A PROPÓSITO DEL ANUNCIO DE UN PENAL DE MÁXIMA SEGURIDAD EN SANTIAGO

Conoce el drama de las cárceles en zonas céntricas que aún existen en la región

Los alcaldes de dos comunas de la región reconocen la ocurrencia de algunos hechos que han generado alarma en los vecindarios aledaños a estos penales. Desde Gendarmería, en tanto, explican que estos recintos albergan a internos de bajo compromiso delictual, donde no hay situaciones recurrentes que afecten la seguridad del lugar ni de su entorno.
miércoles 24 de julio de 2024

El pasado lunes, el ministro de Justicia, Luis Cordero, confirmó que la nueva cárcel de alta y máxima seguridad, anunciada por el Presidente Gabriel Boric, se construirá en la comuna de Santiago. El ministro explicó que las razones para construir el centro penitenciario en la comuna central de la capital se basan en que esa zona “se ha consolidado como un barrio judicial y penitenciario”. Diversas voces de vecinos, sin embargo, rechazan este proyecto, alegando que han sufrido un aumento de la delincuencia en el lugar, además de la presencia de basurales en la zona. También reportan fugas de presos e incluso muertes cerca de sus casas.

Situaciones Similares en Ovalle e Illapel

No obstante, situaciones similares existen en ciudades como Ovalle e Illapel, donde vecinos que viven en las cercanías de las cárceles de estas ciudades -ubicadas, en ambos casos, en pleno centro urbano- afirman que han soportado durante años una serie de problemas, como peleas, robos y fugas de internos.

Larga Lista de Hechos

En Illapel, por ejemplo, aún se recuerda la fuga de 12 reos el 8 de noviembre de 2003, quienes escaparon por un túnel hacia el exterior, generando alerta entre los residentes cercanos al recinto. Una situación similar se pudo repetir en abril de 2022, cuando 30 internos fueron sorprendidos construyendo un túnel. En Ovalle, en tanto, se han producido varios intentos de fuga, como el ocurrido en noviembre de 2008, cuando cuatro reos escaparon mientras eran trasladados en un vehículo de Gendarmería a La Serena, tras reducir a los funcionarios y quitarles sus armas.

En febrero de 2022, además, un imputado se fugó desde la entrada de vehículos de la cárcel ovallina. La última fuga, en tanto, ocurrió en enero de 2023, cuando dos sujetos escaparon saltando por una ventana. Aunque todos los internos fueron recapturados, los vecinos vivieron momentos de terror al ver los operativos y no saber si los reos habían ingresado a sus casas. A esto se suman las incivilidades que muchas veces ocurren en el entorno, como peleas entre familiares de los reos, robos de personas que incluso minutos antes habían salido en libertad, comercio ilegal y otra serie de situaciones que han vuelto peligrosas las calles aledañas a estos recintos penitenciarios.

Mejorar Medidas de Seguridad

En este contexto, el alcalde de Ovalle, Jonathan Acuña, manifestó que la instalación de cárceles en zonas céntricas es una preocupación para los habitantes de los barrios aledaños a estos penales. “Sabemos los problemas que generan a la población, especialmente a los vecinos aledaños a la cárcel. Nosotros, como municipio, nos enfocamos en aumentar las medidas de seguridad en los espacios públicos del sector”, sostuvo Acuña. El edil indicó que, aunque la solicitud de eliminar la cárcel de la ciudad no depende de ellos, están comprometidos con el bienestar de los vecinos y no escatimarán esfuerzos para mejorar la seguridad en el entorno. “Nuestra atención se centra en trabajar con las comunidades y las policías para incrementar las medidas de seguridad y proteger el entorno actual de la cárcel de Ovalle”, afirmó el alcalde.

Reubicar Recinto

Por su parte, el alcalde de Illapel, Denis Cortés, señaló que, si bien, han crecido con la cárcel a pocos metros de la plaza y de la municipalidad, con el desarrollo de la comuna, la situación se ha vuelto más compleja debido al tránsito de reos y al aumento de delitos de mayor connotación, existiendo ahora, reos de mayor peligrosidad. “Como municipio, hemos solicitado a las distintas autoridades revisar un nuevo emplazamiento para la cárcel, que esté más alejado de los espacios urbanos y permita la ampliación del penal con nuevas tecnologías y mejores condiciones para un proceso de reinserción más efectivo”, aseguró Cortés.

El alcalde illapelino sostuvo que los habitantes de la comuna consideran “extraño” que el recinto carcelario esté en pleno centro, con todas las implicaciones que ello conlleva. “Existe un debate nacional sobre la ubicación de cárceles en las comunas. Esperamos que, así como se toman en cuenta las opiniones de las grandes ciudades, también se escuchen las de comunas como Illapel para relocalizar nuestro centro penitenciario y mejorar las condiciones para los funcionarios. Sabemos que no son decisiones a corto plazo, pero deben tomarse ahora para concretarlas en el futuro”, afirmó Denis Cortés.

Voces del Municipio

A su vez, el presidente de la Asociación de Municipios de Coquimbo y alcalde de Vicuña, Rafael Vera, afirmó que las cárceles son necesarias para detener a quienes infringen la ley, pero reconoce que ningún vecino ni alcalde desea tener una cárcel cerca. “Las cárceles en medio de las comunas atentan contra la tranquilidad de los vecinos. En Vicuña tenemos una pequeña cárcel para reclusión nocturna, pero si funcionara con otros tipos de reos de forma permanente, sería un peligro, ya que está a cuatro cuadras de la plaza y en el eje comercial”, afirmó el alcalde Vera.

Internos de Bajo Compromiso Delictual

Desde Gendarmería, por su parte, puntualizaron que la ubicación de un establecimiento penitenciario no necesariamente implica situaciones complejas derivadas de su funcionamiento, ya que la presencia institucional puede contribuir a la seguridad del sector. Algunas problemáticas, sin embargo, pueden surgir en grandes ciudades con unidades que concentran una mayor población penal y dinámicas específicas. “El trabajo coordinado y colaborativo con otras instituciones, como las policías, los municipios y el Ministerio Público, es clave para evitar el comercio ilegal en torno a los recintos y el lanzamiento de elementos prohibidos”, indicaron en un comunicado.

Consultados por El Día respecto a las unidades de Illapel y Ovalle, desde Gendarmería informaron que se trata de establecimientos con internos de bajo compromiso delictual y que no hay situaciones recurrentes que afecten la seguridad del recinto ni de su entorno. En cuanto a mejoras para los recintos carcelarios de la Región de Coquimbo, se proyectan 600 nuevas plazas para el Complejo Penitenciario de La Serena durante 2025, como parte del Plan de Mejoramiento de Infraestructura Penitenciaria, impulsado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos junto a Gendarmería de Chile. “Es importante enfatizar que con más espacio no sólo se descomprimen las unidades penales, sino que también se logra una mejor segmentación y tratamiento diferenciado de las personas privadas de libertad, lo que favorece la reinserción social”, afirman desde la institución carcelaria.