¿Cómo estudiar para obtener buenos resultados en el colegio o la universidad?
Si bien la cantidad de tiempo de descanso en temporada invernal no se compara con los meses de verano, para muchos el retomar el ritmo académico se les puede hacer cuesta arriba. Por ello para volver a los libros y cuadernos y comenzar una tarde de estudio, vale la pena preguntarse si se está utilizando la mejor estrategia de aprendizaje o no.
Y es que subrayar a la rápida algunas líneas y destacar fechas y nombres al azar, suelen ser técnicas que se hacen de manera automática, pero que no necesariamente contribuyen a aprender realmente la materia que se necesita. “En el ámbito educacional se distingue entre técnica y estrategia de estudio. La técnica se puede aplicar en forma bastante automática, sin que necesariamente el estudiante tenga un objetivo de aprendizaje. En cambio, la estrategia sí implica tomar una decisión consciente que considera objetivos definidos, al seleccionar un conjunto de recursos o técnicas que permitirán alcanzar la meta propuesta”, explica Marcela Zubiaguirre, psicóloga de la Dirección de Asuntos Estudiantiles de la Universidad del Pacífico.
Según la especialista en estrategias de estudio, lo más importante es conocerse a sí mismo, es decir, identificar qué forma de aprendizaje acomoda más, los tiempos de concentración, etc., además de tener en cuenta las exigencias del profesor en particular, los tipos de pruebas que realiza, etc.
“Para que una persona elija la mejor estrategia para estudiar debe definir el objetivo que quiere y requiere cumplir; conocer sus características personales, como los estilos de aprendizaje que prefiere, las horas en que siente que funciona mejor, cuáles técnicas le parecen más atractivas, entre otras; y las del contexto, es decir, aquéllas que tienen que ver con las exigencias del evaluador, como si las tareas son ‘para la casa’ o de resolución en clases, si se fomenta el trabajo en equipo o entregas individuales, si las evaluaciones son calendarizadas o sorpresas, etc. Una buena estrategia debiera considerar estos factores, ya que el aprendizaje es un proceso que se trabaja y construye”, recalca.
Según la experta, una estrategia de estudio puede servir para una materia en particular, pero no para otra. Es diferente rendir un examen de matemáticas que de lenguaje, y por ello la estrategia a utilizar debe ser distinta. “No está predefinido qué estrategia es mejor, sino que sus beneficios estarán determinados según las variables.Por ello es altamente probable que la misma estrategia no rinda los mismos frutos para cada materia, sino que requiera modificaciones dependiendo de factores como la motivación, características de la tarea, facilidades que haya desarrollado el estudiante, etc.”, ejemplifica Zubiaguirre.
En general, cuando es difícil estudiar en solitario, ya sea porque la persona se distrae rápidamente o porque la materia es complicada, se busca un grupo de estudio, que a veces no logra su objetivo al perderse en conversaciones triviales alejadas de la materia a aprehender. Pero, ¿sirven realmente los grupos de estudio?
“Estudiar en grupo tiene aspectos muy positivos, como el tener un espacio para plantear puntos de vista y dudas, y escuchar a otros y debatir, pero si no tienen metas claras y comunes puede derivar en un espacio de discusión que no llega a conclusiones efectivas o, al contrario, en un espacio social donde no se avance académicamente. Otro punto a considerar es el nivel de conocimiento de cada uno de los integrantes. En general, se recomienda que cada alumno al menos revise la materia en forma individual y luego, con algún grado de conocimiento, participe en el estudio grupal. Pese a ello, un grupo muy bien organizado y con metas claras podría no requerir eso de sus participantes”, aclara la especialista.