Familia serenense gana juicio a Isapre Cruz Blanca que deberá costear medicamento

El afectado es un menor de 14 años que padece de distrofia muscular y debe recibir un medicamento que no se ha utilizado en el país y que le ayudará a mejorar sus condiciones de vida.
domingo 12 de diciembre de 2021

Una familia de La Serena logró que los tribunales de justicia fallaran a su favor y obliguen a una isapre a cubrir los costos de un medicamento que debe consumir su hijo de 14 años de edad.
De hecho, el caso se cerró en la Corte Suprema, que ordenó a la Isapre Cruz Blanca proporcionar un medicamento, cuyo valor es aproximado a los 35 millones de pesos mensuales, a Matías Chirino, diagnosticado con distrofia muscular de Duchenne. Esta enfermedad, sin terapia, causa un progresivo, irreversible y terminal deterioro del organismo.
La resolución revoca un fallo anterior de la Corte de Apelaciones de La Serena que había negado este beneficio, validando el argumento de que la dolencia no representaba un riesgo inminente para la vida del paciente, condición necesaria para que se lo concedieran.
Esta resolución se suma a la que la Corte Suprema adoptó en el mismo sentido en favor de Ignacio Alfaro, de 12 años, de Andacollo, y la que dictó la Corte de Apelaciones en el caso de Francisco Alegría, de 6 años, de Los Ángeles. Ambos también afectados por Duchenne. Sin embargo, el cumplimiento de otras sentencias del mismo estilo ha comenzado a ser evitado por las isapres bajo el argumento de que correspondería hacerlo por la vía de reembolso del dinero que los pacientes invirtieran en adquirir los medicamentos prescritos. Lo que dado sus precios resulta imposible para ellos.
Según la madre del menor, Matías Chirino, Daniela Oliva, “nosotros intentamos activar el medicamento a través del CAE y la Isapre se negó, después con el recurso de protección también nos fue mal y posteriormente nos favoreció la resolución de la Corte Suprema y están obligados a financiarlo”.
Señala que su hijo fue diagnosticado con la enfermedad a los tres años y “se trata de una enfermedad degenerativa que afecta la parte muscular por la falta de una proteína llamada distrofina. Los músculos se van atrofiando, se van dañando, incluido el corazón, los pulmones. Mi hijo en estos momentos está con una miocardiopatía dilatada, pero está todo controlado. Caminar le ha costado un poco porque está perdiendo mucha fuerza en sus piernas y brazos, pero aún mantiene marcha, poquita, pero camina”, narra Daniela Oliva, sobre la enfermedad de su hijo.