Brasil conmocionado por 8 niños quemados vivos por un vigilante de su guardería

Ayer mientras se realizaban los funerales de 6 de las víctimas, una niña de cuatro años que estaba en estado crítico murió en el hospital a causa de las heridas.
domingo 08 de octubre de 2017

El número de muertos por el incendio en una guardería brasileña provocado el jueves por el vigilante de seguridad subió ayer a diez, tras la muerte de una niña de cuatro años en el hospital debido a las quemaduras sufridas, informaron fuentes hospitalarias.

La asesoría de prensa del Hospital João XXIII de Belo Horizonte, capital regional de Minas Gerais (sureste de Brasil) confirmó el fallecimiento de la niña durante la madrugada del sábado.
Con ello, son ya ocho niños muertos por el incendio, así como una profesora de 43 años que intentó frenar al autor del crimen, y el propio agresor, de 50 años.

Los hechos sucedieron el jueves por la mañana en el Centro Municipal de Educación Infantil Gente Inocente del municipio de Janaúba, en el estado de Minas Gerais, cuando el vigilante de seguridad nocturno arrojó líquido inflamable sobre los niños y sobre él mismo y prendió fuego.

Cerca de cuarenta personas resultaron heridas, y algunas de ellas permanecen ingresadas en estado grave.

Las autoridades investigan desde el jueves los motivos que llevaron al guardia, con problemas mentales, a prender fuego en la escuela.

No obstante, según los primeros indicios de la policía, el agresor premeditó el crimen y realizó su actuación de “forma planificada”.

El autor del crimen, el vigilante Damião Soares dos Santos, de 50 años, murió poco después en el hospital donde ingresó con quemaduras en todo el cuerpo. Según las autoridades locales, padecía “problemas mentales” desde 2014.

Todavía en plena conmoción por la tragedia, varias decenas de personas acudieron el viernes por la tarde al cementerio de Janaúba para asistir al entierro de las primeras víctimas, constató un fotógrafo de la AFP.

Los pequeños ataúdes blancos fueron abiertos para algunos minutos de recogimiento, ante el dolor de las familias devastadas.

“Es inexplicable lo que ocurrió, no tengo palabras. Escuché en la radio que había un incendio allí y enseguida pensé en mis nietos. Estaba seguro que les había pasado algo”, contó el labrador de 56 años Antonio Pereira da Silva durante la despedida a su nieta, en declaraciones al diario Folha de Sao Paulo.

Tampoco encontraba consuelo Cristiane Conceiçao Rodrigues, tía de otro de los pequeños fallecidos, mientras ayudaba a organizar el velatorio de su sobrino.

“No hay cómo no sentir odio por una persona así, no hay explicación”, afirmó sobre el agresor al mismo diario.

La alcaldía de Janaúba decretó siete días de duelo oficial, mientras que el presidente Michel Temer expresó el jueves su “solidaridad con las familias”, víctimas de esta “tragedia”.

PÉRDIDA DOLOROSA

El presidente brasileño, Michel Temer, lamentó la tragedia ocurrida y dijo esperar “que esas cosas no se repitan en Brasil”.
“Soy padre e imagino que esta debe ser una pérdida muy dolorosa”, afirmó el mandatario, quien también transmitió su “solidaridad” a los familiares de las víctimas