jubileo 25° de la Cruz del Tercer Milenio
Misa en memoria de Pedro Velásquez Seguel y benefactores difuntos en Roma
Después de la ceremonia en la Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén en Roma, donde se conmemoró el 25° aniversario de la Cruz del Tercer Milenio, en un lugar elegido con tanta historia y de gran importancia para millones de cristianos, y en el contexto del Año del Jubileo que se celebra en todo el mundo, la Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén se presenta como un espacio que conserva importantes reliquias de la Pasión de Jesús: un trozo de madera de la Cruz, dos espinas de la corona y el retablo con la inscripción en hebreo y arameo “Rey de los judíos”.
Haciendo historia, fue precisamente la madre del emperador Constantino, Santa Elena, quien trajo desde Jerusalén estas reliquias sagradas a Roma y construyó, en el corazón de su propio palacio conocido como “Sessoriano”, la Basílica de la Santa Cruz en el siglo IV de nuestra era, cuando Constantino, como emperador, otorgó libertad de culto al cristianismo. Este es el motivo por el que el padre Ramón Bravo eligió este importante lugar de culto para que el alcalde de Coquimbo, Alí Manouchehri, presidiera la ceremonia solemne que recuerda también el Jubileo 25° de la Cruz del Tercer Milenio, ocasión en la que se presentó la tercera edición del libro de su autoría, “Crónicas de una obra de fe”.
Al concluir la ceremonia, se evidenció la emoción del padre Bravo, quien, en un sentido y espontáneo discurso, agradeció la presencia de los numerosos asistentes y rindió un homenaje al exalcalde Pedro Velásquez Seguel, a quien calificó como un visionario y entusiasta impulsor del monumento.
Con la celebración de la Santa Misa dominical, realizada este domingo por el padre Bravo, se recordó de manera especial a todos los fieles difuntos que colaboraron y trabajaron por la Cruz del Tercer Milenio, en particular a Pedro Velásquez y a Francisco Puga Vergara, quien fue director de Diario El Día.