Enseñó a ganar dentro y fuera de las pistas

Una vida dedicada a la enseñanza: La Serena despide a Inés Muñoz Herrera

La destacada atleta serenense, campeona sudamericana de salto largo en 1962 y referente del deporte regional, fue despedida este jueves por familiares, exalumnos y amigos. Su legado permanece en generaciones de estudiantes y en la historia deportiva de la Región de Coquimbo.
Las marcas deportivas pueden ser superadas con el paso de los años. El ejemplo, en cambio, permanece para siempre. Ese es, probablemente, el mayor legado que deja Inés Muñoz Herrera. (Foto: Familia Rivera Muñoz)
Las marcas deportivas pueden ser superadas con el paso de los años. El ejemplo, en cambio, permanece para siempre. Ese es, probablemente, el mayor legado que deja Inés Muñoz Herrera. (Foto: Familia Rivera Muñoz)

Hay personas cuya huella trasciende los títulos, las medallas o los años de servicio. Inés Ernestina Muñoz Herrera fue una de ellas. Este jueves, familiares, amigos, exalumnos y antiguos compañeros despidieron en La Serena a una mujer que hizo de la docencia y del deporte dos formas de servir a su comunidad.

Tenía una historia que pocas veces buscó destacar. Sin embargo, su nombre quedó inscrito para siempre en el deporte chileno cuando, con apenas 18 años, conquistó el Campeonato Sudamericano de Atletismo Escolar disputado en Lima, Perú, en 1962, estableciendo un récord de 5,19 metros en el salto largo, una marca que durante décadas fue motivo de orgullo para la Región de Coquimbo.

En el mismo torneo también obtuvo el subcampeonato en los 100 metros planos, confirmando un talento natural que la convirtió en la única representante regional de aquella delegación nacional.

Pero quienes la conocieron coinciden en que su mayor triunfo no estuvo en una pista atlética, pues su verdadera vocación apareció en las salas de clases.

Profesora normalista de profesión, dedicó gran parte de su vida a formar generaciones de niños en establecimientos educacionales de Las Compañías y posteriormente en el Colegio Javiera Carrera de La Serena, donde fue reconocida por su cercanía, disciplina y permanente disposición para enseñar.

"Mi madre fue profesora toda su vida. Era una mujer muy querida por sus colegas, por sus alumnos y por todas las personas que la conocieron", recuerda emocionado su hijo, Ernesto Rivera Muñoz.

Su legado también se construyó desde el deporte colectivo. Durante años defendió los colores del Club Sokol de La Serena, institución donde desarrolló el básquetbol, disciplina en la que incluso llegó a integrar una preselección nacional.

Para su familia, sin embargo, los mayores logros nunca estuvieron escritos en una estadística. "Fue una excelente madre, una gran amiga, hermana, abuela... una persona muy especial. Siempre estuvo preocupada de los demás y dejó un ejemplo de esfuerzo y humildad", relata Ernesto.

Madre de Ernesto, Viviana, Yasna y Carmen Luz Rivera Muñoz, Inés deja además, ocho nietos, tres bisnietos y otro que viene en camino, quienes crecieron escuchando las historias de aquella joven serenense que un día puso a la región en lo más alto del atletismo sudamericano.

Hace algunos años, al recordar aquella inolvidable competencia en Lima, reconocía que nunca imaginó la dimensión que alcanzaría ese triunfo.

"Aún recuerdo ese torneo. Llegué siendo muy joven y era la única deportista de la región. Ganar el Sudamericano y además conseguir el récord fue uno de los momentos más importantes de mi vida. En esos años entrenábamos apenas cuatro veces por semana; el resto era talento, sacrificio y muchas ganas", recordaba con la sencillez que siempre la caracterizó en una entrevista que publicó Diario El Día.

Su trayectoria fue reconocida tardíamente, aunque eso nunca pareció inquietarla. Décadas después, un Campeonato Regional Escolar llevó su nombre, gesto que recibió con profunda emoción porque provenía justamente de los niños y jóvenes, el mismo mundo al que dedicó su vida.

El cariño de sus colegas

La partida de Inés Muñoz también provocó profundo pesar entre quienes compartieron con ella las aulas y el ejercicio de la docencia.

Una de ellas fue la también profesora normalista serenense Cecilia Cortés, quien recordó con emoción la calidad humana y profesional de quien fuera una de las grandes referentes de su generación.

"Nuestra querida y recordada profesora normalista Inés Muñoz fue una destacada docente jubilada del Colegio Javiera Carrera. También fue una excelente basquetbolista, seleccionada de la Escuela Normal Isabel Bongard de La Serena en sus años de juventud. Nos dejó recuerdos imborrables como compañera, como colega y también como profesora, porque tuve el privilegio de ser su alumna", expresó.

Cortés destacó que más allá de sus méritos deportivos y académicos, Inés Muñoz será recordada por la cercanía con que enfrentó cada etapa de su vida y por el cariño que sembró entre quienes la conocieron.

"Con mucho dolor la despedimos en este viaje a la eternidad. Inés Muñoz, descansa en paz. Dale, Señor, el descanso eterno y brille para ella la luz perpetua", pidió.

Una vida dedicada a la enseñanza: La Serena despide a Inés Muñoz Herrera