El atleta paraolímpico que conquistó el mejor tiempo de la historia

Hace dos domingos, el deportista que compite en la categoría T36 del atletismo adaptado logró batir -por segunda vez en el año- el record nacional en los cien metros planos. Pero la historia de Diego va más allá, con una niñez ligada al deporte, ha sabido hacerle frente a las dificultades que le ha puesto la vida gracias a su esfuerzo, perseverancia y la ayuda de sus pilares fundamentales: le teletón, su familia y el deporte.
lunes 16 de julio de 2018

Con una niñez pasada gran parte en la Teletón, el atleta paraolímpico de 16 años tiene más logros que muchos jóvenes deportistas de su edad. Diego Muñoz Tapia  es un ejemplo de superación, esfuerzo y perseverancia digno de ser reconocido en el país, ya que a pesar de haber nacido con una parálisis cerebral extrapiramidal, ha sabido salir adelante y cumplir gran parte de sus sueños.

Al preguntar sobre él en su círculo cercano, lo describen como una muy buena persona, alguien tremendamente disciplinado, con sus objetivos claros, ansioso y con “hambre de triunfo”. Y es que estas descripciones calzan con lo que el equipo de diario El Día pudo constatar al conocerlo visitando su casa en Coquimbo y en sus entrenamientos del Complejo Deportivo del Colegio Inglés Católico.

Muñoz estudia en el Colegio Bernardo O’Higgins de La Serena y sus compañeros le dicen “gordo” por su pasado con unos kilos de más y también “pingüino”, pero nunca ha sabido porqué le pusieron el último seudónimo.

Tiene muy buenos amigos en donde estudia y reconoce juntarse con los más “habladores” y “chacoteros” del curso. Cuenta a modo de chiste que las clases de educación física son un juego de niños, “porque cuando dicen que debemos trotar seis vueltas, yo las termino corriendo y mis compañeros están apenas”. Sin embargo, en el colegio le va “ahí nomás”, ya que reconoce que cuando tiene competencias deja los estudios “un poco de lado”, pero todo por ser el mejor.

INTERÉS POR LO DESCONOCIDO

Le llamó la atención el atletismo porque su profesor de la Teletón le dijo que tenía un gran potencial corriendo y lo que lo incentivó fue el hecho de poder viajar por Chile y el mundo compitiendo. Esos factores fueron suficientes para motivarse, ya que reconoce nunca haber viajado fuera de Chile.

Comenzó a incursionar en el mundo del atletismo en marzo del 2017, por lo que al primer entrenamiento llegó sin saber nada, salvo correr. Ese mismo día su entrenadora Joanet Vergara le comenzó a enseñar todas las reglas, también recuerda que le costó acostumbrarse a la zapatillas de clavos porque antes lo más complejo que había usado eran zapatos con toperoles, propicios para la práctica del fútbol.

No obstante, pudo acostumbrarse a la reglamentación y a la indumentaria más rápido de lo que él pensó, situación que hizo que lo llevaran al primer campeonato con tan sólo con dos meses de experiencia.

MUÑOZ EL ROMPE RECORDS

El Campeonato Paranacional realizado en Chillán del año pasado fue la primera competencia a la que Diego acudió, corriendo los cien metros planos de su respectiva categoría, la T36.  

Recuerda que le fue “horrible”  ya que quedó en el último lugar e hizo un tiempo de 17,9 segundos, bastante más que sus contrincantes. Esa participación no la cataloga como un fracaso, ya que su objetivo fue adquirir experiencia y ver cómo se competía. Además, “ahí me di cuenta que debía seguir entrenando para ser el mejor”.

En septiembre fue su revancha en la segunda fecha del mismo Campeonato Paranacional, pero esta vez disputado en Santiago. Ahí sacó segundo lugar en su categoría y eso lo motivó “muchísimo” para seguir entrenando y perfeccionándose.

Sin embargo, su historia y objetivos cambiarían cuando pudo participar nuevamente en dicho campeonato, y si de coincidencia se tratase, exactamente un año después desde que comenzó a entrenar.

En marzo de este año pudo batir el record en el mismo estadio donde Alexis Sánchez le dio la primera Copa América a Chile, en el Nacional.

Para ello estuvo entrenando por todo el verano y todos los días, pero reconoce que nunca buscó romper ningún record, simplemente quería ser el mejor para demostrar que el esfuerzo que le puso a cada uno de sus entrenamientos valía la pena. Muñoz ni siquiera sabía de cuanto era el record, por lo que haber superado el último mejor tiempo fue una verdadera sorpresa.

“Fue una sorpresa, recuerdo perfectamente cuando anunciaron mi nombre y mi tiempo de 15,77 segundos, por lo que cuando también dijeron por alto parlante que constituía un nuevo record nacional me emocioné, porque igual cuesta creer que eres el mejor de la historia, pero es así y debo empoderarme y creerme que el cuento que soy el mejor”.

“Igual cuesta creer que eres el mejor de la historia, pero es así y debo empoderarme y creerme que el cuento que soy el mejor”, Diego Muñoz.

Pero Diego no se quedó conforme con ser el mejor de la historia de Chile en su categoría, por lo que siguió entrenando como si nunca hubiese logrado nada. Él quería más, tenía hambre de seguir cantando victoria.

Pero su hambre sería saciada, al menos momentáneamente. Ya que recientemente, el domingo 8 de julio participó de la segunda fecha del Campeonato Paranacional disputado en el mismo escenario de la que había sido su última competencia: en el Estadio Nacional.

Muñoz ganó su categoría y también puso la vara más alta para que otros deportistas tuvieran que superar su tiempo. Y es que el atleta también pudo obtener un record, pero no se trató de cualquiera, ya que para hacerlo tenía que superar su marca anterior. Por lo que en 15,29 segundos superó su carrera anterior que correspondía a 15,77.   

UNA NIÑEZ LIGADA AL DEPORTE

Diego de alguna manera u otra siempre ha estado ligado al deporte, ya que como relató Eduardo, su padre, en la Teletón desde que era pequeño le hacían realizar movimientos y ejercicios parecidos a los que se hacen en una previa a un partido de fútbol. 

Tal vez es por eso que a Diego le gusta más el fútbol que cualquier otro deporte, incluso más que el atletismo. En gustos no hay nada escrito, pero la razón de porqué le gusta más el deporte más popular del mundo más que el que practica si está escrita.

Es por su padre, Eduardo Muñoz, que fue futbolista profesional en Coquimbo Unido. Se desempeñaba como delantero y llevaba siempre a su hijo al estadio a verlo jugar, y si es que no tenía partido iban a pelotear a la playa.

Eduardo conmemora con alegría esos tiempos, ya que a Diego le gustaba usar sus guantes de arquero y posicionarse debajo de los tres postes para frenar sus disparos. Posterior al entrenamiento se metían al mar, pero a Diego no le gustaba mucho eso porque el agua helada era una real pesadilla.

El joven atleta señala que no siguió practicando fútbol porque no se dieron las oportunidades, no obstante, sigue jugando a la pelota cada vez que puede en los recreos del colegio con sus amigos.

El atletismo le llamó la atención porque es un deporte del cual depende exclusivamente de él, no como en el fútbol que es colectivo y “hay veces en que personas del equipo no son tan disciplinadas como uno”.

“De repente algunos compañeros pueden llegar con la caña y puede que no estén entrenando bien, entonces no sería regular el equipo”, menciona jocoso.

UN VERDADERO PIRATA

No es un misterio que Diego sea un hincha de Coquimbo Unido por el pasado que tuvo con su padre, pero no se trata de cualquier seguidor, se trata de un “pirata” de verdad, de aquellos que vibran y se emocionan cada vez que ven al equipo aurinegro.

Con su mamá van todos los fines de semana que juega Coquimbo Unido al estadio, ya sea al de La Serena o al de la comuna puerto. No se pierde los partidos por ningún motivo.

Es hincha acérrimo de los piratas porque nació allí, porque su papá fue parte del equipo titular hace un par de años y por sentirse identificado con la gente de la comuna “porque son más humildes” que los de La Serena.

Señala no sentirse identificado con ningún otro equipo, ni si quiera con la selección nacional. Dice vibrar y emocionarse más con el club de sus amores que con cualquier selección o equipo. Situación que refleja su pasión, es la colección de 17 camisetas de Coquimbo Unido que guarda con tanto aprecio en su dormitorio.

“A mi si me ofrecen una camiseta de Messi o una camiseta de Coquimbo, mil veces escojo la amarilla”, sentencia.

“A mi si me ofrecen una camiseta de Messi o una camiseta de Coquimbo, mil veces escojo la amarilla”, Diego Muñoz.

PILARES DEL NÚMERO UNO

La teletón, el deporte y principalmente su familia, han sido los pilares fundamentales para su rehabilitación.

Su mamá lo es todo para él, siempre lo ha apoyado y es ella la que lo anima cuando los ánimos de Diego no son los mejores.

“Es ella mi pilar fundamental para cumplir todas mis metas y conseguir lo que he buscado en la vida”, consigna.

Pero el crack coquimbano no tiene sólo una mamá, ya que a su entrenadora, Joanet Vergara, también la considera como tal.

Dice que Joanet fue quien lo descubrió -mientras competía por la Teletón en el estadio de Coquimbo- para la alta competencia, y ambos coinciden en que se dio de forma espontánea e instantánea la relación basada en la confianza y complicidad que llevan hasta el día hoy.

Su entrenadora confirma esta fraterna relación al manifestar su orgullo por Diego, ya que desde que lo tomó como pupilo “se han vistos grandes cambios en él, desde en cómo compite a cómo enfrenta sus problemas”.

Sin embargo, el “rompe records” también tiene a una persona especial que lo anima y lo aconseja pero desde el salón de clases de su colegio, se trata de C.R.D.A (quiso mantener su nombre en reserva), su mejor amiga. Diego señala que ella igual es parte fundamental para lograr lo que quiere, para no bajar los brazos, y es también su motivación para superarse día a día.

Al fin de cuentas Diego es un deportista sensible, de piel y agradecido del apoyo que recibe de su círculo cercano. Quedando más que demostrado, que a pesar de que le guste competir individualmente, tiene sobre su espalda un apoyo trascendental y necesario para lograr ser quien es hoy ya que sin ellos “no sé qué habría sido de mi”.   

 LA DISCIPLINA ES LA CONSIGNA

Es un niño tranquilo pero eso no significa que no salga a fiestas con sus amigos, sin embargo, lo hace pocas veces. Cuando tiene competencias no sale y se dedica exclusivamente a su preparación, ya sea entrenando o descansando,  por como mínimo dos meses.

Testigo de eso es su entrenadora Joanet, quien dice sentirse muy orgullosa porque “cada vez que tiene un carrete me lo dice y me pregunta si puede ir”.

Su entrenadora dice que la relación de confianza que mantienen hace que Diego sepa que no tiene límites para alcanzar sus objetivos. También reconoce que le gusta mucho la manera en que Diego quiere superarse día a día, porque siempre demuestra muchas ganas de hacer cosas que desconoce.

Y así lo reconoce él, que cuando se le mete algo en la cabeza hace todo para conseguirlo.

“Yo dije desde que comencé a entrenar, que quería ser el mejor de Chile y ahora lo soy. Pero mi meta es ser campeón mundial y para eso debo entrenar todos los días y dejarlo todo en cada entrenamiento”.

“Si el día de mañana llega alguien y me dice que mi sueño es imposible, yo continuaré esforzándome y seguiré perseverando para conseguirlo”, Diego Muñoz.

Esto evidencia que sus proyecciones a futuro son ser campeón mundial y que no hará otras cosas antes de conseguirlo “y si el día de mañana llega alguien y me dice que mi sueño es imposible, yo continuaré esforzándome y seguiré perseverando para conseguirlo”. 6401IR

¿Qué es la parálisis cerebral extrapiramidal?

Es una alteración en la coordinación del movimiento y en la regulación del tono muscular, que ocasiona posturas anormales y trastornos del movimiento. Presentan distonías, que se definen como contracciones musculares que pueden ser permanentes o desencadenarse al efectuar determinados movimientos.