En el Día de Todos los Santos
Fotos: Miles de deudos visitaron los cementerios de La Serena y Coquimbo
Nunca se está suficientemente preparado para ver partir a un ser querido. El paso del tiempo se encarga de aliviar el dolor que deja su ausencia, pero también de atesorar los recuerdos que los mantendrán siempre vivos en quienes aún recorren este camino llamado vida.
Ayer, el Día de Todos los Santos, fue una jornada de recogimiento y reflexión. Es así como miles de familias se trasladaron hasta los cementerios de La Serena y Coquimbo, para recordar a aquellos que ya partieron de este plano.
Diario El Día hizo un recorrido por los principales camposantos de la conurbación, que fueron ampliamente visitados, debido al fin de las restricciones sanitarias.
Más de 100 mil personas llegaron al Cementerio Municipal de La Serena y el recinto de Las Compañías durante el fin de semana. “La mayor cantidad de afluencia de público fue entre domingo y lunes. Eso sí, hemos tenido una cantidad considerable durante toda la semana. Todo ha sido fluido y no han habido problemas”, explicó Rosetta Valdés, administradora de ambos recintos.

Flores y recuerdos fueron los elementos perfectos para este día. Así lo afirma Ubelina Santander, quien luego de dos años, pudo visitar a su padre y hermanos. “La verdad, yo vengo cuando el corazón me lo pide. Hace un mes vi partir a mi hermana y hoy estoy aquí recordándolos”, sostiene mientras limpia la fachada de la tumba de su ser querido.

Al avanzar en el recorrido, Juana y María Zuloaga, visitan el sepulcro de su cuñada, quien falleció hace más de 27 años. “Nosotras siempre venimos a visitar a nuestros padres, abuelos y cuñada. Yo vengo desde Ovalle, porque es tradición para nosotras venir a visitarlos en cualquier fecha. Uno nunca debe de olvidarse de sus padres y seres queridos”, comenta una de las hermanas.
Por otro lado, el Cementerio Municipal alberga las tradiciones de los bomberos de la comuna, quienes realizan guardia en el mausoleo perteneciente a la institución. Según comentó uno de los voluntarios, todas las compañías de la zona se turnan para la vigilia que dura 45 minutos por agrupación. “En una tradición que ha vuelto luego de la pandemia y se mantiene desde hace años”, sostuvo el voluntario.

Más de 4 mil personas visitaron el Cementerio Municipal de Coquimbo durante el fin de semana. “Este año tuvimos mucho apoyo de Carabineros y Paz Ciudadana. Ha sido una jornada mejor que en otros años. Muchas veces teníamos inconvenientes porque a la hora de cerrar, la gente se ponía violenta, pero ya se acostumbraron a las jornadas reducidas y ya no sufrimos esas situaciones. Todo ha estado bien, nada fuera de la común”, explicó el administrador Miguel Peralta.
La familia Humeres, luego haber realizado un "tour" por las tumbas de sus abuelos, tíos y primos, se despide del camposanto de Coquimbo hasta una nueva oportunidad. “Mis tías vienen de Arica y todos los años venimos a recordar a nuestros seres queridos, es una tradición que nunca va a desaparecer”, finaliza Alejandra.

En el Cementerio Católico, también se mantenía un numeroso grupo de familias que se desplazaban por las calles del recinto. Entre ellas, se encontraban Verónica Campusano, Bernarda, América y Josefina Marzal. Las tres hermanas e hija, se retiraban luego de haber dejado flores a sus seres queridos. Mientras conversaban, en frente se encontraba la lápida de Humberto Campusano, hermano de Verónica e hijo de América.

En conversación con El Día, relataron el trágico desenlace del joven de 29 años. “Mi hijo fue asesinado en el ´97, un hombre lo mató en una fiesta cuando intentó ayudar a la pareja del sujeto mientras era agredida por él”.
Con nostalgia, la familia recuerda aquellos días de dolor, pero pronto vuelven al presente: “Debe estar contento, porque hace poco fue abuelo”, finaliza su madre.


