una batalla sin final

La Serena libra batalla contra rayados: municipio refuerza plan para recuperar fachadas y espacios públicos

La alcaldesa Daniela Norambuena anuncia querellas y asegura que no bajarán los brazos ante quienes dañan la imagen de la ciudad.
jueves 06 de noviembre de 2025

Hace unos días, la alcaldesa de La Serena, Daniela Norambuena, subió a redes sociales un video donde se la veía junto a funcionarios municipales borrando grafitis en un colegio de la avenida Francisco de Aguirre.

 La acción no era simbólica: las fachadas recién recuperadas formaban parte de un proyecto impulsado por el municipio para restaurar establecimientos educacionales y mejorar la imagen urbana de la capital regional.

Sin embargo, el esfuerzo ha enfrentado constantes retrocesos. A poco de ser limpiados, los muros y monumentos vuelven a ser rayados por desconocidos, muchos de ellos encapuchados, que actúan preferentemente de noche. “Nos da mucha rabia. Esta gente llega y raya colegios emblemáticos, fachadas históricas… Son delincuentes”, reclamó la jefa comunal en el registro. 

“Recordemos que hay una ley de patrimonios que protege las fachadas del casco histórico. Los tenemos grabados en cámaras, pero actúan cubriéndose el rostro y escapan antes de que llegue Seguridad Ciudadana. Aun así, los vamos a seguir buscando”, aseguró.

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UN PROBLEMA QUE TRASCIENDE FRONTERAS

En todo caso, el vandalismo urbano no es nuevo ni exclusivo de La Serena. 

Diversas ciudades del país enfrentan el mismo problema, con resultados dispares. Las sanciones existen, pero su aplicación suele ser compleja. En el caso serenense, Norambuena recordó que existe una ordenanza municipal que prohíbe expresamente los rayados, estableciendo multas de hasta 5 Unidades Tributarias Mensuales a través de los juzgados de policía local.

“En el caso de monumentos o zonas típicas, la situación es más grave”, precisó la alcaldesa. “Ahí se aplica la Ley de Monumentos Nacionales, lo que constituye un delito. Cuando hemos identificado a personas rayando esculturas o inmuebles patrimoniales mediante las cámaras, presentamos las querellas correspondientes ante el Juzgado de Garantía”, puntualizó.

Pese a los obstáculos, la edil insiste en mantener firme la política de recuperar espacios públicos y reforzar la identidad turística de la ciudad. “Queremos una ciudad limpia, segura y atractiva, donde los vecinos se sientan orgullosos de su entorno. No vamos a permitir que unos pocos destruyan el trabajo de todos”, afirmó.

INTENTOS FALLIDOS Y NUEVAS ESTRATEGIAS

En el pasado, el municipio aplicó trabajos comunitarios a jóvenes sorprendidos rayando, pero la medida no dio los resultados esperados. “Muchos no cumplían con las jornadas asignadas, y finalmente el impacto fue mínimo”, reconoció Norambuena.

Por ello, la administración municipal busca nuevas fórmulas, combinando mayor fiscalización, campañas educativas y apoyo ciudadano, junto con la restauración permanente de los muros afectados.

INDIGNACIÓN VECINAL

En las calles, el malestar es evidente. Vecinos y trabajadores del centro de La Serena coinciden en que los rayados afectan la imagen de la ciudad y piden medidas más drásticas.

“Por donde uno anda, está todo rayado”, comenta Guillermo Torres, conductor de colectivos. “Debería haber un grupo especial de guardias municipales que patrulle de noche y los detenga. Después que los demanden y los metan presos, porque tienen los barrios hechos un desastre”, reclamó.

Para Claudia Palma, profesora, el problema comienza en el hogar. “Detrás de estos jóvenes que rayan están los padres que no les enseñan respeto. Deberían aplicar la ley con firmeza. Aunque un rayado no se compare con otros delitos, igual demuestra falta de educación y de cuidado por la ciudad”, opinó. En tanto, Raimundo Cerda, trabajador del comercio, se muestra pesimista. “Esto es una historia sin fin. La municipalidad limpia un día y al otro los muros están otra vez rayados. Parece una batalla perdida”, lamentó.

Pese a la frustración ciudadana, el municipio promete perseverar. “Cada muro recuperado es una señal de esperanza y de amor por La Serena”, enfatiza Norambuena.