ABARCARÁ UN POLÍGONO DE 1 MILLÓN DE HECTÁREAS
Los detalles del modelo: avión para bombardear las nubes llega esta semana a la región
Queriendo ayudar a mejorar el panorama hídrico regional, la directiva de la Junta de Vigilancia del Río Elqui ha decidido apostar por el bombardeo de nubes, con el fin de multiplicar cualquier atisbo de lluvia en el territorio.
Según lo explicado al diario El Día, se trata del Proyecto “Estimulación de lluvias” de la empresa mexicana Startup Renaissance, iniciativa con la que según el gerente de la Junta de Vigilancia del Río Elqui, Alex Cortés, se podría “ayudar a salir de la situación en la que nos encontramos y aunque sabemos que necesitamos ciertas condiciones de humedad para poder estimular las nubes, esperamos que se nos puedan dar unos 4 o 5 eventos climatológicos prontamente”.
Ahondando en esto, Cortés relató que con este proyecto piloto que están liderando, están tomando “la posta” que por muchos años llevó la Corporación Paso Agua Negra (CORPAN), añadiendo que su urgencia se debe a que “si bien hemos tenido eventos durante mayo y junio, seguimos en crisis, de hecho, tanto El Puclaro como La Laguna están a un 10% de su capacidad, lo que significa que nuestro porcentaje de seguridad de riego para los agricultores es muy bajo”.
Recordando lo sucedido el año 2012, cuando en el primer Gobierno de Sebastián Piñera, el entonces ministro de Agricultura, Luis Mayol, propuso la estimulación de nubes en tres regiones, entre ellas Coquimbo, por un costo de 300 millones de pesos cada una, pero sin los resultados esperados, Cortés aseguró que “tuve la posibilidad de ir a México y ver esto en terreno, además conversé con agricultores que nos contaron sus experiencias y aunque existe el mito de que esto ya se hizo una vez y el agua cayó en Argentina, con esta tecnología mexicana es muy probable que cada vez que estimulemos, podamos ver cómo viene precipitando tras el avión”.
En línea con esto, Cortés hizo hincapié en que “más que la cantidad de agua que va caer, esperamos poder dirigirla al área que está sobre El Puclaro, de la cortina hacia arriba, en la precordillera de Vicuña y Paihuano, donde ojalá podamos llegar al área que cubre el embalse La Laguna”.
“Con el polígono que cubre cada vuelo, es muy probable que podamos cubrir toda la cuenca del Río Elqui, que tiene alrededor de un millón de hectáreas y podríamos estimular hasta dos veces esta superficie en cada uno de los vuelos”, añadió el gerente.
Referente al estado de avance del proyecto, Cortés señaló que “aún nos falta implementar el avión y tenerlo en nuestro aeropuerto en La Florida, lo que debería pasar dentro de esta semana, de no haber ningún inconveniente, esperando el primer frente que se presente y estimular las nubes”.
El gerente también agregó que “el CEAZA también está asociado a este proyecto, lo que nos permitirá desmitificar que no existe un método científico que compruebe esto, lo que esperamos ver a través de las estaciones fluviométricas medidas por la DGA y la red de pluviómetros que vamos a desarrollar con nuestros agricultores”.
Después de 4 años
Otro de los actores claves en la implementación de este proyecto piloto es el Director de Asuntos Internacionales de la CORPAN, Carlos Ruiz, quien afirmó que “luego de 4 años, finalmente este proyecto se cristalizará por medio de la Junta de Vigilancia del Río Elqui y lo relevante es que esto se ha logrado gracias a que hay una entidad privada que se atrevió a apostar”.
Respecto a esto último, Ruiz insistió en que “lo peor que podemos hacer es quedarnos de brazos cruzados y no hacer nada, por eso, aquí hay una entidad privada que le está demostrando al Estado que hay que actuar”.
En suma a esto, Ruiz dijo que “esperemos que las autoridades políticas o la empresa privada, como la minera Pelambres se pueda sumar”.
“Lo importante es que se está logrando este objetivo que viene de la mano de la empresa Startup Renaissance, cuyos equipos ya llegaron a Santiago y luego de que estos sean visados por la La Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile (DGAC), el avión se vendrá a La Serena”, sostuvo el director.
Ruiz indicó que en estos dos meses existan frentes para poder aumentar su precipitación.
Controlando nubes
El diario El Día también estuvo en conversación con el Coordinador General del Proyecto “Estimulación de lluvias” de la empresa de tecnología mexicana Startup Renaissance, Alejandro Trueba, quien explicó que “lo que nosotros buscamos a través de un avión es estar en contacto con las nubes promisorias, es decir, que tienen humedad, para lo cual liberamos un reactivo, para sembrar núcleos que funcionan como base para traer minúsculas gotitas de humedad que están en la atmósfera, las cuales crecen y se genera la precipitación”.
Trueba también detalló que la fórmula que se aplica en las nubes es yoduro de plata, ya que según él, “tiene exactamente la misma forma y tamaño de un cristal de hielo, y hay un trabajo que valió un premio Nobel hace casi cien años, que dice que las moléculas que son iguales en reacción química y en forma morfológica, eventualmente se atraen, lo que hace que crezcan a un tamaño que pueda precipitar”.
En cuanto al tipo de nube que necesitarán para el éxito del proyecto, el experto puntualizó que estas deberían ser “nimbostratus o nubes de lluvia, alguna no tan desarrollada, tipo cumulus. También se necesita que haya humedad en la atmósfera, porque el proceso hace que haya un centro de baja presión, que a su vez hace que la humedad converja, atrayendo la humedad de los alrededores”.
Trueba también dio a conocer que estarán dos meses en el territorio, agregando que “venimos preparados con reactivo para 10 vuelos, además se arrendó un avión chileno y se cumplió con los estándares de seguridad que establecen los protocolos correspondientes”.
Además de esto, el experto adelantó que “ya tenemos evaluadas las características de la zona, ahora estamos marcando un perímetro del área objetivo, es decir un polígono definido por la Junta de Vigilancia del Río Elqui, quienes nos dicen quiero que llueva aquí”.
“Nosotros trabajamos regularmente con polígonos de 2 millones de hectáreas y el polígono exitoso más grande que hemos hecho, es de 3.2 millones y aunque la Junta de Vigilancia está considerando un polígono de 1 millón de hectáreas, creemos que el avión que contrataron cubre más”, manifestó Trueba.
Al ser consultado por la diferencias con otras empresas que se dedican a esto, Trueba argumentó que “en EEUU, China e Israel usan bengalas, suben hasta arriba, truenan su cohete instalado en las alas del avión y van soltando un humo, que trae el yoduro de plata y si tienen suerte detona la lluvia, pero esta va para donde quiera la nube. En nuestro caso no, porque instalamos tanques dentro del avión y vamos dejando una huella de reactivo que hace que reaccione la nube, incluso, si yo encuentro una nube que no está dentro del polígono, puedo estimularla para que crezca y luego trazar línea y meterla”.
Al ser consultado por sus resultados, Trueba indicó que “medimos la lluvia con pluviómetros y según nuestras mediciones, hemos tenido un nivel de efectividad entre el 50% y hasta el 100%, lo que quiere decir que cae más del doble de lo que se esperaba”.
Profundizando en el éxito que podrían alcanzar en la zona, Trueba reconoció que “lo único que puedo garantizar es que si hay lluvia, habrá aún más, de todas formas, creo que tendremos resultados significativos y además los vamos a medir”.