ante la pérdida de algunas COSTUMBRES
Familias intentan revivir la Navidad de antes en las playas de La Serena
Por: Romina Onel
Hasta hace algunos años en Chile la Nochebuena y el día de Navidad solían extenderse más allá del árbol y los regalos, pues las calles se llenaban de risas, bicicletas nuevas, pelotas y muñecas, las cuales, se estrenaban en calles y plazas.
Sin embargo, hoy esa tradición parece diluirse entre pantallas, rutinas aceleradas y celebraciones puertas adentro, razón por la cual algunas familias decidieron ir hasta las playas de La Serena, donde el juego compartido, el espacio abierto y el tiempo en comunidad se convierten en una forma de reconectar con una costumbre que marcó a generaciones.
COSTOS DE LA TECNOLOGÍA
Buscando a niñas, niños y adolescentes que estuvieran disfrutando con sus regalos navideños, un equipo de Diario El Día llegó hasta las playas de la capital regional, donde había numerosas familias disfrutando del día feriado.
Es el caso de Jocelyn Rodriguez, quien se encontraba en la playa jugando con sus dos hijos, quien relató que “en mi familia tenemos la costumbre de salir con los niños el día 25 a lugares cercanos, a veces al valle del Elqui, disfrutando del río, pero hoy vinimos a la playa”.
En cuanto a la razones del por qué, Jocelyn manifestó que “la tecnología está invadiendo todo y la mayoría de los niños pide celulares, Xbox y la Play, en vez de bicicletas o patines. Entonces esa costumbre de salir después de abrir los regalos o al otro día a la plaza, para estrenar los juguetes se ha ido perdiendo. Esto va netamente en los padres, porque el celular es lo más fácil para que los niños se queden tranquilos. Por eso hay que traerlos a la playa, al valle, a las plazas, para que jueguen y sean niños de verdad”.
Por su parte, Cecilia Cañeta, quien salió este 25 de diciembre junto a su esposo, su hijo y nieto, aseguró que “a nosotros nos encanta la playa, por eso aprovechamos de venir con nuestro nieto, para que se distraiga. Yo extraño cuando los niños salían a mostrar los juguetes, pero ahora tienen miedo de que se los puedan robar. De todas formas mi nieto salió temprano a andar en bicicleta y a compartir”, señaló.
RECUPERAR LOS ESPACIOS PÚBLICOS
Otras de las personas que expresó su sentir, fue la santiaguina Fabiola Lobos, quien vive en La Serena hace 25 años y se animó a salir este día feriado junto a su esposo, sus dos hijos y su hija pequeña.
“Nosotros solíamos quedarnos en casa el 25 de diciembre, pero este año quisimos hacer algo distinto, lejos de las pantallas. Queremos disfrutar, caminar, jugar a la pelota al aire libre con los niños”, manifestó.
En esa línea, Fabiola advirtió que “con mi marido siempre comentamos que se ha perdido esta costumbre de ver niños jugando en las plazas. De hecho, nosotros vivimos al frente de una y casi siempre está vacía, hoy no había nadie. Aunque entiendo el tema de la inseguridad y la delincuencia, el cambio tiene que empezar en las familias, tomarse los espacios públicos. Hay que salir igual con los niños y pasar tiempo de calidad con ellos”, recalcó.
Por su parte, el esposo de Fabiola, Gonzalo Pizarro, quien es serenense de origen, recordó que “antiguamente salíamos a disfrutar los regalos con los amigos del barrio, jugábamos a la pelota y andábamos en bicicleta incluso en la noche”.
Explica que “nosotros vivimos en La Florida, y ayer yo salí en la noche a verificar que estuviera todo cerrado y me extrañó que no anduviera nadie afuera, porque era muy típico que los niños salían a jugar. Tampoco había música o ambiente de fiesta”.
En ese sentido, Gonzalo dijo que “lo ideal sería que se recuperara ese ambiente, que exista comunicación. La pandemia fue un cambio que influyó en esto, pero quizás la medida que prohíbe a los niños de básica y media tener equipos móviles en clases a contar de 2026 ayude a recuperarnos”.
Sobre este tema, Isidora Martínez, quien estaba pasando el feriado navideño junto a su pareja en la playa jugando a las paletas, señaló a Diario El Día que “cuando era más chica, mi familia me llenaba de regalos en Navidad y después yo salía a jugar con mis vecinos, y era lindo porque todos recibimos juguetes nuevos, pero ahora no se ve a nadie en la calle”, lamentó.
“Incluso” - agregó - “las familias ya no comparten ni se unen tanto como antes, y sería bueno que eso se recuperara, que las personas vuelvan a ser una comunidad”.
UNA NAVIDAD MUY TRANQUILA
Desde Argentina, Alberto López, quien se encuentra de visita en La Serena junto a su esposa y su hijo pequeño, afirmó que “vinimos a pasar las fiestas de Navidad y Año Nuevo aquí y nos ha llamado la atención que la fiesta se vive de manera muy tranquila en Chile. Ayer salimos y no había nadie, no había música, no vimos brindis ni niños jugando. Nada que ver con Argentina”.
Según él, explica, en su país “se sale, se brinda, se habla con los vecinos, mientras vemos los fuegos artificiales y los niños estrenan los juguetes nuevos. Allá aún se mantiene la tradición”, valoró.