Opera en niveles “críticos”

La Paloma no tiene “aguas muertas”: de qué trata el bombeo anunciado por el Gobierno

El presidente de la Junta de Vigilancia del Río Limarí calificó como “irracional” el anuncio del delegado presidencial, recalcando que en su construcción, el embalse cuenta con un sistema de válvulas de suelo para hacer uso de todo el recurso hídrico. La autoridad, por su parte, afirma que la medida apunta a una mayor eficiencia y recalca que se trabaja para no llegar a tal punto.
El embalse La Paloma se encuentra por estos días, a sólo un 1% de su capacidad.
El embalse La Paloma se encuentra por estos días, a sólo un 1% de su capacidad.
sábado 01 de junio de 2024

Tras la realización del Comité de Gestión de Riesgo de Desastres (COGRID), las autoridades de gobierno anunciaron un paquete de medidas para paliar la grave crisis hídrica que enfrenta la provincia de Limarí. Esto, con el fin de garantizar el consumo humano de agua y mitigar,  en parte, las consecuencias de la falta de recurso hídrico para la producción agropecuaria en la provincia.

Junto a la habilitación de pozos para el aprovechamiento de aguas subterráneas, el delegado presidencial regional, Galo Luna, abordó la habilitación de zanjas de drenaje y conducción del embalse La Paloma, así como el “bombeo de aguas muertas” en caso de que éste llegue a bajos niveles.

“El próximo mes se entregarán dos zanjas de drenaje y conducción del embalse La Paloma en el río Huatulame y río Grande, más una zanja de drenaje en el río Limarí aguas abajo y la conducción de más de un kilómetro aguas arriba de este embalse. Y si llega un volumen mínimo, contaremos con bombeo de aguas muertas desde La Paloma”, detalló.

“Irracional”

El anuncio, ampliamente difundido en la prensa, se recibió con sorpresa por parte de la Junta de Vigilancia del Río Limarí, desde donde indicaron a El Ovallino que el embalse La Paloma no tiene aquello que es conocido como “aguas muertas”.

“Nosotros hemos insistido a las autoridades y a quienes nos han consultado, que en el embalse La Paloma, a diferencia de otros embalses, no hay aguas muertas. Tiene válvulas de fondo, y cuando eso ocurre, no hay aguas muertas, porque las aguas del fondo tienen salida”, indicó José Eugenio González, presidente de la Junta de Vigilancia del Río Limarí.

Es, de hecho, la forma en que se está trabajando, afirma. Y en esa línea, sostiene que “no tiene sentido” un bombeo de las aguas, agregando con ello que “hacer inversiones en eso, me parece absolutamente irracional”.

Además, apunta a los costos que podría tener, existiendo ya un sistema para poder hacer uso de esas aguas. “Es sacarle plata del bolsillo a los chilenos para obras que no tienen sentido, a mi juicio”, indicó.

“No he conversado con el delegado presidencial, pero pensaba llamarlo para decirle”, agregó González.

Más eficiente

Consultado, el delegado presidencial regional, Galo Luna, reconoció que “en estricto rigor, el embalse La Paloma, dada su condición de impermeabilidad de la cubeta, no tiene aguas muertas”.

En ese sentido, explicó que “nos referimos de esa forma para hablar de un volumen mínimo que tiene el embalse La Paloma, que son aproximadamente 6,5 millones de metros cúbicos, donde el agua debe ser evacuada por unas válvulas que están en la parte baja de la cortina”.

Sobre el anuncio realizado, el representante del Ejecutivo, señaló que la medida responde a una mejor eficiencia del uso del agua en bajos niveles.

“Nosotros consideramos que es poco eficiente la evacuación de agua por esas válvulas, puesto que se pierde una gran cantidad de agua al escurrir por el río Limarí, lo que podemos evitar si se instala un sistema de bombeo de esas aguas y se pueda conducir por un canal, Camarico, que está completamente sellado, evitando esas pérdidas”, sostuvo.

Por otro lado, Luna recalcó que ésta sería una medida excepcional “siempre y cuando lleguemos a un volumen menor de lo que tenemos en el embalse. Es una obra más bien de eficiencia hídrica del volumen mínimo del embalse, en caso de que eso se produjera. Nosotros estamos tomando todas las medidas para evitar que lleguemos a esa condición”.

El estado de La Paloma

Por su parte, Mauricio Cortés, coordinador general del laboratorio PROMMRA, indicó que el embalse La Paloma tiene un almacenamiento de un 1% de agua, lo que equivale a alrededor de 7,8 millones de metros cúbicos.

“Está en niveles más bajos con respecto al año pasado, unos 600 metros cúbicos más bajo”, indicó.

El experto señaló que la situación de almacenamiento del embalse es “crítica”, considerando que Ovalle tiene una demanda de alrededor de 12 millones de metros cúbicos al año.

Consultado por las medidas anunciadas, Cortés ahondó en las zanjas de drenaje, que, en definitiva, realizan “un movimiento más rápido del agua a la laguna” del embalse.

Las aguas muertas

El coordinador general de PROMMRA, Mauricio Cortés, explicó que el concepto general de “aguas muertas” hace referencia a toda aquella agua “que está debajo del punto de captación para extraer agua desde los embalses”.

Otro uso del concepto, y en el contexto de las zanjas de drenaje anunciadas, dicen relación con “el agua que está retenida en el suelo propiamente tal donde se estructura el embalse”.

El presidente de la Junta de Vigilancia del Rio Limarí lo explica con un ejemplo práctico. “Es como si hicieras un hoyo a la mitad de una botella. La parte de abajo que no alcanza a salir por la gravedad sería agua muerta”. En el caso de La Paloma, “es como si hicieras un hoyo debajo de la botella. Sale toda”, agregó.

“Podría tener efecto de evaporación y se va perdiendo el agua”, advirtió, pero afirmó que “si necesitamos esa agua rápidamente, si no tenemos en la laguna, hacer zanjas es lo más factible, para hacer el movimiento de agua más rápido y tenerla disponible en el embalse”, indicó.