En el inicio del juicio por el secuestro y asesinato de Alejandro Ponce

Secuestro y homicidio en Paihuano: Inicia juicio de crimen que involucra a “clan de amigos”

Desde la fiscalía y los querellantes, en tanto, descartaron esta situación, puntualizando que el delito que cometieron los imputados en contra del joven, en Paihuano, en noviembre de 2022, es aún más grave porque todos los involucrados eran amigos y conocidos de la víctima.
jueves 16 de mayo de 2024

Ayer, en el Tribunal Oral en lo Penal de La Serena, se iniciaron los alegatos de apertura del juicio por el secuestro con homicidio en contra de Alejandro Ponce, joven asesinado en noviembre de 2022, en Paihuano.

Recordemos que la Fiscalía de Vicuña acusa a un total de 9 personas por su participación, en distintos grados,  en dicho delito, además de, en otros ilícitos correspondientes a inhumación ilegal y microtráfico de drogas, relacionados con el mismo acontecimiento.

En ese sentido, la fiscalía imputó, en calidad de autores, el delito de secuestro con homicidio a cinco de los individuos involucrados en este caso, identificados como J.S.M.O., A.C.N., A.M.Z., S.P.H. y W.I.R..

En tanto, a los otros cuatro, C.M.Ch., T.S.C., J.J.A. y G.A.M., se les acusa de ser encubridores del hecho.

Además, a J.S.M.O., A.C.N., S.P.H., W.I.R. y G.A.M. se les imputa también el cargo de inhumación ilegal, mientras que J.S.M.O., también está acusado por el delito de tráfico de drogas, ilícito que se comprobó durante las investigaciones.

En este sentido, el fiscal jefe de Vicuña, Juan González, solicitó penas de presidio perpetuo calificado, otras de 20 años de cárcel y penas menores, de 7 años, para los imputados definidos como encubridores del crimen.

“Contamos con pruebas suficientes para acreditar los hechos, el secuestro, el homicidio y la inhumación ilegal. Tenemos distintos medios de prueba, desde material audiovisual hasta testimonios”, afirmó el fiscal.

González también destacó que, además de las cámaras de la vivienda donde ocurrió el hecho, cuentan con una serie de pruebas adicionales para respaldar los hechos.

Por otro lado, la abogada Cecilia Álvarez, querellante en representación de la madre de la víctima, señaló que la acusación está formulada en el sentido de que todos los acusados en esta causa tienen un grado de participación y, dada la gravedad del delito, solicitarán las penas más altas.

Y es que, pese a la postura de la defensa - que argumenta que muchos de los implicados en el caso son consumidores de droga y actuaron por temor a la figura de J.S.M.O. - la abogada Álvarez aseguró que cada uno de ellos participó de libre voluntad y que la dependencia de la droga no los llevó a tomar esta decisión que terminó con la vida de la víctima.

 “Más aún cuando todos eran conocidos, en una localidad pequeña donde se conocían entre todos”, añadió la profesional.

Es importante destacar que, de manera paralela, se presentó, además,  una demanda civil en favor de las víctimas indirectas del hecho, con el fin de obtener una indemnización de 100 millones de pesos.

 

LOS HECHOS

El secuestro y posterior crimen de  Alejandro Ponce Rodríguez, se remontan a noviembre de 2022, cuando el joven fue visto por última vez la noche del lunes 28 de ese mes, luego de acordar encontrarse con una “amiga” en un lugar baldío cerca del río, en la comuna de Paihuano.

Según los antecedentes policiales, esta mujer habría actuado en complicidad con otro individuo, un conocido traficante de la comuna, quien mantenía diferencias con la víctima después de que ésta saliera con su expareja. Es en este contexto que Ponce fue abordado por un grupo de individuos en ese lugar, quienes lo trasladaron a una casa donde fue brutalmente golpeado, ocasionándole la muerte.

Posteriormente, su cuerpo fue abandonado a 12 kilómetros del área urbana de la comuna de Vicuña, donde fue encontrado más tarde, semienterrado.

 

 

CONSUMO DE DROGAS

Como se detallaba anteriormente, las defensas de algunos de los imputados argumentaron en sus alegatos que sus clientes sufren de un consumo problemático de pasta base, y que, incluso, el principal acusado - J.S.M.O. -  los contrataba para realizar trabajos esporádicos de limpieza, construcción y mantenimiento de viviendas, asegurando que la forma de pago por estos servicios incluía una parte en dinero y otra en droga, lo que creaba un contexto de subordinación y dependencia para aquellos que participaron en el hecho.

Además, reiteraron que actuaron bajo un “miedo insuperable” ante la figura de J.S.M.O.,  hecho que se vio exacerbado por la baja escolaridad de algunos de los imputados, lo que los habría llevado a seguir las órdenes sin cuestionarlas.

 

TODOS ERAN AMIGOS

Por su parte, Carla Hidalgo, hermana de Alejandro Ponce, expresa que este crimen dejó a cuatro niños sin su padre, quienes no comprenden lo sucedido. “Mi hermano era como un niño en el cuerpo de un hombre, siempre alegre y juguetón. Trabajaba como auxiliar de autobuses, así que todos lo conocían”, relata su familiar.

Asimismo, reconoce que la mayoría de los imputados eran conocidos de su hermano, lo que agrava aún más la situación, no sólo por el secuestro, sino por la forma en que le causaron la muerte. “Se conocían, todos somos del mismo pueblo, íbamos a las mismas escuelas, todos se conocían. Se juntaba con algunos de ellos. La mujer que lo citó en el río era su amiga. Creo que el líder del grupo le pagó con drogas”, añadió.

Hidalgo admite además, que J.S.M.O. ya había amenazado a su hermano debido a una relación previa con su expareja.

“Mi hermano conocía su carácter, por eso no quería ni salir de casa. Ese día salió porque su supuesta amiga le dijo que necesitaba hablar con él”, afirmó la hermana del joven asesinado.