Por parte de la Municipalidad de La Serena
Propietarios de Mercado Sur califican de injusto cobro municipal de $8 millones para regularizar inmueble
Veintisiete familias y más de 120 personas son los actuales propietarios del ex Mercado Sur, entre dueños iniciales y cónyuges por régimen patrimonial, en su mayoría personas mayores de 80 años, además de herederos/as de propietarios fallecidos. El terreno privado, de 918 metros cuadrados, tiene un galpón de planchas metálicas construido en 1966 y colinda con inmuebles municipales, como los galpones donde estuvieron una pescadería y el Registro Electoral y que hoy son parte de los bienes incorporados al leaseback que planea la casa consistorial.
Hoy los propietarios del Mercado Sur se enfrentan al problema de cobros que consideran injustos por parte del municipio serenense y que no pueden costear, debido a que no pueden realzar ningún tipo de emprendimiento en el lugar ante la falta de recepción municipal, que aseguran tener desde el tiempo que les vendieron el inmueble.
UNA PROBLEMÁTICA HISTÓRICA
El ex Mercado Sur quedó prácticamente abandonado hace más de 20 años, producto de la competencia de los supermercados. Ante la imposibilidad de vender, los propietarios decidieron desarmar los locales y arrendar el espacio para estacionamiento, con el fin de cubrir las altas cuotas de contribuciones de bienes raíces. Durante el trámite para obtener una patente, la Dirección de Obras Municipales les informó que nunca hubo una recepción definitiva del inmueble, a pesar de la venta realizada en 1981, exigiendo un pago superior a ocho millones de pesos para regularizar la situación.
María Soledad Bustamante Rivera, actual secretaria de los propietarios, relató que su padre, Roberto Bustamante, fallecido en 2022, trabajó en el Mercado Sur desde 1969 y fue presidente de la comunidad al momento de la compra a la Municipalidad en 1981. “La compra fue con un préstamo al ex Banco O´Higgins en que debían pagar letras. Se supone que si la Municipalidad vendió a privados tiene que haber una recepción definitiva. Luego que casi todos los locales cerraron con el paso de los años, afectados por la competencia de los supermercados, los propietarios tuvieron que seguir pagando contribuciones, que empezaron a subir. Al no poder vender surgió la idea de arrendar para estacionamiento de vehículos”
Con este nuevo negocio en mente, la Dirección de Obras Municipales les exigió instalar nuevas luminarias, una puerta de acceso al baño y mejorar la infraestructura. Pero al cumplir con estos requisitos, les dijeron que el inmueble no tenía recepción definitiva y que debían incurrir en un gasto de más de ocho millones de pesos para obtenerla.
“¿Cómo trabajaron nuestros padres con patentes municipales durante más de 40 años, si no había una recepción definitiva? Tenemos un certificado de recepción definitiva de la Población Quinta de 1964 y una carta de 1984 en que locatarios pidieron al alcalde Eugenio Munizaga Rodríguez renovar un semestre más la patente provisoria. Desde el mes de marzo de este año, le hemos solicitado audiencia a la alcaldesa Daniela Norambuena, sin tener respuesta, a través de una carta por Oficina de Partes y luego por Ley de Transparencia. Esperamos que la alcaldesa nos reciba”, añade la secretaria.
Yerko Moreno Carmona, presidente de la comunidad desde 2017, agregó que la regularización de posesiones efectivas ha sido un proceso largo, especialmente tras el fallecimiento de varios propietarios. “Una sociedad de médicos estuvo interesada en comprarnos en 2023. Pero falleció una de las viudas, y su hijastra presentó la herencia vacante, trámite que aún está en curso. Tras esta venta frustrada, decidimos arrendar el espacio como estacionamiento”.
Relata también lo que se les informó en la Dirección de Obras Municipales y Patentes cuando decidieron tener una patente provisoria o definitiva, respecto a la falta de recepción definitiva y el pago de $8 millones. “un monto excesivo para la mayoría de propietarios adultos mayores. Además, se nos cursaron dos multas por denuncias anónimas, lo que resulta incomprensible, si estamos en proceso de regularización”.
Desde 2007, algunos propietarios comenzaron a reunirse para vender sus puestos, debido a que muchos ya no podían cubrir las contribuciones. Carmen Moreno Carmona relató que en 2011 se decidió la venta mediante avisos en medios regionales y nacionales, gestionando tres corredoras de propiedades en cuatro años. En 2015, la Municipalidad propuso adquirir el Mercado Sur junto a otros dos sectores municipales para un proyecto turístico y comercial, pero no se pudo avanzar por irregularidades en las posesiones efectivas de algunas familias.
Voces de propietarios de 70, 80 y 90 años destacan el valor histórico y afectivo del mercado. Así como Ana María Delgado, 87 años, jubilada quien recuerda que “cada uno levantó su local con techos de totora. Luego demoró como tres años en levantarse el galpón”. Dorila del Carmen Gutiérrez, 90 años, viuda de Pablo Castro relata que llegó con su marido en 1965. “Fui de las últimas que tuve que cerrar. Arrendar para estacionamiento es un alivio, porque las contribuciones han subido mucho. La municipalidad debería mostrarnos un poco de consideración”. Quien también está preocupada por la situación es Blanca Estela González Callejas, de 76 años, que trabajó casi 30 años con patente, otorgadas por la municipalidad. “Por eso me extraña que digan que no teníamos recepción”.
Respuesta municipal
Consultados por la situación el director de Obras Municipales de La Serena, Fernando Ruiz, en primer lugar precisa que no se les está exigiendo un cobro a las familias del Mercado Sur. “Lo que ocurre es que la habilitación de una playa de estacionamientos requiere un proceso de regularización, trámite que debe ser gestionado por los propios interesados y que conlleva costos técnicos ajenos a la municipalidad”, detalla.
Ruiz añade que debido a la antigüedad del inmueble, “no existe una recepción municipal completa, requisito que la Ley de Rentas exige para otorgar patentes provisorias”. Por otra parte, no se ha ingresado expediente de regularización, “por lo que no hay cobros municipales asociados. Como municipio, tenemos toda la disposición para recibir a los vecinos y orientarles sobre los pasos que establece la normativa”, concluye el funcionario.