alcalde descarta proceso irregular
Responsabilizan al municipio de Coquimbo por conflicto con el estero Tongoy
Dirigentes y residentes de la localidad costera de Tongoy, acusan a las autoridades de realizar acciones a espaldas de la comunidad que permitieron el estancamiento de las aguas del estero Tongoy con el fin de declarar como humedal urbano el sector, sin los argumentos legales pertinentes.
Es más, sostienen que la realización de obras en la desembocadura del estero significó que la empresa que se las adjudicó hiciera una cortina de arena y piedras para cortar el escurrimiento del agua, dejando de manera permanente esta condición. Ello, aseguran, explicaría que el agua haya vuelto a tomar su cauce de manera natural, dejando al descubierto que los trabajos no se hicieron como corresponde.
En esa misma línea, sostienen que las autoridades no solo no han tomado en consideración la opinión de los habitantes de Tongoy sino que los minimizan, y que el propio seremi de Medio Ambiente, Leonardo Gross, los ha calificado como un “grupito muy chico”. Por el contrario, señalan que es la mayor parte de la comunidad la que no está de acuerdo en cómo han obrado en el caso del estero.
Uno de los dirigentes sociales, Luis Álvarez, señala que “fuimos al concejo municipal a pedir transparencia y que se nos informara cómo el alcalde pretende cambiar la nomenclatura del estero Tongoy, que es la desembocadura del río Camarones, a humedal urbano, sin consultar las comunidades originarias ni al pueblo. Llevamos 536 firmas, con nombres y RUT, que las hicimos en la feria y puerta a puerta y chequeadas rigurosamente para que no se repitieran”, señala Álvarez.
Por lo anterior, acota que el seremi de Medio Ambiente falta a la verdad cuando señala que es un pequeño grupo el que está reclamando, porque es la comunidad de Tongoy “la que defiende el estero, hábitat de los changos desde hace 5.000 A.C.
El seremi en todas las reuniones nos ha amenazado inventando cosas de cómo el estero ha sido intervenido”, afirma Luis Álvarez.
CRIMEN ECOLÓGICO
Según los residentes, el estancamiento de las aguas del estero es un crimen ecológico, pues ha afectado a numerosas especies marinas que viven de éste.
Afirman que con la intervención que se realizó al afluente, se interrumpió el ciclo natural reproductivo de machas y otras especies de peces que con las mareas ingresan y salen del estero.
Asimismo, afirman que las medidas del edil porteño, Ali Manouchehri, han sido abusivas y arbitrarias en torno a este tema.
No obstante, el alcalde coquimbano descartó que él esté impulsando de manera irregular la declaración de humedal urbano de ese sector.
“Nosotros estamos cumpliendo con lo que la ley de humedales urbanos le permite a los municipios. Pero creo que sin lugar a dudas nosotros tenemos que buscar la protección de los espacios que pasan a ser patrimonios naturales. Hemos visto lo que ha sucedido en otras comunas del país donde se han visto afectado por intereses privados”, señaló el edil.
En ese mismo sentido, Manouchehri indicó que a través de la protección de humedal urbano se podía delimitar parte de éste y de un área de manejo, “que permitirá sacarle un rendimiento tanto en el ámbito natural como en el turístico a espacios que han estado abandonados por mucho tiempo”.
“Sabemos que una de las preocupaciones tiene relación con el estero, y también con la apertura que se ha dado por parte de algunos vecinos, pero sin lugar a dudas creo que es importante escuchar a la academia, a las personas que tienen conocimiento acabado de lo que está pasando. Hoy día con el cambio climático y cuáles han sido los efectos que esto ha provocado en aquellos humedales donde esas desembocaduras que acostumbramos a ver, hoy se están perdiendo”, dijo.
De todas formas, la autoridad indicó que cualquier tipo de investigación que puedan tener los vecinos, “nosotros los vamos a canalizar, y si tenemos que hacer consultas de cualquier intervención que ellos puedan considerar que puede haber afectado el curso natural, existen las instituciones pertinentes para investigarlo”, cerró.