Coquimbo obtuvo una sólida victoria en casa y La Serena ganó en Valdivia

Con goles de antología de Rubén Farfán, Mauricio Yedro y Julio Doldán, además del debutante Jean Paul Pineda el cuadro de Coquimbo Unido consolidó un triunfo en calidad de local que le permite marcar una supremacía de local y acallar las dudas que se habían instalado en los primeros encuentros.

Cuando más ahogado y complicado  estaba el equipo de Coquimbo Unido,  Rubén Farfán sacó  un zapatazo desde fuera del área (25 metros) por el lado derecho  del pórtico sur y anotó un  gol de otro partido e irse al descansó en ventaja.  

La apertura de la cuenta le permitió a los aurinegros enfrentar con mayor tranquilidad el segundo tiempo, aunque nuevamente  un gol prácticamente  de camarín le sirvió para otorgarle la tranquilidad que necesitaba. Pero,   a pesar de estos dos tantos de ventaja, hay que admitir que fue  el equipo de Everton el que estuvo más cerca de abrir el marcador, sobre todo cuando a los 21 minutos se lo perdió Isaac Díaz quien quedó solo frente al meta Matías Cano y desvió por el parante izquierdo.

Fue la oportunidad más clara del primer tiempo para el rival, luego que    recibió  de José Arismendi  quien  envió centro  y Díaz  erró desde una inmejorable posición cuando tenía el arco a su disposición. No fue la única oportunidad de los visitantes. A los ‘33 lo desperdicia después que Arismendi disparó  al segundo palo tras habilitación para Cerato.

Hasta ese momento, el cuadro ‘ruletero’ sorprendió a Coquimbo  en lo táctico, lo que llevó  a los aurinegros a retrasar sus líneas.  A ratos estaba ahogado y no lograba desarrollar su juego explosivo que exhibió en la última parte frente a Universidad Católica en su debut. Es por ello que el meta  Cano se  encargó de distribuir los balones y generar algún peligro. 

Graff admitió lo difícil que fueron los primeros minutos, aunque aclaró que no es fácil, “empezar jugando bonito y terminar jugando bonito, por eso digo que lo del primer tiempo fue un trabajo de desgaste del rival y generar los espacios  y cuando tuvimos el marcador a nuestro favor el rival se desespera mucho más y suele haber mucho más espacios”. 

Hasta  muy entrado el primer tiempo el encuentro seguía  trabado en la zona media   donde ambos buscaban el error del rival, pese  a que las estadísticas de la primera fracción en materia de tenencia de balón terminaron favoreciendo a los piratas con un 63 % versus el 37% de Everton. Sin embargo, todo comenzó a cambiar cuando a los  36 minutos Rubén Farfán disparó  desde fuera del área y doblegó  al portero Christián Campestrini. 

Controlando las acciones

Con la mínima  ventaja Coquimbo Unido se fue al descanso y recuperó el control del encuentro. De paso en los 7.637 espectadores, mayoritariamente de Coquimbo Unido, retornó la confianza.

Con la tranquilidad  de la ventaja, el cuadro  aurinegro  siguió dominando  las acciones y se encontró  tempranamente con el 2 a 0, logrado por el nuevo refuerzo Jean Paul Pineda (a los ’50) , pese que por momentos se  pensó  que podría ser anulado por posible posición de adelanto que en una primera instancia cobró el guardalínea, aunque  el árbitro  refrendó el tanto,  a pesar del reclamo airado  de los ‘ruleteros’. 

La ventaja terminó por desarticular por completo el libreto evertoniano  y por momentos cayó en la desesperación que le significaron una seguidilla de tarjetas amarillas a  sus principales hombres (Camilo Rodríguez, Gonzalo Freitas e Isaac Díaz),  por faltas reiteradas.

Fortaleza local

La ventaja en el marcador le permitió a Coquimbo Unido consolidar  su juego que se rubricó cuando Mauricio Yedro, considerado  como el mejor jugador del encuentro, se despachó  a los ‘64 un gol de antología en el arco norte con un fuerte disparo de 30 metros.

 Everton simplemente se vio sobrepasado y ni siquiera las modificaciones le permitieron  evitar la debacle.  En contrapartida Coquimbo siguió atacando y cuando se jugaban  tres minutos de descuento el paraguayo Julio  Sebastián Doldán  rubricó el cuarto tanto que le permitió a los aurinegros abrochar el primer triunfo del campeonato en primera división y despejar los fantasmas que se habían instalado en los dos primeros encuentros y donde sólo se había conseguido un  punto. 

El jugador  porteño Sebastián Galani reconoció que el encuentro  fue casi perfecto, “y ya estamos pensando  en O’Higgins, sabíamos que en casa teníamos que sumar sí o sí”.

Fernando Cornejo igualmente destacó que superaron a Everton prácticamente en todas las líneas, “nos vamos muy contentos por toda la gente. Claramente, el segundo gol nos dio más tranquilidad   y presionar  en los momentos claves”, expuso. 

Cornejo reconoció que fue clave que  no cometieron  errores en los primeros 25 minutos, como sí le sucedió frente a la Universidad Católica. “El técnico nos ha pedido tener la valentía de salir jugando”.

Las dos caras del encuentro

En  la sala  de conferencia  en el Francisco Sánchez Rumoroso, el técnico uruguayo de Evertón, Gustavo Díaz enfrentó la responsabilidad de la abultada derrota. “El responsable soy yo. Asumo la derrota, simplemente nada más. Si se analizan los goles, quizás por ahí puede estar la respuesta del partido”. 

De  la misma  forma insistió que asumía con humildad e hidalguía las críticas “y con  el mismo carácter reponerse. Aceptamos que el equipo hizo un mal partido y se debe atacar esos temas para lo que viene”. 

Incluso, el entrenador debió responder frontalmente  si con estos resultados deficientes no ha pensado en renunciar.  Atinó a mover la cabeza y recalcar que “sólo van tres fechas y sacaremos esto adelante, tengo el carácter para hacerlo”, refrendó  el estratega, sin disimular la molestia con los medios de la Región de Valparaíso. 

Rozando la perfección 

En contrapartida   el entrenador  Patricio Graff  destacó  que se estuvo frente  a una presentación casi perfecta. “Lo que se dio es lo que venimos trabajando desde hace un año y medio. Tuvimos finquito y fue un trabajo grupal”, remarcó.  

Igualmente  alabó el trabajo de Jean Paul Pineda, “es un jugador  que tiene mucha jerarquía, sabe aguantar el balón, rompe los espacios y hoy (ayer) junto con el gol nos ha dado mucha tranquilidad. Los jugadores (rivales) estaban muy preocupados de lo que hacía y cómo se movían”. 

Triunfo esperanzador de La Serena

La confesión del técnico  de Valdivia, Jorge ‘Mortero’ Aravena al término del encuentro, donde reconoció que su colega Luis Marcoleta, lo había  sorprendido con  el esquema táctico  aplicado,  demuestra  la hazaña que  el equipo ‘papayero’ alcanzó en la expedición  en el sur de Chile. 

Sin embargo, también  recordó que  en las entrevistas que había tenido  con los medios de la Región de Coquimbo durante la semana previa al encuentro, les había anticipado, que el estratega serenense “no es un novato en esta cuestión (fútbol). Él sabe lo que hace y la verdad es que paró al equipo en un esquema que le resultó”, enfatizó. 

El primer  tanto  llegó  a los 31 minutos del primer tiempo de un autogol de Valdivia en los pies de Dagoberto Currimilla y el segundo gol  se concretó a los pocos segundos del  bloque complementario y tuvo como autor a Michael Silva (11).

Con este triunfo La Serena  deja atrás una seguidilla de empates   que sólo había aumentado  la desconfianza y una inquietud soterrada en los hinchas que  se han ilusionado con que este sea el año del ascenso, sobre todo cuando el estratega no sólo tuvo la continuidad, sino que también  la libertad de armar el plantel que deseaba.  

En todo caso, el  técnico Marcoleta admitió que poco a poco el equipo va adaptándose al ritmo y  objetivo que se había trazado en el inicio del torneo. “Estuvo bien parado cuando no tenía el balón y afinamos la puntería al momento de concretar”. Reiteró  que era fundamental  lograr una victoria para  ratificar convicciones, “y confianza en una carrera que es muy larga.  Estamos preocupados de que el equipo adquiera ciertos cimientos  y normas básicas para jugar el campeonato durante todo el año”. 

Pies en la tierra

El técnico ‘granate’ igualmente llamó a la calma y a no  aumentar las expectativas, “no volvernos locos cuando  ganamos, ni volvernos locos cuando no salen las cosas. Lo importante es ir viendo los talentos individuales  y que el equipo adquiera cierta mecánica”, refrendó. 

Marcoleta igualmente alabó el trabajo táctico del grupo de trabajo. “La idea es que el equipo nunca baje los brazos”. 

Potenciando la confianza 

Un aspecto clave  en el desarrollo del partido fue el tempranero gol de Michael Silva cuando todos en el estadio valdiviano recién se estaban acomodando en la segunda fracción.  De hecho, el técnico Marcoleta reconoció que ese tanto  sirvió para potenciar la confianza. “También  eso provocó la desesperación de Valdivia que trató, pero siempre estuvimos bien parados”, argumentó.  

El técnico  Aravena reconoció que fue evidente  la falta de finiquitación de sus pupilos, sobre todo por  las oportunidades desperdiciadas por el exgranate Sebastián Pol.

“No se pudo, son partidos que se les presentan a los delanteros. Hace 15 días en este mismo estadio, Sebastián en 28 minutos metió 3 goles y hoy día se le presentaron tres o cuatro ocasiones y no pudo anotar, ese es el fútbol. Por eso es que en el segundo tiempo metí otro generador de fútbol. Fue un mérito de Luis Marcoleta y hay que felicitarlo. Nos salió a presionar y nos sorprendió”, recalcó  el técnico de Valdivia.