agua embalsada en la región continúa en un 16%
Escenario hídrico en la región sigue en estado crítico pese a últimas precipitaciones
Las recientes precipitaciones que cayeron sobre la Región de Coquimbo vinieron a significar un importante respiro en medio de una crisis hídrica extrema que viene experimentando la zona desde hace más de una década.
A modo de balance, respecto a los montos de agua caída, según la cuenta de “X” de @MeteoLaSerena, en la provincia del Choapa fue donde más precipitó, como en Mincha, en donde se registraron 37,5 mm de agua caída, y en Huentelauquén, con 38,9 mm. En Illapel, en tanto, se registraron 24,2 mm de agua, en Salamanca 23,6 mm, y en Los Vilos se registraron 50,2 mm de agua caída.
Sin embargo, fue en Pichidangui en donde se registró el mayor monto de agua caída: 65,8 mm.
En tanto, en Ovalle se registraron 24 mm de agua caída, en Monte Patria 21 mm, en El Palqui cayeron 23,6 mm, en Ajial de Quiles, en Punitaqui, 31,2 mm y en Combarbalá, se registraron 23,8 mm de lluvia.
En el caso de la provincia del Elqui, las lluvias se concentraron en La Serena (23,6 mm) y en Coquimbo (41,4 mm). En el caso de Vicuña y Paihuano, en cambio, no se presentaron montos de agua caída significativos.
Por su parte, el CEAZA no reportó nieve caída en la provincia de Elqui, pero sí en estaciones de más al sur, como en Tascadero, con 48 cm o en El Polvo, con 40 cm de nieve caída - ambas en Limarí - , y en Casa del Canto, con 38 cm de nieve, en Choapa.
En cuanto al estado de los embalses, si bien aún no se actualizan los datos respecto a la acumulación de agua tras el paso del temporal, las cifras previas de agua embalsada en la región llegaba a un 20% en Elqui, mientras que en Limarí se registraba un 10% y en Choapa un 78%.
Los niveles de acumulación se mantuvieron similares al mes de abril en la mayoría de ellos, por lo que el agua embalsada a nivel regional continúa siendo de un 16% respecto a la capacidad regional, según se desprende del más reciente boletín climático del CEAZA.
Por otro lado, en dicho informe se indica que los caudales se encuentran por sexto año consecutivo en niveles bajos. En esta temporada, que comenzó en abril, los caudales solo alcanzan el 49% del promedio histórico en la cuenca del Elqui, el 78% en Limarí y el 72% en Choapa. Esta situación ha presionado los embalses, cuyas reservas vienen cayendo progresivamente con cada temporada seca.
Además, pese a que, de acuerdo al análisis, durante el trimestre junio, julio y agosto, en pleno invierno, suele caer la mayor parte de la precipitación anual en la región, existe coincidencia entre los principales modelos globales de que las precipitaciones estarían por debajo del rango normal para la época del año en la zona central de Chile, incluida la Región de Coquimbo.
INVIERNO MÁS CÁLIDO
Respecto al pronóstico de las temperaturas hasta el mes de agosto, se indican valores por sobre el promedio en zonas interiores y de cordillera, mientras que en la costa, el termómetro se moverá dentro o apenas sobre lo habitual para la época del año, desde la costa de la Región de Coquimbo hacia el sur.
Para el norte de la región, la proyección es más incierta, aunque el fortalecimiento del Anticiclón del Pacífico podría favorecer condiciones secas. “Los modelos son consistentes en pronosticar un anticiclón subtropical intensificado para la época del año durante el próximo trimestre, lo que sugiere que, desde la costa de la región hacia el norte, debiese prevalecer una temperatura promedio que estaría dentro o por debajo del valor promedio para el trimestre”, se explica en el reporte de CEAZA.
ELQUI A LA EXPECTATIVA
Al respecto, Alex Cortés Flores, ingeniero repartidor de la Junta de Vigilancia del Río Elqui y sus Afluentes, entregó un balance tras el paso de los dos frentes climáticos recientes, señalando que “se registraron precipitaciones en la zona costera, pero lamentablemente el sistema frontal no alcanzó a llegar con fuerza al sector del embalse Puclaro, donde solo cayeron 2 mm, una cifra marginal. En Vicuña se registraron cerca de 5 mm, pero en general el mayor impacto se concentró en la costa”, agregó.
Respecto a la nieve acumulada en la cordillera, detalló que se registraron 13 cm, “lo que es una señal positiva. Sin embargo, debemos ser realistas: aún faltan varios años de buenas precipitaciones para revertir la sequía estructural que enfrentamos. Los suelos siguen con déficit de recarga tras años de escasez”, remarcó.