La historia de Edmundo Contreras, un emblema del deporte amateur en la región

Esta es la historia de don Edmundo, un emblema del deporte amateur de la región que encantó por su personalidad y por su entrega al fútbol y el atletismo. Siempre estuvo pendiente de que sus dirigidos estuvieran bien, entrenándolos y educándolos con los valores necesarios para la vida.
miércoles 18 de abril de 2018

A un kilómetro del aeropuerto de La Florida, vive don Edmundo, o como lo conocieron por gran parte de su vida, el “negro”.  

Nos recibe con una gran sonrisa, entusiasmado de poder conversar y contarnos parte de su historia de vida ligada al deporte. Llama la atención inmediatamente su postura, puesto que las más de 9 décadas de vida no lo han obligado a reforzar su equilibrio con alguna silla o un bastón que lo ayude a mantenerse de pie. 

Todos los días se da una vuelta a la cuadra sólo afirmándose en las rejas de los vecinos, y es algo que debe hacer pues las palomas lo esperan para el pan diario. 
Y ahí está, un poco tembloroso y ansioso de poder decirnos todo lo que ha pensado desde que concretamos la entrevista. Se notaba que estaba preparándose desde hace un buen tiempo, ya que sobre su comedor tenía un montón de recuerdos: fotografías, premios, recortes de diarios y revistas, pasaportes, cartas y otros documentos.

No era necesario saber con antelación que don Edmundo tuvo un pasado deportista, pues basta entrar a su casa para ver los más de 20 trofeos y reconocimientos que ha recibido en su vida. 

Entre risas cómplices dice tener “apenas 96 años”, que “hasta el momento” es el mayor de su hogar por vivir con 7 personas entre los que se encuentran sobrinos y nietos, y que nunca se casó porque “tuve miedo de hacerlo”.

NIÑEZ DEPORTIVAMENTE TRABAJADA

Por la precaria situación económica que tenía su familia, desde muy chico comenzó a trabajar. Y por coincidente que suene, sus inicios laborales se dieron justamente en diario El Día. 

Edmundo no tenía más de 13 años cuando repartía las suscripciones de una forma particular: corriendo. 

De esta manera, el “negro” se dio cuenta que tenía cualidades para el atletismo e incursionó en la disciplina que hasta el día de hoy la considera como su favorita. 

Posteriormente a incursionar en el atletismo, personas que conoció en este camino se dieron cuenta que Edmundo tenía dotes quesi se potenciaran, podría llegar lejos en el mundo el fútbol. Por lo que cuando tenía 17 años comenzó a jugar por Deportivo Balmaceda.

De ese tiempo tiene puros buenos recuerdos, pues los cinco años que duró su travesía en dicho club le hace pensar con nostalgia de que esa etapa ya terminó y que todo proceso tiene su final. Añade que conmemora con mucho afecto a las personas con que compartió y a los dirigentes que administraban el club. 

Cabe destacar que cuando era jugador de Deportivo Balmaceda, al mismo tiempo trabajaba en la repartición de las suscripciones y corría sin parar en las distintas maratones que se desarrollaban a nivel regional y nacional. 

Durante los cinco años que duró como jugador, quiso realizar los estudios para ejercer en el fútbol desde la otra perspectiva, así fue como llegó a ser entrenador. 

ENTRENANDO CON HUMILDAD

Posteriormente se fue al club amateur de Club Deportes La Serena (CDLS), donde se desempeñó como entrenador y tuvo la posibilidad de dirigir a niños que en el futuro serían reconocidos futbolistas, como el medio campista Juan Ulises Koscina González o más conocido como “Juanito Koscina”.

Edmundo decidió cambiar el juego por la dirección porque le gustaba más dirigir que ser dirigido, además sentía que ejerciendo ese rol podía ayudar más a las personas que se involucraban en el club. 

Dice que era su vocación ser entrenador “porque mi espíritu siempre estuvo en ayudar”. Recuerda que cada vez que un pupilo suyo tenía problemas de dinero“yo se lodaba para que pudiera comer o para que pudiera comprar el gas de su casa”. 

Él ayudaba a sus jugadores y a sus respectivas familias, pero no a todos, solamente a los que veía que tenían problemas para pagar cosas que eran básicas en la vida de una persona. 

Don Edmundo siempre estuvo muy pendiente de los valores de sus pupilos. En la imagen se ve una fotografía de él con cuatros de sus dirigidos en el equipo amateur de CDLS.

Este ímpetu por ayudar nació en su juventud porque era “sumamente pobre”, por lo que no quería ver reflejada su infancia en los niños que entrenaba. Agrega que como entrenador pocas veces recibía algo de dinero y que los fondos que Edmundo destinaba para ayudarera porque trabajaba en el emblemático diario de la región.

Contreras comenta que como entrenador, aparte de ser preocupado era bastante estricto “y les daba una palmada cuando hacían cosas que iban en contra de los objetivos futbolísticos. No podía permitir que uno de los chicos fumara por ejemplo”.    

Dirigió ahí más de 20 añosy logró comandar el equipo principal de la “ciudad papaya” por dos semanas. Sin embargo, su salida fue inminente luego de que llegara un “gringo” como entrenador y lo despidieran después de tantos años de entrega.

Después de estar implicado en el equipo granate amateur, se fue al equipo “El Romeral”. Edmundo comenta que ahí fue en el único lugar, aparte de diario El Día, en que tenía ingresos fijos. 

Con el propósito de mantener su ideología de juego y de liderazgo que había ejercido anteriormente se desempeñó como Director Técnico por sólo dos años, ya que varias personas que conoció en el pasado le solicitaron su regreso para fundar un club donde los valores de “el negro” fueran el fiel reflejo de la personalidad de la nueva organización. 

ESTUDIANTES UNIDOS, UN CLUB QUE MANTIENE EL LEGADO

El club nace en 1970 porque los “taitas” de los niños que entrenó en el equipo amateur de CDLS les gustaba como dirigía y al mismo tiempo educaba a sus hijos y nietos. Y fueron ellos mismos quienes solicitaron su regreso para fundar Estudiantes Unidos. 

Como ejemplo de aquello, recuerda que una ocasión una persona se acercó a él y le dijo que tenía a un chico con mucho potencial para jugar fútbol, pero que no se peinaba, no se lavaba y no hacía nada para ayudar en la casa.

Edmundo le preguntó a su apoderado porqué no lo retaba para que aprenda, pero le contestó que no podía hacer nada al respecto, que definitiva era un niño rebelde que se mandaba sólo. 

Le pidió que lo reciba y que lo discipline, Edmundo se quedó mirando al niño y aceptó el desafío. Lo primero que hizo fue acercarse a él y le preguntó “¿Te gusta el fútbol? Entonces si quieres que te inscriba, anda al baño, te lavas, te peinas y después vienes para acá”. Luego de eso, el infante agachó su cabeza  y se fue para posteriormente regresar donde él ya lavado y peinado, pudiendo finalmente entrenar. 

Edmundo comenta que pasaron dos semanas entrenando hasta que un día llega su padre para decirle que desde que su hijo comenzó a entrenar, ahora lava la ropa y hasta la loza. Por lo que indudablemente, “el negro” logró influir en su manera de actuar.  

Con estudiantes pudo ganar un campeonato nacional disputado en Arica donde participaban puras regiones.

Actualmente sigue siendo seguidor de Estudiantes Unidos y de vez en cuando los visita en sus partidos, sin embargo, en el último tiempo no ha podido asistir debido a los problemas físicos producto de su vejez y por consecuencia, también tiene miedo a caerse. Agrega que no le gusta el bastón y no por ser orgulloso, sino porque le gusta y se siente mejor si se logra afirmar por sus propios medios. 

UN ATLETA QUE PROMETÍA

Edmundo de forma paralela a dedicarse al fútbol y trabajar para el diario, se dedicaba a correr. Recorrió todo Chile por el fútbol y por el atletismo llegando hasta Perú.
Recuerda que en una oportunidad corrió una maratón entre La Serena y Coquimbo. Y entre risas comenta que en esa oportunidad llegó primero con tanta ventaja que hasta alcanzó a cenar antes de que llegara el segundo. 

“Yo era muy bueno, pero si soy franco, era bueno aquí nomás, porque cada vez que competía en el norte no me iba bien, no pasó nada allá”, echándole la culpa a la altura.
El “negro” se retiró de esta disciplina producto de una lesión que sufrió de forma simultánea en ambas piernas cuando entrenaba los juveniles de CDLS, “porque sino estaría corriendo hasta ahora”.

LOS TIEMPOS HAN CAMBIADO

Don Edmundo reconoce que no ve el mismo entusiasmo por el atletismo que antes, cuenta que en ese entonces, tal como existe en el fútbol hasta el día de hoy, habían varios dirigentes que potenciaban elatletismo y que eso “ya no se ve”.

En relación al fútbol se refiere sucintamente y dice que ha sido el dinero lo que lo ha echado a perder, porque “hoy lamentablemente la plata puede más que la pasión”. Aprovecha de tirarles dardos a los dirigentes actuales de clubes tanto amateur como profesionales, ya que “antes se podía entrenar gratis y ahora hay que pagar”, enlazando a que ahora el fútbol es más lucro que deporte.

Sentencia con que “antes el fútbol tenía una valor social y ahora el sentido es el económico, la plata ahora tiene mucho más peso”.