como muy pocos en su puesto, el deté papayero no tiene excusas  frente a las últimas dos derrotas, “han sido partidos pobres, sin fútbol, no con la agresividad y movimientos de otros partidos, pero tengo la esperanza que vamos a levantar  y seguir con este grupo  de muchachos que ha dado mucho”.
Del futuro nada se habla, aunque hay una corriente dirigencial que apuesta por su continuidad, mientras otros  esperarán que finalice la actual temporada.

Ribera finaliza contrato

En el puerto de Coquimbo, en tanto, el entrenador Juan José Ribera ha debido lidiar con la crítica permanente de una buena parte de la hinchada que esperaba tener a un equipo más protagonista en el 2016-2017. Llegó en el 2016 y pasó zozobras para salvar a Coquimbo en las últimas fechas de caer en la Segunda División. Parecía condenado cuando el equipo levantó. Eso le hizo proyectar una nueva temporada con el objetivo de ascender, lo que claramente tendrá que esperar hasta el cierre de este 2017 o definitivamente en diciembre del 2018.

Hace unas semanas y enganchado con lo que fue ganar a Curicó y La Serena, levantó la voz en contra de los dirigentes, quejándose del poco respaldo de estos ante el acoso que habían recibido de los hinchas.

Si bien conversó con los altos directivos del club, la relación se quebró y todo indica que no seguirá en la institución por el Clausura.

Ribera dio a entender que podría poner el cargo a disposición si las cosas no se arreglaban, aunque el presidente de la Comisión Fútbol, Claudio Contador, anticipó que “todo está conversado y aclarado, fue muy provechosa esa reunión”, recalcó.

Frente a la continuidad de Ribera para el segundo semestre de este 2017, el dirigente reconoció que no se tiene ninguna conversación con el entrenador ni con los dirigentes frente al destino del cuerpo técnico vigente, “se está a la espera que termine este proceso de un año y medio y esperamos terminar de la mejor forma posible en el actual campeonato, ojalá dándole alcance a San Marcos de Arica”, recalcó.

De manera implícita está señalando el dirigente que hay una exigencia o presión para el remate del calendario para el técnico, tarea que resulta compleja cuando ambos equipos están separados por 10 unidades en la tabla, “el técnico termina su contrato  al término de este torneo y recién ahí se evaluará qué se hará en el futuro. No hemos conversado nada con Ribera y tampoco sabemos si él quiere seguir o emigrar de Coquimbo. Lo más prudente es que cerremos este ciclo y evaluemos con tranquilidad”, insistió el mandamás de la comisión fútbol porteña.