INFORME DE CARABINEROS PONE LA LUPA EN LAS NUEVAS FORMAS DE ENGAÑOS
“Hola, no puedo enviarte un mensaje”: la nueva estafa telefónica que busca robar cuentas de WhatsApp
“Hola, no puedo enviarte un mensaje, por favor agrega mi número de teléfono al WhatsApp. Tengo algo que hablarte”. Así de concreto y a través de una voz femenina, este mensaje -pregrabado- se reproduce apenas la futura víctima responde una llamada telefónica aleatoria. Una vez que el mensaje termina, la llamada se corta.
El objetivo es crear la duda y que el receptor de la misteriosa llamada se contacte por la aplicación de whatsapp, a través de la que le pedirán un apoyo y un código que le debe llegar, y que servirá a los estafadores para cambiar claves, clonar perfiles y estafar a sus contactos en nombre de la víctima.
Durante la primera quincena de febrero de este año se activaron al menos cuatro números desde donde se hacían llamadas con este tipo de mensajes: +56 9 9552 8608, +56 9 8634 5361, +56 9 9833 8932, +56 9 3259 0622, los cuales luego de varios días fueron desactivados.
En la mira
A través de un detallado estudio emitido por la 3ra Comisaría de Carabineros de Ovalle, que analizó partes y denuncias recopiladas entre enero y noviembre de 2024, y en el que puso la lupa en las estafas de distintos tipos, se determinó que las defraudaciones han ido mutando su modo, y que ahora las realizadas a través de engaños digitales y telefónicos superan por mucho a las realizadas de manera presencial.
El Comisario de esa dependencia, Mayor Erwin Orellana, señaló a El Día que el delito de estafas y defraudaciones digitales ha tenido un incremento considerable durante el último tiempo.
“Esto guarda relación con el incremento del uso de la tecnología, en teléfonos inteligentes, a través de redes sociales y por distintos mecanismos que las personas utilizan a diario. Basado en esto realizamos un estudio retrospectivo desde enero hasta noviembre del año 2024, en el que se estudiaron con rigor académico más de 300 casos, que se fueron tamizando a 168 casos puntuales, que se sustentaron en partes policiales y denuncias y de los cuales obtuvimos información muy valiosa en cuanto a los modus operandis, descifrando el perfil de la víctima, el rango etario, el género, y analizando todos los tipos de defraudación y de estafa y sus distintas modalidades”, precisó Orellana.
Predilectos
Por su parte, la Analista Territorial Priscila Monardes, responsable del informe, destacó que una de las cosas más importantes que pudieron obtener del estudio fue el principal modus operandi para poder orientar a la población, sobre todo a los adultos mayores, y ponerlos en conocimiento de los peligros que corren y que puedan tomar decisiones al respecto.
“El 86% de las estafas analizadas fueron realizadas de manera remota y solo el 14% se hicieron de manera presencial, como el famoso ‘cuento del tío’ o a través de otras estrategias más directas. El principal modus operandi que se detectó en nuestro estudio fue la estafa a través de ‘compras de terceros’, esto quiere decir que una tercera persona de forma remota obtiene los datos y claves de la víctima, y realiza compras virtuales con sus datos. Por lo tanto no es necesario que la persona esté presencial para poder realizar este tipo de ilícito”, indicó Monardes, señalando que el perpetrador puede estar en cualquier parte del territorio chileno, o incluso fuera del país para cometer la estafa.
Destacó que uno de los métodos más comunes en la actualidad son las estafas telefónicas, en las que un falso ejecutivo contacta a la víctima, alertándole sobre supuestos movimientos fraudulentos en sus cuentas bancarias. En ocasiones, estos estafadores se presentan ofreciendo beneficios como reembolsos por mantenimiento de tarjetas o incluso ayuda económica para hijos con discapacidad. Esta táctica busca generar confianza para obtener datos personales o dinero.
En las estafas de phishing, o suplantación de identidad, la víctima recibe un mensaje de texto o correo electrónico alertando sobre movimientos sospechosos en sus cuentas o informando de un problema con un paquete de envío. Al hacer clic en un enlace, la víctima es redirigida a una página web falsa, donde se le solicita ingresar datos personales y contraseñas. Esto permite a los estafadores robar información confidencial. En algunas ocasiones, la víctima detecta de forma natural compras realizadas por terceros al consultar su saldo, revisar su estado de cuenta u otros medios similares.
Sobre el procedimiento a seguir, una vez que el delito es consumado, o incluso cuando se pretende realizar, Orellana advirtió que lo importante es estar informado y realizar la denuncia formal.
“La denuncia se puede hacer en los cuarteles de Carabineros, relatando cuáles fueron las circunstancias del hecho y también levantar la mayor cantidad de medios de prueba de los que se dispongan, como transferencias bancarias, boletas electrónicas, y con eso nosotros hacemos un informe y lo elevamos al Ministerio Público para que se inicie la investigación”.
Resaltó la importancia de entregar todos los elementos de prueba para la denuncia y la investigación, para que puedan dar con el paradero de los estafadores.