se ubican preferentemente el centro de la ciudad

El perfil de los nuevos vendedores ambulantes que circulan por Coquimbo

No utilizan toldos, no se toman las veredas, no comercializan productos de dudosa procedencia, y circulan por el nuevo paseo Aldunate vendiendo principalmente productos comestibles. Tampoco tienen relación con bandas delincuenciales.
martes 30 de diciembre de 2025

Uno de los mayores aciertos que se le reconoce a la administración del alcalde Ali Manouchehri es haber recuperado el centro de la ciudad para sus habitantes y, con ello, haber erradicado a los vendedores ambulantes quienes se habían apoderado de cuadras completas.

Todo eso ya es parte del pasado y la principal calle del centro de la ciudad fue convertida en un bello paseo peatonal.

No obstante, en el último tiempo han aparecido en escena otros vendedores ambulantes, aunque con características muy distintos a los anteriores.

En general, son pocas personas quienes, en su mayoría, son dueñas de casa, adultos mayores y cesantes. Además no se instalan con toldos, no se toman las veredas, ni tampoco  amparan delincuentes ni al microtráfico, como era usual. Por el contrario, están en constante movimiento, no se quedan estáticos en ninguna esquina, excepto aquellos que cantan y piden un “aporte”.

Además, no comercializan productos de los cuales no se pueda determinar su procedencia legal, pues venden principalmente alimentos, como empanadas, hanroll, humitas, bebidas, colaciones e incluso, espigas para la abundancia. La excepción es uno que otro vendedor de papel higiénico y toalla nova.

Además, todos actúan de manera individual, recorriendo de punta a cabo el paseo peatonal por la alta concentración de personas que transita por ese lugar.

LA SEGURIDAD

Pese a ello, tanto miembros de la seguridad municipal como de Carabineros están atentos ante cualquier movimiento o acto delictual que se pueda originar.

De todas formas, los vecinos de la comuna aseguran no sentirse incómodos ante la presencia de este nuevo tipo de vendedores, pues se trataría - al menos a primera vista -  de personas que buscan una forma de poder tener un ingreso. Además, destacan que no son personas “escandalosas” ni generan peleas o incidentes callejeros, pues aparecen mayoritariamente en horas de colación. 

“Yo no creo que estas personas representen un problema. Lo que sí creo es que hay que mantener el control y no vayan aumentando y volvamos a lo que pasaba antes”, advierte Amalia Calderón, quien aprovechó de agradecer  la recuperación del centro de la ciudad para las familias coquimbanas.

De opinión similar es Claudio Rodríguez, quien plantea que “no son muchos. Se ve uno que otro y no se toman para ellos los espacios. Andan con sus cosas, incluso en carros de feria. No molestan a nadie. Creo que si no tienen permiso la municipalidad debería tenerlos registrados”.

El Día intentó contactar al municipio para conocer su opinión sobre este tema y si existe la posibilidad de autorizar, eventualmente, a estos nuevos vendedores callejeros, pero   hasta el cierre de esta edición no hubo un pronunciamiento.