Yedro es el "siete pulmones" de Coquimbo Unido
Puede resultar injusto focalizar en un solitario jugador la campaña de este Coquimbo del 2018 que camina a pasos firmes rumbo a la Primera División. Son muchos los jugadores que dirige el argentino Patricio Graff, que se tienen ganado un lugar de privilegio entre los pilares de esta temporada que aún tiene treinta unidades por disputar y un halagüeño porvenir, ya que 18 serán disputados en calidad de local en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso.
No obstante, hay uno de los jugadores que está en la boca de los hinchas y que cada fin de semana destaca entre los más regulares, siendo clave en la zona de volantes.
Se trata de Mauricio José Yedro (nacido en la Provincia de Santa Fe, Argentina, en febrero de 1987), un jugador llegado a comienzos de temporada y que poco a poco se fue ganando el corazón de la hinchada con dos palabras que tanto agradan a los aurinegros: fuerza y coraje.
Y no es todo. Le suma una generosa humildad y solidaridad, dejando de lado los atributos personales para convertirlos en solidaridad colectiva.
No ha existido jornada donde el 8 de los Piratas no sea figura. En especial en esta segunda rueda, donde, definitivamente asumió el rol de líder en una zona donde el desdoblamiento y la entrega no tienen miramientos.
Apoyado por la juventud de dos canteranos que ya comienzan a ganarse un lugar en el fútbol chileno: Diego González y Sebastián Galani, el tridente le ha puesto la impronta y sello a lo que quiere Graff de su apuesta siempre ofensiva, siempre frontal y vertical.
EL CLÁSICO
Claramente que el juego de los porteños parte por la impronta de Yedro, clave en partidos y en triunfos sobre Ñublense, el mismo Barnechea o el último clásico ante el rival de siempre, Deportes La Serena.
Se siente bien y lo mejor es que no le teme a lo que significa llevar la mochila de la responsabilidad en este equipo que bien mezcla la experiencia con la juventud y el hambre de conseguir un resultado que los catapulte a la categoría grande del balompié chileno.
En conversación con radio Mistral, Yedro asume que el clásico era un partido que necesitaban ganar, sacándose, de paso, la espina que había significado perder el clásico de la primera rueda, “nos sacamos esa espina y quedamos contentos y felices por como se dio el partido, demostrando que este equipo tiene garra, corazón, coraje y ahora ya debemos pensar en Calama para ir por esos tres puntos o ser inteligentes y traernos algo de allá”.
EL FÍSICO
Tiene claro el trasandino, llegado a Coquimbo Unido proveniente de Fuerza Amarilla de Ecuador, que por el estilo de juego de Graff son ellos en la zona de volantes los que deben realizar un gran desgaste, aunque en la medida que avanza la temporada cada vez se siente más cómodo, lo que pone al servicio del equipo, “cada partido que pasa me siento mejor, los entrenamientos que propone el cuerpo técnico son exigentes y a nosotros eso nos hace cada día mejores, esperamos demostrarlo cada fin de semana, ya que el rigor del torneo seguirá creciendo”, indicó.
Y uno de esos primeros retos se concentrará este fin de semana en el siempre complicado reducto de Calama, donde a todos los equipos de la categoría les ha costado sumar puntos, además que el cuadro local, que es dirigido por Rodrigo Meléndez, parece haberse ambientado a la categoría B, sacándole lustre a la opción de jugar en la altura.
De hecho y apelando a las condiciones de la naturaleza, Cobreloa juega sus partidos al mediodía, “necesitábamos ganarle a La Serena para ir confiados a Calama, sabemos que Cobreloa es un rival difícil, es un equipo que siempre busca presionar aunque en el pasado empate ante Rangers no lo hizo tanto, lo que sí saben hacer en Calama, donde han ganado sus partidos por goleada, porque en casa son otra cosa”.
LA ALTURA
Asume el volante que la dosificación debe ser la clave a la hora de enfrentar este compromiso, en especial ellos que son los que asumen el mayor trajín en el mediocampo, “nosotros necesitamos estar muy atentos y concentrados, porque en otros partidos nos ha costado en los primeros minutos. El tema de la altura es difícil, pero debemos ser inteligentes para rotar nuestro juego, rotar el balón, poder desarrollar nuestro juego y aprovechar las oportunidades que se nos presenten en el área de ellos”.
Reitera que Coquimbo se ha caracterizado por un sistema de juego de una presión alta y la idea en esta oportunidad es quitarles la pelota, “estamos conscientes de que la altura es un aliado de ellos, debemos quitarles la pelota y hacerlos correr a ellos, en eso se basará nuestra inteligencia para sacar algún punto”.
DOS MODIFICACIONES
Físicamente, el técnico de Coquimbo Unido, Patricio Graff tiene a toda la plantilla en buenas condiciones para trasladarse a Calama, aunque deberá presentar dos variantes como referencia del equipo que viene de ganar el clásico. No podrá contar con el suspendido Mario Pardo, expulsado el sábado, mientras que el portero Matías Cano deberá purgar una fecha de castigo por recibir la quinta cartulina amarilla. Por Cano asoma el portero Daniel Retamal, mientras que la banda derecha dejada por Pardo será cubierta por Isaías Meneses, pasando a la zona media, Sebastián Galani, para acompañar a Yedro y González.