centro de la capital de portugal

Un recorrido por los lugares que debes visitar en Lisboa, donde lo moderno se junta con lo colorido

El conocido “Baixa” o sector céntrico de la capital portuguesa, es un encuentro de colores pasteles o cremas, autos eléctricos y decenas de restaurantes, pastelerías y tiendas de ropa que intentan seducir al turista a que se den un descanso, entre las constantes pendientes que hacen el recorrer el casco histórico, en un hermoso paseo con dotes de desafío físico.
martes 23 de julio de 2024

Por: Francisco Villalobos

Comenzar de abajo hacia arriba. Esa es una de las fórmulas para no perderse en el centro histórico de Lisboa, una ciudad con medio millón de habitantes que constantemente invita a turistas a recorrer sus limpias y coloridas calles, que hacen sentir en todo momento que estás en el Viejo Continente. 

Plazas llenas de árboles, murallas de colores pasteles, mini balcones en las construcciones habitaciones que rememoran los años antiguos del estilo europeo y múltiples guías turísticos en las calles, que nunca están alborotadas de gente y permiten sin ningún problema, visitar las innumerables calles, escaleras, bajadas y subida que cuentan cada una con particularidades únicas. “Cada calle parece un museo. Cada plaza pareciera como si el jardín lo hubiesen cortado perfecto todas las mañanas”, nos señala una chilena residente hace años en la capital portuguesa.

Lugares emblemáticos que puedes encontrar aquí está la Plaza de Rossio, el Arco de Augusta que colinda con la Plaza de Comercio. Por supuesto, la propia Catedral de Lisboa, y un poco más hacia las alturas, el Monasterio de los Jerónimos, el Castillo de San Jorge y la Torre de Belén. En todos, hay que llegar muy temprano e ideal haber comprado el ticket con anticipación.

Un dato curioso pero no menos importante: el piso es piedra caliza o basalto, que se encuentra en casi toda la ciudad. Difícil es encontrar un metro cuadrado en el “Baixa” que no esté hecho de este tipo de adoquín, aunque, no es el mejor para caminar largas distancias. Su forma irregular hace que se vuelva molesto en la suela luego de un tiempo. 

LUGARES POR VISITAR: 

Castillo de San Jorge

A 15 minutos del lugar más céntrico de Lisboa se encuentra la estructura militar antigua más segura de Portugal. Este castillo se encuentra ubicado a un costado del barrio más antiguo de la ciudad, Alfama. 

El castillo de San Jorge fue construido por los musulmanes a mediados del siglo XI, para proteger la ciudad de ataques, principalmente por barco. 

Luego del terremoto de 1755 se destruyó gran parte de su interior, siendo posteriormente restaurado. Dentro de la estructura puedes disfrutar de una de las mejores vistas de Lisboa, caminando por sus enormes murallas que eran utilizadas para la protección de la ciudadela en su interior.

Al interior del castillo se encuentra un museo, un yacimiento arqueológico de la edad de hierro del siglo VIII y una cámara oscura, que cuenta con un sistema de lentes y espejos, casi como si se tratara de un periscopio, se proyecta una imagen perfecta de la ciudad sobre una superficie blanca.

Plaza de Comercio 

Es el centro neurálgico de la ciudad. Frente a ella se ubica el río Tajo con una increíble y limpia vista. Por más de 200 años, el Palacio Real se ubicó sobre esta plaza, por lo que es uno de los símbolos representativos de Lisboa.

También reconstruida tras el terremoto, ha sido uno de los centros donde han ocurrido hechos históricos, como el asesinato del rey Carlos I y su hijo Luis Felipe, en el año 1908.

El Marqués de Pombal ordena su reconstrucción, levantando edificios en forma de “U”, con unos tres inmuebles de gran tamaño con arcadas alrededor de la plaza para llegar allí.

Arco de la Rua Augusta 

Ubicado frente a la Plaza de Comercio, este gigantesco arco de la victoria representa la entrada monumental a la ciudad de Lisboa, uniendo una arteria comercial como lo es su nombre “Rua Augusta”, que significa Calle de Augusta, que conduce directamente al corazón del centro histórico lisboeta.
Torre de Belén 

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es un símbolo de un país frente al mar y descubriendo el mundo. Ya avanzada la época de los descubrimientos, tanto en África como en América, Lisboa en los siglos XV y XVI se convirtió en el principal centro de comercio a escala mundial, por su avanzado puerto.

Para proteger la ciudad, el rey José II concibió un proyecto pionero de defensa marítima para Lisboa, que finalizó en 1514, con la construcción de la Torre de Belém, del arquitecto Francisco de Arruda.

Elevador de Santa Justa 

Una increíble estructura de estilo gótica, que sirve para conectar los sectores más recurridos del centro: Baixa y Bairro Alto. Una encantadora estructura que se hace notar en medio del centro, principalmente por su imponente creación de hierro, de 45 metros de altura, fue diseñada por el arquitecto portugués Raoul Mesnier, discípulo de Gustav Eiffel; no es sorprendente que la estructura tenga algunas similitudes con la famosa torre parisina.

VIDA EN EL BAIXA

Para los distintos locales con quienes conversamos, el centro de Lisboa es más algo “para los turistas”. Rodrigo Dos Santos, portugués de 38 años y comerciante de la zona, nos relata que el centro es un lugar orientado a visitantes y poco frecuentado por los portugueses, que sólo lo recurren para realizar algunas compras o salir a veces de fiesta.

Durante el día, las decenas de restaurantes -que parecen todos iguales- que se ubican en los costados de las anchas calles por las cuales uno recorre una de las pocas partes planas de Lisboa, le dan una vida 100% turística al centro histórico. Luego, se encuentran las pintorescas pastelerías, que te invitan a comer los “croissants portugueses” o los increíbles “pasteles de nata” que es un estilo de pastel como creme brulé pero hecho en hojarasca.

Otra de las características del Baixa, es que sus tranvías de color amarillo y blanco tan tradicional, recorren gran parte de éste, y conecta con los tres elevadores que te pueden ayudar a evitar las subidas tan inclinadas para poder visitar teatros, museos y algunos de los cafés que hay en el lugar.

Barrio Alto 

Sin dudas es el lugar con la mayor cantidad de jóvenes de Lisboa. Cómo su nombre lo dice es un barrio que queda en altura. Murallas coloridas, múltiples bares, piso de adoquín (resbaladizo) e infinitas escaleras que te llevan al lugar donde se disfruta la fiesta en la calle. Sin duda una experiencia linda tanto de día como de noche, aunque pasadas ya las 21:00, puede estar lleno de turistas jóvenes que alborotan el lugar.

Pink Street 

“Calle rosa” en español. Lugar concurrido por jóvenes ya de mayor edad que en Barrio Alto, lleno de bares que se transforman en discotecas para los más avezados en la fiesta. La música internacional es la que predomina y el público, mayormente ingleses o franceses. Por aquí pasan siempre los llamados “Pub Crawl” que son agencias que realizan tours por distintos bares para conocer a otros turistas.

Lisboa es una ciudad mayoritariamente cosmopolita y en general, según nos señalan turistas latinos, los portugueses no son las personas más abiertas a conocer visitantes. Es poco común incluso, según nos señala nuestra amiga chilena residente en Portugal, que los portugueses tengan amigos de diferentes nacionalidades. “Son personas cerradas con sus grupos, pero no por eso dejan de ser simpáticos”, expresó. Aunque el centro, es 100% de los turistas.