asumirá en febrero
Desde el "Robo del Siglo" a caso Rojas Vade: Los casos emblemáticos de nuevo fiscal regional
A mediados de diciembre, el fiscal nacional, Ángel Valencia, nombró a los nuevos persecutores regionales para Coquimbo y Tarapacá. Estos cargos serán liderados por Patricio Cooper Monti en Coquimbo y Trinidad Steinert Herrera en el norte y tendrán una duración de ocho años, hasta el año 2032.
De 56 años de edad, Patricio Cooper Monti, asumirá su cargo en Coquimbo a partir del 6 de febrero de este año. Mientras tanto, se desempeña como Fiscal Adjunto Jefe de la Fiscalía Local Centro de Justicia, de la Fiscalía Regional Centro Norte.
El próximo jefe de la fiscalía regional ha tenido una destacada carrera que comenzó en 2000 en el Ministerio Público y que ha pasado por varias jurisdicciones, incluyendo Loncoche, Viña del Mar y Cerro Navia.
Es abogado de la Universidad Diego Portales, en donde obtuvo el título de abogado el 24 de noviembre de 1997. Además, cursó un postítulo en justicia criminal y a la fecha se encuentra cursando estudios en la Universidad Adolfo Ibáñez.
Antes de su ingreso al Ministerio Público, trabajó como abogado en una consultora tributaria y como procurador de un estudio jurídico. Así, desde 2004 a 2010 fue fiscal adjunto jefe en la Fiscalía Especializada en Delitos Sexuales y Violentos de la Fiscalía Metropolitana Centro Norte.
Posteriormente, entre 2011 y 2018 se desempeñó como fiscal adjunto jefe en la Fiscalía Santiago Poniente. Actualmente y desde 2018, se desempeña como fiscal adjunto jefe en la Fiscalía Metropolitana Centro Norte.
Su experiencia incluye la investigación de casos de alto perfil como los denominados “robos del siglo” y la causa en contra del ex convencional constituyente Rodrigo Rojas Vade. También fue parte de la indagatoria por la venta de la clínica Sierra Bella por parte del Municipio de Santiago.
Durante la audiencia pública para determinar la terna de los candidatos al cargo fiscal regional, instancia que se realizó en diciembre, el entonces candidato Patricio Cooper dio a conocer su propuesta para los próximos ocho años.
“Tres son las funciones claras del Ministerio Público, investigar los hechos constitutivos de delito, ejercer la acción penal pública y proteger a víctimas y testigos. Estas se pueden dividir en dos grandes ejes: persecución penal y atención de víctimas y usuarios en general”, explicó en su intervención.
En cuanto a la persecución penal, sostuvo que “para nadie es un misterio que en los últimos años en Chile ha aumentado el número de delitos y el nivel de violencia de los mismos, como el sicariato, la extorsión. El aumento sostenido de secuestros y homicidios así lo demuestran, donde lamentablemente la Región de Coquimbo no es inmune a esto y los últimos hechos cometidos dan cuenta de esto”.
“Detrás de este fenómeno están las bandas organizadas cuyo principal fin es el lucro y su principal fuente es el tráfico de drogas, que trae cuatro fenómenos derivados como armas, secuestro, homicidios y corrupción de empleados públicos”, añadió.
En ese sentido, detalló que para hacer frente a este fenómeno se requiere una dedicación preferente y su propuesta es fortalecer el sistema de análisis criminal y foco investigativo de la región, “priorizando justamente el delito del tráfico de droga y los cuatro derivados en relación al crimen organizado. Eso es lo que se requiere”, complementó.
PRIORIDADES DEL NUEVO FISCAL REGIONAL
De acuerdo al diputado Marco Antonio Sultantay, “el nuevo fiscal regional asume grandes desafíos en la Región de Coquimbo. En medio de una crisis de seguridad, tanto a nivel local como nacional, nos enfrentamos a un aumento de formas violentas de delincuencia, marcado por el uso extendido de armas de grueso calibre y la presencia de bandas internacionales asociadas al narcotráfico”.
“Esto demanda mejoras y actualizaciones en la investigación y persecución penal en nuestra región para abordar delitos que antes no eran de común ocurrencia, como el secuestro y el sicariato, añadió.
Por su parte, el diputado Víctor Pino sostuvo que “desde hace un tiempo hemos visto como han ido en aumento los delitos violentos, como los asesinatos, los secuestros, portonazos y encerronas, por lo que se hace más importante que nunca perseguir este tipo de delitos, así como también ponerle mano dura al narcotráfico que ha penetrado desde hace un tiempo en las zonas rurales de nuestra región. Sin duda este debería ser el principal foco de trabajo del nuevo fiscal regional”, aseguró.