“Guerra de la jibia”

“Están depredando la jibia”: Pescadores de Coquimbo en pie de guerra contra flota china

Los hombres de mar advierten que esta situación afecta a miles de familias, cuyo sustento depende de esta especie, amenazando su sustentabilidad futura. Y si bien, las autoridades prometen una mesa de trabajo conjunta, los pescadores se mantendrán movilizados.
miércoles 08 de octubre de 2025

Decenas de pescadores artesanales se congregaron ayer en las inmediaciones de la delegación presidencial regional para elevar su voz de protesta. ¿El motivo? La presencia de una gran flota de embarcaciones pesqueras de origen chino que, según denuncian, opera en el límite de la Zona Económica Exclusiva (ZEE), extrayendo de manera intensiva la jibia, un recurso vital para la economía local y nacional.

La protesta, que se desarrolló de manera pacífica, culminó con una reunión de los dirigentes de los pescadores con la seremi de Economía, Paulina Elgueta Castillo, y representantes del sector pesquero.

Los manifestantes, explicaron que cerca de 50 naves estarían faenando en el borde de la ZEE, realizando una extracción desregulada del molusco, lo que impacta directamente en los ingresos de las comunidades costeras que dependen de su venta.

DEFENSA DE UN RECURSO ESTRATÉGICO

En ese contexto, Germán Soto, director de la AG regional de Coquimbo y representante nacional del Comité de Manejo de la Jibia, explicó la magnitud del problema y la trascendencia del recurso que defienden. “La jibia ha igualado a la palta en el precio en las exportaciones”, afirmó Soto. “Es un alimento muy apetecible a nivel mundial: 0% calorías, 0% grasa y es más económico que la carne o el pollo. Mientras los ricos pueden comer caviar, la gente pobre se alimenta de la jibia que pillamos nosotros, los pescadores artesanales”, subrayó.

El dirigente de los hombres de mar enfatizó el carácter sostenible de su labor, contrastándolo con la depredación que atribuye a la flota extranjera. “Nosotros pescamos una por una, línea de mano, 100% artesanal. Nuestras herramientas son selectivas; no pescan jibias chicas, solo grandes, para mantener el autocuidado de la sustentabilidad”, explicó.

Bajo el marco regulatorio que ellos mismos ayudaron a construir, la cuota anual nacional de 200.000 toneladas se distribuye con un 80% para la pesca artesanal y un 20% para la industrial, prohibiéndose métodos destructivos como la pesca de arrastre.

“FÁBRICAS FLOTANTES EN NUESTRAS NARICES”

Sin embargo, los pescadores cuando se refieren a la flota china, no hablan simplemente de barcos pesqueros, sino de “barcos factoría” o “fábricas flotantes” con la capacidad de procesar hasta 1.000 toneladas de producto por noche. Según su testimonio, estas naves no se limitan a pescar en aguas internacionales, sino que operan con una logística que les permite una extracción casi perpetua. “Ellos se acercan a las costas no solamente a cambiar dotación, sino a descargar la mercadería en nuestros puertos chilenos”, denunció Soto.

El problema, señala, es el modus operandi: “Mientras cuatro barcos descargan, otros cuatro o cinco se quedan ‘a la gira’, fondeados dentro de la milla 10 y 20, justo donde pasa la Corriente de Humboldt”, advirtió. Es en esta zona de nutrientes, crucial para el ciclo de vida de la jibia, donde presuntamente estarían faenando ilegalmente estos barcos.

“Ese cuento de que están ahí esperando, nosotros los pescadores no lo comemos”, sentenció con firmeza, pues esta práctica, aseguran, no solo captura el recurso, sino que lo hace de manera indiscriminada, llevándose ejemplares desde los 5 centímetros, impidiendo así su reproducción y quebrando el ciclo natural de la especie. “La jibia tiene que tener más o menos 7 meses para desovar. Si la sacan antes, no hay futuro”, alertó.

FAMILIAS AFECTADAS

Lo cierto es que el descontento no se circunscribe a Coquimbo. Luis González Andrade, pescador artesanal, contextualizó el problema como una “problemática a nivel nacional”. Mencionó el caso de Lebu, donde los pescadores llevan seis meses sin capturar una sola jibia, presumiblemente tras el paso de la flota china. “No somos tan solo los pescadores artesanales los afectados”, dimensionó González. “Aquí está desde el que baldea el bote hasta el que hace aseo en las plantas. Si se para la flota, se para la planta. Son miles de familias las que estamos siendo afectadas directamente”, dijo.

UNIÓN CON PERÚ

Es por ello que la coordinación para la resistencia es amplia. Es más, Germán Soto reveló que mantiene comunicación constante con sus pares peruanos, quienes enfrentarían la misma situación. “Anoche (lunes) estuve hasta las 2 de la mañana con dirigentes peruanos vía Zoom (…). Si no hay solución en Chile, Perú está dispuesto a hacerlo a nivel mundial”, afirmó.

Esta alianza transnacional se basa en la naturaleza migratoria de la jibia, que recorre la Corriente de Humboldt desde Perú hacia el sur de Chile.

Frente a la presión, la autoridad regional ofreció una primera respuesta. Tras la reunión, la seremi Paulina Elgueta Castillo se comprometió a “gestionar una reunión conjunta, para la próxima semana, con las organizaciones, la Armada, la Subsecretaría de Pesca y SERNAPESCA”. El objetivo, indicó, es “avanzar en sus demandas e intermediar un fortalecimiento a la fiscalización” de la Zona Económica Exclusiva.

Además, los temas de sustentabilidad se abordarán en el Comité de Manejo de la Jibia, donde los propios pescadores tienen representación.

Sin embargo, los pescadores dejaron claro que esta es solo una primera etapa, por lo que se mantendrán en “estado de alerta, manifestación y reclamo a nivel país”. Su advertencia es firme: si las gestiones no arrojan resultados concretos que aseguren la protección del recurso y la soberanía marítima, las movilizaciones se intensificarán.

“Esto empieza en Coquimbo, pero se extiende a todo el país”, declaró Germán Soto. “Aunque tengamos que ir a La Moneda, lo vamos a hacer. Esto es por el sustento de nuestras familias y por la sustentabilidad del único producto que nos queda en el mar”, aseguró el vocero.