Fuerte polémica
Indignación por despidos en Centro Veterinario Municipal de La Serena
Una ola de indignación y preocupación se ha instalado en redes sociales y entre organizaciones animalistas de La Serena tras conocerse el despido de dos profesionales del Centro Veterinario Municipal, en medio de críticas a la gestión comunal y cuestionamientos por el impacto que la medida tendría en la atención de animales en situación de abandono.
La controversia surgió luego de que la exconcejala Daniela Molina denunciara la situación a través de redes sociales, señalando que las desvinculaciones corresponden a un administrativo encargado de la gestión de horas del recinto y a la médica cirujana de base del centro veterinario, ambos considerados piezas clave en el funcionamiento del servicio.
Según la exautoridad, el municipio habría justificado la decisión en “necesidades del servicio” y en un cambio de prioridades institucionales que obligaría a una reestructuración del personal. Sin embargo, la explicación generó fuertes críticas en el mundo animalista, que advierte un posible debilitamiento del trabajo de esterilización y atención clínica.
En esa línea, la defensora animal Raquel Inostroza recordó que la Región de Coquimbo registra una de las cifras más altas de abandono animal del país, con cerca de 7.400 casos, lo que —a su juicio— hace aún más incomprensible la reducción de personal especializado en un área considerada crítica para el control de la población canina.
El impacto de las desvinculaciones, sostienen conocedores del funcionamiento del centro, no sería menor. El recinto no solo realiza esterilizaciones, sino también cirugías de mayor complejidad, atención de urgencias por accidentes, tumores y enfermedades graves en animales callejeros, lo que requiere personal altamente capacitado.
Las críticas también se extendieron a la comuna vecina. El animalista coquimbano Claudio Pérez cuestionó la medida y advirtió que este tipo de profesionales son difíciles de reemplazar en el sistema público. Incluso planteó dudas sobre el futuro del recinto al señalar que “es probable que busquen cerrarlo y no lo quieren decir”, lo que elevó aún más la controversia.
Desde la municipalidad de La Serena, en tanto, respondieron que las desvinculaciones se enmarcan en procesos habituales de gestión interna y corresponden a una reestructuración administrativa. Según indicaron, la decisión responde a las necesidades actuales del municipio y se ajusta a la normativa vigente en materia laboral.
Pese a ello, las explicaciones no han logrado apaciguar las críticas de organizaciones y vecinos, quienes insisten en que la prioridad debería centrarse en reforzar la atención veterinaria y el control del abandono animal, especialmente en una comuna que enfrenta una creciente demanda por servicios de salud para mascotas y animales sin hogar.