A los 75 años de edad

Consternación por muerte de Gabriel Pinto, histórico docente del Seminario Conciliar

El querido profesor de inglés fue hallado sin vida en su vivienda del sector La Pampa, tras un siniestro originado por el recalentamiento de un calefactor. Vecinos y exalumnos lo recuerdan como un hombre amable, independiente y apasionado por la enseñanza.
martes 14 de octubre de 2025

Una profunda consternación ha generado en la comunidad serenense la muerte del profesor Gabriel Pinto, de 75 años, recordado docente de inglés del Colegio Seminario Conciliar de La Serena, quien fue encontrado sin vida durante la mañana de este lunes al interior de su domicilio, ubicado en el sector La Pampa.

De acuerdo con los primeros antecedentes entregados por Bomberos, el siniestro se originó por el recalentamiento de un calefactor eléctrico. Hasta el lugar concurrieron unidades de Bomberos, junto a equipos del SAMU y Carabineros.

Según los antecedentes recopilados, el profesor Pinto vivía solo desde hace varios años y recibía la ayuda de una mujer que lo asistía en las labores domésticas y en algunos cuidados básicos. Fue precisamente ella quien, al llegar a la casa durante la mañana, descubrió la trágica escena y dio aviso a las autoridades.

La causa exacta de su fallecimiento será determinada por el Servicio Médico Legal, mientras personal especializado trabaja en esclarecer las circunstancias del hecho.

EL TESTIMONIO DEL VECINO

Durante la tarde de ayer, un equipo de Diario El Día se trasladó hasta el pasaje Adolfo Ibáñez, donde aún se encontraban uniformados de Carabineros y peritos de la Policía de Investigaciones desarrollando las diligencias pertinentes. Todo ante la atenta mirada de los vecinos y familiares de Gabriel Pinto, quienes se reunieron a las afueras de la vivienda.

En el lugar conversamos con Francisco Ríos, uno de los vecinos más cercanos del profesor, quien compartió más de 40 años de vida en el mismo barrio. Su testimonio permite comprender la rutina cotidiana de un hombre que, a pesar de su avanzada edad, se resistía a dejar de ser autónomo.

“De repente salía a tomar sol, se apoyaba en su auto y se quedaba ahí un rato, conversando con nosotros. Era profesor de inglés del Seminario Conciliar. Siempre hablábamos de fútbol, porque era muy hincha. También lo veíamos salir con su nieto cuando estaba bien, pero ya en el último tiempo estaba delicado de salud”, relató el vecino, visiblemente afectado.

Ríos recordó que Pinto padecía problemas pulmonares y fumaba mucho, aunque seguía manteniendo su lucidez.

“Nunca quiso aceptar ayuda. Decía que estaba bien de la cabeza, que tenía su pensión y que podía manejarse solo, aun cuando entre los vecinos tratamos de ayudarlo más de una vez”, señaló.

Según su versión, una mujer —la suegra de su hijo— lo visitaba casi todos los días de la semana.

“Venía de lunes a viernes, le traía comida, lo cuidaba, pero parece que el fin de semana no alcanzó a venir, y eso fue justo antes de que pasara esto”, comentó.
Consultado sobre la emergencia, el vecino aseguró que no se percibieron señales de humo ni llamas durante la noche ni la madrugada.

 “Nadie vio fuego, ni olimos humo. Por eso creemos que pudo haber pasado antes, quizá el día anterior. Lamentablemente, nadie se imagina que algo así puede estar ocurriendo al lado”, indicó consternado.

El vecino añadió que en los últimos días hubo cortes de agua en el sector, lo que podría haber complicado aún más la situación.

EL RECUERDO DE SUS EXALUMNOS

La noticia de su muerte se difundió rápidamente entre los exalumnos del Colegio Seminario Conciliar, donde el profesor Pinto dejó una huella imborrable. Durante décadas fue una de las figuras más queridas del establecimiento, no solo por su conocimiento del inglés, sino también por su cercanía y su particular sentido del humor.

Uno de sus antiguos estudiantes, egresado el año 2004, recordó con emoción los años compartidos en las aulas.

“Lo recuerdo con harto cariño, como un profesor muy cercano a los alumnos. Tenía sus días, como todos, pero nos enseñó muchísimo. En las pruebas de dictado nos hacía sufrir por lo exigente que era, pero aprendíamos de verdad. De anécdotas, me acuerdo que siempre se ponía a fumar en la puerta de la sala mientras estábamos en prueba —ríe—, algo que hoy sería impensado. En general era un buen profesor; rescato lo buena onda y comprensivo que era. Descanse en paz, generaciones de jóvenes lo recordarán con cariño”, dijo.

Otro exalumno destacó su personalidad y su forma única de conectar con los jóvenes a través de la música.

“Era uno de los profesores clásicos del Seminario Conciliar. Tenía buena llegada con los estudiantes y los motivaba a aprender inglés con las letras de las canciones de moda. Le encantaba la música, sobre todo el rock clásico. Tenía varios discos y casetes, y le interesaba mucho el mundo de la radio. Si le preguntaban por un grupo musical podía estar hablando toda la clase sobre eso. Muchos nos aprovechábamos y le preguntábamos por una banda para no tener clases”, recordó.

El mismo exalumno agregó que Pinto era también un rostro habitual en los actos del colegio.

“Era el locutor oficial de las ceremonias. Lo veíamos también en el estadio La Portada; era fanático de La Serena”, afirmó.

Consternación por muerte de Gabriel Pinto, histórico docente del Seminario Conciliar