Aumento de la delincuencia y poca presencia policial preocupa en centro de Coquimbo

Los locatarios del sector se sienten desprotegidos y aseguran que ha aumentado la inseguridad luego del traslado de la comisaría de Carabineros desde Avenida Varela al sector de El Llano. Por otra parte indican como un punto de encuentro de la delincuencia a diversos sitios eriazos de propiedad de Serviu.
miércoles 25 de abril de 2018

Preocupación existe entre los locatarios y transeúntes del centro de Coquimbo por el aumento  de la delincuencia e inseguridad en este sector al que cada día llegan más de 40 mil personas a realizar diversos trámites. Los vecinos aseguran que falta mayor patrullaje policial y control  de sitios eriazos  de Avenida Varela, de propiedad de Serviu, que se han transformado en un foco de delincuencia y suciedad.

LA SEGURIDAD SE FUE CON CARABINEROS

José Maldonado llega constantemente al centro de la comuna de Coquimbo. Realiza varios trámites para la pequeña empresa en la que trabaja, los que cada día completa con mayor precaución. 

“Antes cuando estaban los carabineros  era más tranquilo. Ahora siempre se ven algunas personas extrañas en las esquinas o en otros lugares, persiguiendo a la gente. Yo no digo que antes no se daban los delitos, pero ahora es mucho más peligroso, de día y noche”.

Fue en el año 2014 cuando la 2.a Comisaría de Carabineros, instalada en Calle Varela, se trasladó a un recinto con mayor espacio en el sector de El Llano.

El objetivo era mejorar los procedimientos y coordinar de mejor manera los servicios. 

Pero muchos extrañan su presencia en el centro. Claudia González, vecina de Coquimbo, señala que siempre está alerta cuando camina por las principales calles de la ciudad puerto. “Trato de ir con muy pocos bolsos y bien resguardados, porque incluso vas caminando y te intentan robar. A veces hasta persiguen a la gente. Además se dan peleas y hay muchos perros callejeros”, relata.  Agrega que con el comienzo de los trabajos de mejoramiento del centro, se necesita mayor presencia policial y mayor uso de cámaras persuasivas que se encuentran en el centro.  

“Imagínate que ahora estará todo más estrecho, las veredas, la calle, será más complejo transitar y debemos tener más cuidado con los delincuentes, especialmente ahora que llega el invierno y se oscurece más temprano”. 

Sademat, que es una ferretería de tradición en Coquimbo, con presencia en el centro de la comuna desde el año 1984, se ha transformado en un ejemplo del aumento de la delincuencia en el sector. En los últimos años el local ha sido blanco de más de tres robos durante la noche y todos los días deben estar atentos a quienes ingresan al local, ubicado en calle Portales, con malas intenciones.

Sólo basta caminar por los pasillos de la amplia ferretería para darse cuenta de que han tomado medidas extremas para que los robos no sigan ocurriendo. Lavaplatos, muebles de cocina y hasta los computadores que utilizan los vendedores, todos encadenados, cámaras de seguridad y otros elementos disuasivos que buscan dar tranquilidad a los dueños y trabajadores del local que se encuentra en un sector que ya la perdió hace bastante tiempo, “desde que ya no está Carabineros  acá”, señala Virginia Cañas, dueña del local.

La mujer agrega que se sienten frustrados, porque llaman a Carabineros y a la PDI,  presentan las denuncias, pero no obtienen resultados.  “Hay muy pocos carabineros en todo el centro, entre Barrio Inglés y acá y es complejo para ellos. Hicimos las denuncias, pero nunca nos llamaron de la Fiscalía y también te frustra esa situación. La patente que pagamos es alta y sentimos que estamos solos, que nadie te apoya”.

La jefa de local, Claudia Romero, con 20 años trabajando en Sademat,  ha sido testigo de cómo ha cambiado el centro en los últimos años y cómo la sensación de inseguridad ha ido en aumento. Por ello, como la gran mayoría de quienes transitan por calles Aldunate, pero especialmente Melgarejo Varela y las transversales, exige que aumenten los patrullajes en el lugar.

“Antes jamás pasaba nada, pero en el último tiempo es complejo y cuando sales de tu trabajo lo notas. Ahora tú cierras y nunca hay Carabineros dando vueltas. Antes uno ubicaba más o menos a quienes eran sospechosos y avisaba a Carabineros, que estaba cerca, ahora ya no. Además pareciera que las cámaras no funcionan”.

ACCIONES POR LA SEGURIDAD

Consultado por la situación, el subcomisario de Carabineros de Coquimbo, capitán Mario Guzmán, descarta que el aumento de la delincuencia tenga relación con la salida de  la institución del sector. Asegura que las estadísticas demuestran que no existen tantas denuncias por delitos en el centro, sino que más bien en Baquedano.

“Independiente de que la comisaría de Carabineros se haya trasladado a El Llano, igual se ha reforzado la presencia  policial. Hay carabineros y sí se está trabajando,  por supuesto que la gente puede sentirse más insegura, pero las estadísticas  demuestran que no son tantos los delitos en este sector”.

Es por ello que el capitán considera extraño que existan reclamos por falta de seguridad en el centro, ya que  se “ha hecho un trabajo, entrevistas y hay carabineros. Además nos guiamos por las denuncias de la gente y no han ido en aumento”. Por ello es primordial que se realicen las acusaciones  para que puedan disponer  de patrullajes y enfocarse en los lugares donde más ocurren los delitos y bajar los índices.

Desde el municipio aseguran mantener una preocupación constante del sector y así generar condiciones de seguridad a quienes circulan por el centro, especialmente en Avenida Varela. Agregan que  es un tema que se ha conversado con las diferentes policías y aseguran que las rondas policiales han aumentado, pero siempre es necesario redoblar el esfuerzo.

“Desde mediados del año pasado oficiamos al menos en tres ocasiones a Carabineros para que arbitren medidas que permitan un mayor resguardo policial en todo el trayecto de la Avenida, en especial en la zona que va entre Henríquez y Las Heras, misma solicitud  que hemos formulado en las mesas de trabajo que tenemos con dicha institución”, señala el alcalde Marcelo Pereira.

SITIOS ERIAZOS, FOCO DE DELINCUENCIA

Uno de los principales problemas que han observado transeúntes y locatarios del centro con el aumento de la inseguridad, son los diversos sitios eriazos  que se encuentran en Avenida Varela. Estos son 33 retazos que pertenecen al Serviu, tras la ejecución de la Tercera Etapa del “Mejoramiento de la Intersección Vial Sectores Alto-Centro de Coquimbo”, que otorga fluidez al ingreso de la ciudad y conecta la Ruta 5 con el puerto. Esta tercera etapa consistió en el ensanchamiento de Avenida Varela y la consolidó como vía estructurante de la comuna.

Virginia Cañas, dueña de Sademat, señala que estos sitios se han convertido en un problema, porque fueron cerrados por Serviu, en el cual los delincuentes pueden esconderse. Así fue el último robo que sufrieron, ya que la bodega de la ferretería se encuentra al costado de uno de estos terrenos. 

“Hay un portón y nosotros mismos le pusimos una cadena para que no puedan entrar, porque de alguna forma debíamos cuidar. Se meten acá e hicieron el forado que ya está tapado. Nuestra muralla es de adobe y tiene 60 cms. de ancho y si están trabajando todas las noches no es tan difícil que hagan forado. Si esos sitios  eriazos no tuvieran pandereta no sería así, porque no podrían hacer estos hoyos a vista y paciencia  de toda la gente”.

Los terrenos que son un remanente del proyecto de mejoramiento de Avenida Varela serán utilizados a través de Financiamiento Urbano Compartido (FUC) que  permiten a  los servicios de Vivienda y Urbanización y las municipalidades celebrar contratos con terceros para entregar bienes que puedan ser operados por el privado para, de esta manera,  generar proyectos de desarrollo o mejoramiento de las áreas donde se encuentran.

El objetivo es mejorar las aceras o generar emprendimientos como pequeñas galerías y centros comerciales que conviertan a Calle Varela en un bulevar y potenciar los espacios públicos.

Sin embargo, la primera licitación fue declarada desierta, ya que no hubo oferentes que se interesaran por estos sitios. Desde Serviu aseguran  que a fines de abril de 2018 se realizará una nueva licitación en la que se han incorporado terrenos ubicados frente al puerto para hacer más atractiva la oferta.

Respecto al uso de los delincuentes de estos retazos,  agregan desde el servicio,  que los cierres se ejecutaron como medida de seguridad “y también se ha coordinado con Carabineros a través de Gobernación para desalojar a quienes hagan mal uso de estos espacios, lo que ha sucedido en forma reiterativa”.

Por su parte, desde el municipio de Coquimbo  confiesan interés por esos 33 retazos, solicitándolos a Serviu, lo cual no se ha concretado.
“En varias ocasiones le pedimos al Serviu que nos traspase los terrenos para impulsar la concreción de iniciativas de adelanto comunitario y rescate urbano… confiamos en que en el corto plazo este anhelo se materialice”, concluye el alcalde Pereira.

RETÉN EN EL CENTRO

Para mejorar la seguridad del centro  es que desde el municipio porteño se instalaron cámaras de seguridad y hoy se está trabajando para responder a la principal demanda ciudadana: que Carabineros vuelva a tener presencia en el centro.

Así se emplazará en uno de los retazos de Avenida Varela, en los próximos meses, un edificio tipo container en un terreno de 300 mt2  y con una inversión  municipal de $50 millones.

“Es una edificación de dos pisos,  reforzada, pintada y acondicionada para el trabajo de los efectivos policiales. Actualmente el proyecto está a la espera de ser licitado y confiamos en que pueda estar operativo antes de finalizar el año 2018”.

El subcomisario de Coquimbo,  capitán Mario Guzmán,  confirma que ya se está trabajando en forma conjunta entre carabineros y el municipio en esta unidad que contará  “con un sargento primero, suboficial y 7 a 8 carabineros para reforzar la parte del centro, para que la gente no se sienta desprotegida”, concluye.