en la entrada norte de la serena
Estudio definirá el futuro de sitio El Olivar y las posibles soluciones viales
Desde el descubrimiento del sitio arqueológico de El Olivar, hace una década, el ingreso vial a La Serena por el norte, ha debido enfrentar una serie de problemas debido a la falta de un proyecto definitivo que permita finalizar la obra vial proyectada para el sector.
En efecto, el descubrimiento de una serie de restos arqueológicos ligados a las culturas precolombinas de la región, paralizó los trabajos de la ampliación de la ruta 5, dejando en un tramo solo una calzada, lo que por años ha generado una gran congestión vehicular en el lugar.
Para avanzar en esta materia, se conformó la Mesa El Olivar, que es liderada por el gobernador regional, Cristóbal Juliá y la integran diversos servicios y representantes de las comunidades Diaguita.
Al respecto, el gobernador detalló que, hasta ahora, han tenido dos reuniones en el marco de dicha instancia. “Nosotros hemos avanzado bastante porque era un tema que estaba total y absolutamente entrampado y ahora ya tenemos, por ejemplo, financiamiento comprometido por parte del gobierno central y del gobierno regional, para que esto lo tomen universidades, hagan un estudio de diseño de qué es lo mejor para ese lugar, conversado por supuesto con las comunidades Diaguita, que en este caso son los que están más interesados en sacar adelante el proyecto”, sostuvo.
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“Dentro de todo esto se están definiendo lo que son las áreas y lo que se puede o no puede hacer”, recalcó.
En cuanto a la crítica situación vial existente en el lugar, el gobernador señaló que “por ahora no tiene una solución porque, primero, hay que solucionar lo que ocurre en el sitio de El Olivar, ya que por un lado, tenemos un área de cerca de 2,5 hectáreas, que es el lugar del hallazgo de restos arqueológicos y que pasa a ser también un sitio sagrado para la comunidad Diaguita, porque ahí se encontraron restos humanos, por lo cual, la comunidad pide que sean tratados con el sumo respeto posible. Por otro lado están los restos arqueológicos, que son las puntas de flecha o los cántaros. Entonces primero hay que considerar que Monumentos Nacionales cuando se hace un hallazgo geológico, el único lugar donde se pueden guardar todos estos restos es en Santiago. Pero el proceso administrativo que toma recoger todo esto y llevarlo para allá es demasiado burocrático y toma demasiado tiempo”, acotó.
Asimismo, Juliá puntualizó que se determinó finalmente como sitio de interés - que es distinto al lugar de hallazgo arqueológico - un polígono de cerca de 40 hectáreas, que involucra lugares donde hay casas construidas, predios privados, la misma carretera y distintos lugares.
Por tal motivo, indicó que “ahí se entró en la discusión, y esto fue lo que tomó tiempo de entender, porque son muchos los involucrados. Está el municipio de La Serena, marcos legales de la ley de patrimonio, el plan regulador intercomunal, la regulación urbana, la Dirección de Obras Municipales, los seremis de Cultura y del MOP. Entonces la discusión se basaba si estaba protegido por el solo ministerio de la ley por ser un hallazgo arqueológico. Nosotros aquí planteamos avanzar en al menos, lo que son las 2,5 hectáreas, porque también en algún momento un arqueólogo planteó hacer un estudio de estas 40 hectáreas, algo inviable, porque requería de recursos que no estaban al alcance de nadie a nivel regional”, esbozó.
Sin embargo, afirmó que “en todo eso se avanzó. Estuvo la Universidad La Serena, la Universidad Católica del Norte y la Universidad Central. Entonces, se busca que ellos - y esto lo va a financiar el gobierno central, porque fue lo que comprometió el delegado con cerca de 500 millones de pesos - puedan hacer un estudio sobre lo que se podría hacer ahí”.
MESA DE INFRAESTRUCTURA
En paralelo, César Gómez, jefe de la División de Planificación y Desarrollo Regional del GORE, indicó que “hemos tenido dos reuniones ampliadas con las comunidades y actores como los ministerios. Están, además, las universidades, CONADI y el Instituto Nacional de Derechos Humanos como veedor del proceso. Es un punto importante que nosotros recalcamos, que no es una conversación con la comunidad a puerta cerrada. Y lo que hemos destrabado en estas dos reuniones - la primera el 9 de abril y la segunda el 23 de abril - tiene que ver con hacer una bajada técnica y de armar una mesa de infraestructura. Entendemos que el tema es multivariable, pero uno de los puntos en que todos convergemos es que necesitamos dar la solución en las 2,5 hectáreas, porque ahí está el sitio. Por eso, propusimos una mesa de infraestructura para definir qué quieren hacer ahí”, puntualizó.