según el ministerio público se configuraría un delito de parricidio
Padre denuncia presuntas irregularidades en investigación por crimen de su hijo en Tongoy
Una serie de presuntas irregularidades policiales y judiciales denuncia la familia de Sebastián Valderrama, joven de 27 años que murió tras recibir una estocada la noche en que cumplía labores como nochero en el restaurante Yachting Club, ubicado en la avenida Costanera, frente a playa Socos, en Tongoy.
Producto de este crimen, fue detenida G.N.A, de 33 años, supuesta pareja de la víctima a quien se le imputa ser la autora de este hecho de sangre.
Sin embargo, el padre de Sebastián, Mario Valderrama, denunció que la investigación por el asesinato de su hijo ha estado marcada por actuaciones negligentes, omisiones y vínculos que, según él, han favorecido a la principal imputada, quien hoy, permanece con arresto domiciliario total.
Según su relato, aquella noche Sebastián había comido con él antes de dirigirse a su turno, ingresando a su trabajo entre las 21:55 y 22:00 horas. Allí dejó su bolso con comida y notó que afuera estaba estacionado el vehículo de la mujer, quien asegura que no mantenía relación con la víctima desde febrero. “Yo los había visto juntos días antes. Ella sabía que él trabajaba ahí”, señaló Valderrama.
Minutos después, un llamado alertó a la familia: un joven había sido encontrado agonizando en plena Costanera con un bolso Louis Vuitton. Al llegar, Valderrama encontró el cuerpo de su hijo tendido en la vía pública. “Un señor me dijo que tenía una puñalada en el corazón y que él mismo lo había revisado. No entendía qué hacía mi hijo afuera si debía estar trabajando adentro”, afirma.
En el sitio del suceso, el padre asegura haber visto un cuchillo con funda verde —que no pertenecía al joven— junto a una linterna que Sebastián usaba en su labor nocturna. También estaban estacionados dos vehículos: un automóvil rojo perteneciente a la pareja del joven y otro vehículo de una amiga de ella. Ambos, según Valderrama, habrían estado ocupados por dos mujeres que permanecieron escondidas durante más de una hora.
El padre, además, acusa que Carabineros no habría resguardado la escena ni tampoco tomó declaración inmediata a las ocupantes de los vehículos, pese a que personal del SAPU sabía que eran testigos clave. “Nunca cerraron el lugar, nunca hicieron nada. Eso ocurrió recién cuando llegó la PDI cerca de las 3 de la mañana”, sostiene.
Además, asegura que “las mujeres nunca fueron a buscarla (una ambulancia), pese a que estaban ahí al lado. Con esos minutos, mi hijo se habría salvado”, lamenta su padre.
RELACIONES DE FAMILIA
Luego que G.N.A. fuese detenida según el padre de Sebastián, ella misma habría reconocido haber atacado a su hijo con un cuchillo, testimonio que habría sido respaldado por su propia amiga. Sin embargo, tras su detención inicial, quedó con arresto domiciliario total debido a su “irreprochable conducta anterior”, condición que la familia cuestiona.
Es más, Valderrama afirma poseer antecedentes policiales previos de G.N.A. y asegura que “tiene mucha familia en Carabineros”, lo que — a su juicio — habría influido en el trato recibido.
El padre sostiene además que la imputada estuvo por horas en la comisaría sin que se le requisara el celular y recibiendo visitas que no correspondían, mientras que la carpeta investigativa no incluiría otros episodios en los que G.N.A. habría estado involucrada ese mismo día. “Ha sido todo muy irregular. Hasta el abogado de ella dijo frente al fiscal: ‘a este yo siempre le gano’”, denunció.
MÁS IRREGULARIDADES
A una semana del crimen, la familia afirma que la investigación avanza lentamente.
Asimismo, acusan a la PDI de no haber recuperado las imágenes de cámaras de seguridad de forma inmediata acudiendo a los locales en la mañana, cuando éstos estaban cerrados. “Como queda lejos, nunca volvieron”, afirmó Valderrama.
Además, cuestionó la ausencia de nuevas fechas de audiencia y la falta de información sobre los peritajes realizados a los vehículos involucrados.
Mientras, el padre insiste en que su hijo estaba concentrado en su trabajo y reconstruyendo su vida. “Él estaba feliz con ese empleo. No andaba tomando ni buscando problemas. Solo quería trabajar”, recuerda.
Como familia además, debieron asumir los costos para trasladar y sepultar al joven en Santiago, además de contratar representación legal para enfrentar el proceso. “No tenemos cómo pelear contra abogados que piden millones. Nosotros somos comerciantes, gente humilde. Pero no vamos a dejar esto así”, afirma.
Mientras la causa continúa, Mario Valderrama exige una investigación transparente, la revisión de todas las actuaciones policiales y que se garantice justicia para su hijo, “quien agonizó pidiendo ayuda. Lo mínimo es que su muerte no quede impune”, remarca.
FISCALÍA APELÓ A CAUTELAR
Desde el Ministerio Público, en tanto sostienen que el 15 de noviembre de este año, aproximadamente a las 23:00 horas, en avenida Costanera de Tongoy, a la altura del hotel restorán Yachting Club, la imputada, premunida de un cuchillo, agredió a su exconviviente, quien resultó con una herida cortopenetrante en el tórax.
Los hechos antes descritos –según el ente persecutor- configuran un delito de parricidio en contexto de violencia intrafamiliar.
No obstante, el juez de Garantía decretó arresto domiciliario para la imputada, desestimando la prisión preventiva solicitada por la fiscalía. Sin embargo, el Ministerio Público apeló a la resolución aunque la corte confirmó la resolución.
El tribunal en tanto, estableció un plazo de investigación de 90 días y otras diligencias de investigación para este caso.