Investigación por femicidio en Coquimbo
“Cuando llega la maldad es horrible”: Madre de Paulina encontró escritos de historial de agresiones
“Qué dolor que tu pareja te golpee por nada y que diga cosas que no son, me duele que mis hijos sufran por mi culpa”.
Esta es una de las reflexiones que plasmó Paulina Corrotea Chacana en un cuaderno personal hallado en su domicilio, elemento que es uno de los antecedentes más sensibles y relevantes en la investigación que lleva adelante el Ministerio Público para esclarecer las circunstancias que rodearon su asesinato, considerado el primer femicidio que se registra en el país en lo poco que va de este año 2026.
TESTIMONIO DE UN INFIERNO
Durante la formalización del principal sospechoso de este crimen - J.A.D.N., la expareja de Paulina de 27 años - la fiscalía dio a conocer parte de las reflexiones, pensamientos y, especialmente, los relatos en primera persona de la violencia ejercida por parte de este sujeto sobre la víctima.
En efecto, según consta en los informes policiales, estos escritos darían cuenta de una relación marcada por episodios reiterados de violencia física y psicológica.
De acuerdo con el parte denuncia ingresado el 1 de enero de 2026 en la Segunda Comisaría de Carabineros de Coquimbo, fue la madre de la víctima, Verónica Chacana Sierra, quien tomó conocimiento del contenido del cuaderno luego de que su hija permaneciera sedada en la Unidad de Cuidados Intensivos. En su declaración, señaló que los escritos reflejaban el sufrimiento que Paulina atravesaba junto a su pareja - que había conocido por TikTok en el año 2024 - y con quien mantenía una relación de aproximadamente seis meses.
Las transcripciones incorporadas al informe policial revelan frases que evidencian un profundo deterioro emocional. En una de las páginas, Paulina escribe: “Le abrí las puertas de mi casa sin nada a cambio y yo recibo golpes e insultos para mí y mis hijos. No sé dónde me metí. Qué dolor que tu pareja te golpee por nada”. En otro pasaje, se lee: “Dios mío, ayúdame por favor, ya no aguanto ningún golpe más, de verdad no soy un saco de boxeo”.
En otra página, la víctima se refiere a las consecuencias emocionales y laborales de la violencia que sufría: “Me dio pena y rabia porque quedé sin trabajo por su culpa. ¿Qué haré ahora? ¿Para dónde sacaré para mi hijo?”.
El cuaderno también contiene expresiones de ambivalencia afectiva, en los cuales la víctima manifiesta sentir amor por su pareja, pero al mismo tiempo reconoce el daño que la relación provocaba tanto en ella como en sus hijos de 12 y 11 años. “Te amo mucho, pero hay veces que se te pasa la mano y tengo que defenderme. Me duele y mucho todo esto”, se lee en uno de los párrafos, fechado semanas antes de su ingreso al hospital.
Ya en las últimas hojas, el tono de los escritos se vuelve aún más crudo. Se repiten frases autodenigrantes y alusiones a la muerte, lo que, según fuentes vinculadas a la investigación, será analizado por peritos para determinar su contexto emocional y temporal.
Cabe señalar que todo el material fue remitido a la Brigada Criminalística Regional para su análisis técnico y grafológico.
DECLARACIONES DE TESTIGOS
Estos antecedentes se suman a las declaraciones de familiares, vecinos y cercanos de la mujer, quienes relataron los episodios previos de violencia y control que el sujeto ejercía sobre ella.
En particular, los hijos de Paulina habrían presenciado varias agresiones, según consta en declaraciones recogidas por la PDI, las que describen encierros, golpes y amenazas para evitar que los hechos fueran denunciados.
INFORME MÉDICO
En el plano médico, el informe del hospital de Coquimbo establece que Paulina ingresó al recinto el 28 de diciembre pasado con un diagnóstico de hipertensión endocraneana secundaria y un hematoma subdural de carácter subagudo, cuya data —según indicó personal clínico a la familia— podría corresponder a lesiones de entre 15 y 20 días de evolución. Si bien, la paciente fue sometida a una cirugía de urgencia, su condición neurológica se agravó progresivamente hasta derivar en una herniación cerebral.
La fiscalía de Coquimbo instruyó diligencias a la Brigada de Homicidios de la PDI, incluyendo la toma de declaraciones, empadronamiento de testigos y el levantamiento de evidencia documental y digital, entre ellas el cuaderno y registros fotográficos hallados en teléfonos celulares.
En paralelo, J.A.D.N. prestó declaración en calidad de testigo en la ciudad de Rancagua, por orden de la fiscalía, negando haber ejercido violencia sistemática, aunque reconociendo discusiones y episodios de conflicto.
Cabe señalar que, debido a problemas de conexión con el único imputado quien se encuentra detenido en la cárcel de Rancagua, durante la jornada de ayer no se pudo continuar con la audiencia de formalización, la que debería continuar hoy jueves.