Scicluna y abusos cometidos por la iglesia en Osorno: "Investigar es un deber de justicia"
El arzobispo maltés Charles Scicluna, uno de los enviados del papa Francisco a Chile, expresó este viernes su voluntad de abrir "una nueva página" en la diócesis de Osorno, donde la comunidad católica está dividida por la figura del obispo Juan Barros, acusado de encubrir abusos sexuales.
FRASE: “Investigar es un deber de justicia”, señaló Charles Scicluna, enviado papal a Chile
"Hay divisiones en todas las familias pero hay la buena voluntad de empezar una nueva página de la historia de la diócesis de Osorno, de trabajar juntos por el bien de todo el pueblo cristiano", dijo Scicluna en declaraciones a medios locales.
El arzobispo y el otro enviado del papa, el sacerdote español Jordi Bertomeu, se reunieron este viernes con los sacerdotes y diáconos de la diócesis de Osorno, una ciudad situada a 942 kilómetros al sur de Santiago.
Ambos arribaron este jueves arribaron a Osorno, donde la comunidad católica está profundamente dividida en torno a la figura de Juan Barros, cesado como jefe de la Iglesia en esa ciudad el lunes pasado por el pontífice.
Scicluna y Bertomeu se reunieron el jueves por la noche con la "Agrupación Laicos y Laicas de Osorno", que rechazó la presencia de Barros en la ciudad desde que el obispo fue designado por el papa en 2015.
Otras comunidades de fieles de la ciudad han defendido a Barros de las denuncias de encubrimiento de abusos y pedían investigaciones más profundas antes de que el papa aceptara su renuncia a la diócesis de Osorno.
Scicluna dijo hoy que desea que todas las comunidades y los fieles católicos de Osorno acudan "como señal de unidad" a la misa que se celebrará el domingo, una ceremonia que los enviados papales quieren convertir en el inicio de la reconciliación en esa ciudad.
Los dos enviados del papa llegaron el martes pasado a Chile para realizar una misión pastoral y seguir indagando los casos de abusos sexuales en los que está involucrado el clero chileno.
“El Obispo Barros debe quedar en el pasado”
Durante la instancia, también entregó declaraciones el párroco de la Iglesia Santa Rosa de Osorno, Américo Vidal, quien al ser consultado respecto al quiebre que provocó al presencia del ahora exobispo de Osorno, sostuvo “El obispo Barros tiene que quedar en la historia (…) nosotros tenemos que trabajar ahora por la unión del clero”.
Respecto a la reunión realizada esta jornada, Vidal señaló que sirvió para generar un acercamiento entre los sacerdotes, pero aseguró que es un proceso largo y agregó que con una misa no se van a arreglar las cosas de inmediato.
Finalmente fue enfático en decir que deben trabajar en fortalecer la unidad.
Víctimas de abusos sexuales cometidos hace algunas décadas por el influyente sacerdote Fernando Karadima acusan a Barros de encubrir esos hechos.
Los abusos sexuales cometidos por sacerdotes y la impunidad en que se mantuvieron durante décadas han arrastrado a la Iglesia Católica chilena a la peor crisis de su historia. 5801
DISCULPA A FIELES
"Nosotros estamos aquí para comunicar una cercanía especial del Papa al pueblo amado de Osorno. Vamos a tener mucho diálogo y escuchar a los hermanos, lo que es muy importante para nosotros", afirmó Scicluna.
Tras el encuentro en la parroquia San Mateo, ambos religiosos se reunieron con la llamada "Agrupación Laicos y Laicas de Osorno".
Esta hermandad se mostró siempre en desacuerdo con el nombramiento de Barros como obispo de esa ciudad.
El grupo llegaba portando globos negros a las misas que celebraba Barros, reuniones que terminaban en agrias discusiones y con una comunidad de fieles cada vez más dividida.
El vocero del grupo, Mario Vargas, dijo esta noche a los periodistas que con la salida de Barros de la diócesis de Osorno "el duelo se ha terminado y ahora portamos globos verdes".
Este lunes, el sumo pontífice aceptó las renuncias de Barros y de los obispos de Valparaíso, Gonzalo Duarte García de Cortázar, y de Puerto Montt, Cristián Caro Cordero, estos dos últimos mayores de 75 años.
Scicluna y Bertomeu permanecerán en Osorno hasta el próximo domingo para entrevistarse con personas abusadas presuntamente por curas o funcionarios del clero de esa ciudad y también para reunirse con los encargados de la Iglesia católica en esa zona.