permitieron paliar la dura sequía en la zona
Millonario robo en pozos de emergencia de la Junta de Vigilancia del Río Choapa
La Junta de Vigilancia del Río Choapa y sus Afluentes condenó enérgicamente un acto de vandalismo y robo que causó graves daños a un pozo de su sistema de emergencia, ubicado en la localidad de Cuncumén, en Salamanca.
La entidad calificó el hecho como un “ataque directo al patrimonio de los usuarios”, denunciando el hecho ante la PDI para encontrar a los responsables.
La infraestructura de riego afectado es una pieza clave del programa “Pozos Plan Sequía”, una red de 28 pozos que ha demostrado ser indispensable para la seguridad hídrica del valle. Su propósito es asegurar el suministro para la comunidad y la agricultura, especialmente en tiempos de escasez extrema.
Aunque actualmente no están en operación debido a la suficiente agua disponible en el río Choapa y el embalse Corrales, representan una garantía crucial para enfrentar futuros escenarios de sequía.
Al respecto, Ricardo Cortés, presidente de la junta de vigilancia, destacó el valor colectivo de la infraestructura. “Este pozo es parte de una red administrada por la junta, pero su valor reside en que es propiedad colectiva de los usuarios. Es una herramienta fundamental para asegurar el agua para todos”, puntualizó.
DAÑOS CUANTIOSOS
De acuerdo con el gerente general de la junta, Diego Alfaro, los delincuentes ingresaron a las casetas del pozo, desde donde robaron bombas y “varios metros” de cable conductor esencial para la operación, los cuales se conectaban directamente desde el transformador de energía hasta la bomba. De esta forma, este hurto dejó inutilizada la infraestructura, requiriendo una nueva y costosa reinversión para su reactivación.
Alfaro detalló que, si bien el valor total de cada pozo –incluyendo construcción y equipamiento– ronda entre los 100 y 150 millones de pesos, la pérdida inmediata por este acto se estima aproximadamente entre 30 y 50 millones. Los daños incluyen componentes de primera línea exigidos por la Dirección General de Aguas (DGA), como sistemas de telemetría, caudalímetros y elementos de seguridad y protección, todos los cuales fueron vulnerados.
UN SALVAVIDAS
Desde el organismo indican que la gravedad del incidente se magnifica al considerar el rol vital que esta red de pozos desempeñó durante la crítica temporada de riego 2021-2022, la peor crisis hídrica registrada en la cuenca.
En ese período, el sistema de distribución llegó a estar a un 6% de su capacidad, de los cuales 3 puntos porcentuales fueron aportados exclusivamente por estos pozos de emergencia. Incluso cuando estaban en un 10%, aproximadamente el 4% se obtenía de esta fuente.
“Este aporte no solo fue crucial para la agricultura, sino que también permitió solventar parcialmente el suministro de agua potable para las comunas de Salamanca e Illapel, beneficiando de manera directa a entre 4.000 y 5.000 usuarios”, explicó Diego Alfaro, agregando que “si estos robos hubiesen ocurrido en los años 2021 o 2022, el escenario hubiese sido muy complejo para todos los usuarios y la agricultura de la zona. Hubiese sido muy inapropiado”, afirmó, destacando que la oportunidad del ataque en todo caso, no minimiza su impacto, ya que atenta directamente contra los recursos de la organización y la seguridad de la comunidad.
El gerente de los regantes señaló que estos pozos carecen de derechos de aprovechamiento de aguas, por lo que, para solicitar su uso, se debe acudir a la DGA para presentar antecedentes que justifiquen su utilización como medida para paliar la escasez hídrica.
“En primer lugar, es necesario acreditar que efectivamente existe escasez, que los usuarios del sistema no han podido satisfacer sus derechos de aprovechamiento y que, por tanto, se requiere recurrir a una fuente de emergencia. Adicionalmente, para emplear dicha fuente, es preciso presentar pruebas de bombeo y justificativos técnicos, administrativos y legales que acrediten diversos aspectos cruciales relacionados con el predio donde se ubica el pozo”, detalló.
En ese sentido, se está gestionando con Minera Los Pelambres –su aliada en la construcción de esta red– la posibilidad de reparación, aunque advierten que la rehabilitación no será inmediata, sino paulatina.