Expertos insisten en necesidad de actualizar planos reguladores en la conurbación

El vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción recalcó la urgencia de renovar los planos reguladores de las ciudades balnearios, donde el de Coquimbo específicamente, tiene ya 33 años. El llamado del ejecutivo es que las autoridades se “ajusten a los tiempos, ya que la renovación de los planos necesita rapidez”, dijo.
sábado 24 de junio de 2017

A tres meses de haber asumido como vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Patricio Donoso visitó la región de Coquimbo, en el marco de la importante desaceleración que muestra el sector de la construcción en Chile.

En entrevista con diario El Día, el nuevo directivo del gremio habló sobre la urgencia que existe en la región y en el país, de renovar los planos reguladores de las ciudades para así, incentivar la inversión, y sobre los modelos que se deben replicar en Chile, con miras al extranjero. Destacó, entre ellos, la política de Colombia, donde la regulación de suelos se renueva cada 10 años, de manera obligatoria.

Uno de los puntos de tope para la industria de la construcción en Coquimbo y La Serena es la antigüedad de los planos reguladores, ¿cuál es la importancia de renovarlos para impulsar la actividad?

“El llamado que hacemos a las autoridades es que nos ajustemos a los tiempos, estas cosas necesitan rapidez. La ciudadanía se ha ido desarrollando rápidamente en los últimos años y si queremos seguir ese ritmo, necesitamos una regulación que esté ajustada. Y el gran problema efectivamente son los planos reguladores. El caso de Coquimbo es extremo, tiene 33 años, porque es de 1984. En estos años, Coquimbo ha cambiado consistentemente y está regulado por un plan que está completamente obsoleto. Si quieren comenzar a renovarse, hay que hacerlo con miras a los próximos 30 años. Es un gran tema, considerando además que el 90% de la población está viviendo en zonas urbana y que la ciudad se ha convertido en nuestra gran casa. Un fenómeno que por cierto se observa en la esta conurbación que es Coquimbo y La Serena. Y si esta zona urbana no tiene una buena regulación, después podemos pagar las consecuencias de un crecimiento no armónico, más bien forzado”.

¿Los planes reguladores desactualizados es un fenómeno país? o, ¿se da sólo en esta región?

“Es un déficit que no sólo se ve en esta región, sino que en el país completo. Un tercio de las comunas de Chile no tiene ningún sistema de organización territorial y eso es crítico. Y de las que tienen, cuentan en promedio con más de 17 años de vigencia, es decir están desactualizados. Es importante entender que un plan regulador ordena el territorio, crea zonas donde se puedan recibir a los nuevos habitantes. Tenemos que hacernos cargo de eso. Lo que vemos, es que en el país hay demanda por nuevos espacios para vivir, y el gran punto de tope es la regulación del suelo que permita identificar zonas donde desarrollar ese tipo de proyectos”.

“En esta región puntualmente hubo un incentivo bastante fuerte del gobierno central, y sólo una comuna, Ovalle, ha logrado objetivos. Entonces nos damos cuenta que no sólo basta con entregar una política pública, sino que aplicarla bien. Nos hemos dado cuenta también que el sistema es muy burocrático”.

¿Qué propone para revertir la situación de los planos regulados desactualizados?

“A nivel nacional se está trabajando en un Consejo de Desarrollo Urbano con actores transversales de la industria, y el gran consenso es que hay que actualizar la herramienta de planificación territorial. Y además se sabe hacia dónde hay que modificarla, lo que falta es la decisión política de implementarlo, de crear las leyes y normas necesarias para implementar el avance”.

Usted fue parte de la CChC de Rancagua por lo tanto tiene una mirada regional de la actividad. Desde ese punto de vista, ¿qué medidas se deben comenzar a tomar para reactivar la industria?

“El fondo está en preocuparse del crecimiento del país. Volver a proyectar buenas propuestas y que nos re encantemos todos, para volver a generar inversión. Sin proyectos, esto no avanza. El mundo privado, en la medida que ve una buena perspectiva y tiene certidumbre respecto de sus movimientos, va a invertir. Por su parte, el Estado debe ser distribuidor de valor, y el mundo privado, el que genera el valor. Si hay proyectos que van a generar valor, el privado se va a involucrar, pero para eso debe haber una mirada de largo plazo. Y lo que falta hoy es tener confianza y tranquilidad variable hacia adelante.

Por otra parte, si bien el gremio está de acuerdo con el que país genere reformas, hay que hacerlo bien. Cuando se generan muchas reformas al mismo tiempo y con un grado de improvisación, (que es lo que transversalmente se ha diagnosticado en este gobierno), eso provoca incertidumbre y no es bueno”.

En términos internacionales, ¿hacia dónde tiene que mirar la región y Chile, para replicar modelos que sirvan para actualizar la regulación de suelos?

“Como gremio hemos estudiado mucho los modelos de Australia, Inglaterra, Canadá. También son interesantes los modelos de Colombia. Ese país se planifica en tramos de 10 años, cada década renueva estos instrumentos reguladores, algo que obliga a obtener resultados. El problema que tenemos en Chile es que es tan ampliamente complejo el proceso de discusión de los planos, que se cae en plazos eternos de aprobación y muchas veces, incluso no se llega a nada. Eso hay que cambiarlo con urgencia”.

Estamos en plena pre campaña presidencial, ¿qué medidas públicas les hacen falta anunciar por parte de los candidatos para seguir avanzando en la industria de la construcción?

“Lo primero es que modernicemos los instrumentos regulatorios que rigen las ciudades, para que esto también llame a la actividad. Es urgente estudiar en cada ciudad, dónde se desarrollarán los espacios públicos, las conectividades de transporte, los estándares mínimos urbanos, entre otros. Y es que uno de las principales desigualdades en Chile son las mismas ciudades, porque no se comparten estándares, tan básicos como la calidad de las calles, las veredas, las luminarias. Entonces si queremos nivelar la cancha, los políticos también deben ir preocupándose de esas variables”.

LA IMPORTANCIA DE CONSTRUIR INFRAESTRUCTURA CON SENTIDO

El ejecutivo señaló que Chile tuvo un período importante de visión de futuro en la década de los 90, pero ha decaído en los últimos años. Es un indicador se mide con el porcentaje del PIB que se utiliza en infraestructura. “En los países OCDE se habla de un 3,5% y Chile está en 2,5%, y hay que recuperar el terreno perdido. Aquí en la región hay proyectos importantes, como la construcción del túnel de Agua Negra, el tranvía La Serena Coquimbo, el centro de diagnóstico terapéutico. Hay proyectos con sentido que impactarán en el desarrollo económico, y es necesario recuperar la inversión para llevarlos a cabo de manera efectiva”, dijo.

LA MINERÍA HA AFECTADO AL SECTOR INMOBILIARIO

Según el último informe INACOR, que mide la actividad de la construcción en regiones, Coquimbo mostró una desaceleración importante en lo que a construcción se refiere. Se habló de una caída de 7,5% en febrero y es la segunda región con la baja más profunda después de Santiago. Respecto a las razones de esta ralentización, Patricio Donoso señaló a diario El Día que dentro de los grandes motivos, está la baja en la inversión. “Por otro lado, también ha disminuido la actividad minera. Y en esta zona norte, todo el sector inmobiliario se había desarrollado justamente en los últimos años, al amparo de la minería y con el foco puesto en entregar soluciones habitacionales hacia el norte de Chile. Y producto de ese estancamiento, el segmento se vio afectado”, dijo.

El ejecutivo agregó que si bien se puede destacar que los programas inmobiliarios con algún incentivo social, como subsidios, se han reactivado en La Serena como en el resto del país, en ningún caso alcanza a mitigar el impacto del movimiento de la economía en general.