vecinos apuntaron a la inacción de las autoridades eclesiásticas
Capilla Santa Ana: municipio aclara que no pueden restaurar al ser un terreno privado
Por Javiera Jeria
Este lunes la capilla Santa Ana, en Las Compañías, fue consumida por un voraz incendio. El templo, que fue trasladado desde el mineral El Tofo en la década de los 70 a su actual emplazamiento, terminó en cenizas después de años en abandono, hecho que provocó gran tristeza entre cientos de fieles de Las Compañías, algunos de los cuales, acudieron este martes a observar lo que quedó de éste.
Y es que, a pesar de su valor espiritual, emocional y cultural para la comunidad, en los últimos años el descuido y el abandono lo transformó un punto de pernoctación de gente en situación de calle.
Lo anterior deterioró aún más la capilla pues, según comenta el expárroco, Ángelo Leita, este último incendio es el quinto que la afectaba.
PÉRDIDA DE UN ESPACIO DE FE Y ORACIÓN
Un equipo de Diario El Día llegó hasta el lugar y conversó con algunos vecinos quienes, con tristeza, observaban los restos calcinados de la iglesia.
“Es cierto, no estaban haciendo hospicios ni nada, pero el simple hecho de que tú veas una capilla acá, es sentir que la presencia de Dios está ahí”, señala una vecina. Para ella, la capilla simbolizaba un lugar de fe y comunión con Dios, por lo que lamentó que “ni siquiera la casa de Dios la respeten”.
Por su parte, proveniente de otro sector de la ciudad, llegó hasta el lugar, la señora Martina quien se expresó muy conmocionada por el incendio.
“Cuando alguien muere lo primero que uno hace es traerlo a la iglesia, la ceremonia para bendecir. ¿Cómo es posible que pueda pasar esto con un lugar santo?”, se pregunta.
“Me parece increíble. Aquí la gente venía a rezar, a hacer ceremonias, a buscar bendición y ahora mire, me da tanta pena ver esto”, dijo.
Ambas mujeres, de fuertes creencias religiosas, afirman que iglesias como esta son importantes para la comunidad, pues en tiempos difíciles la fuerza que entrega la fe es necesaria.
HISTORIAS Y PATRIMONIO COLECTIVO
Tal como se explicó al inicio de la nota, la capilla Santa Ana fue trasladada a La Serena desde el mineral El Tofo, en La Higuera, en el año 1974, posterior al cierre del yacimiento.
Desde entonces permaneció en Las Compañías, albergando a distintas generaciones de fieles.
Para ellos, no solo se incendió una capilla; también se quemó el recuerdo de decenas de familias que tuvieron la oportunidad de conocer y convivir en este espacio.
“Es una pena enorme para todos porque acá se preparaba a los niños para la primera comunión, había gente que se dedicaba a trabajar por la iglesia, habían misas y era cerquita para mí”, sostiene una vecina.
“Es una capilla que tenía mucha historia y eso es lo que hay que rescatar”, agrega.
Para Rosa, otra residente del lugar, esta iglesia “era muy linda, era preciosa y aquí se hacían casamientos, se hacían bautizos, misas todos los domingos”.
Asegura además, que le gustaba mucho ver en el lugar, la procesión del Mes de María. “Yo veía a la gente, a las vecinas que me saludaban cuando venían en los diferentes horarios en que se hacían las misas”, recuerda.
RECUPERACIÓN DEL ESPACIO
Tanto para Rosa como para sus otras vecinas, es importante poder reconstruir la capilla y recuperar este espacio de oración.
“Tengo fe de que se va a volver a levantar, que se reconstruya pero no con madera, con material sólido para que no vuelva a pasar esto nunca más”, menciona una de ellas.
Por su parte, la señora Martina también considera que “es importante que vuelvan a construir la capilla, para que se vuelva a usar. Además que está al lado del colegio, entonces es inseguro que quede así, todo destruido”.
De todas maneras, criticó severamente el abandono en que se encontraba el santuario, responsabilizando a las autoridades eclesiásticas por no haber actuado con antelación.
“El arzobispado no hace nada. Abandonaron la capilla, siendo que aquí se hacían tantas cosas”, critica Rosa.
Según el expárroco, Ángelo Leita, el terreno pertenece a las Hermanas Dominicas y existían gestiones pendientes para regularizar su situación jurídica. No obstante, aclaró que los costos de una posible reconstrucción están fuera de alcance por ahora.
Consultada la municipalidad sobre la posibilidad de una eventual intervención, el director de la Secretaría de Planificación Municipal (SECPLAN) de La Serena, Abel Espinoza, precisó “que este corresponde a un terreno de carácter privado, por lo que no podemos intervenir de manera directa”.
Además, descartó la existencia de una declaratoria patrimonial o categoría de inmueble de conservación histórica sobre la iglesia incendiada, razón por la cual no existe una protección legal que permita la intervención directa del municipio.
“En este contexto, corresponde al propietario evaluar y desarrollar un eventual proyecto de recuperación. No obstante, como municipalidad de La Serena, manifestamos toda nuestra disposición a brindar apoyo y asistencia técnica si así se requiere”, agregó el director.
Desde SUBDERE, en tanto, confirmaron esta situación, explicando que la disponibilidad de recursos para una reconstrucción están, pero al tratarse de un inmueble privado existen limitaciones para intervenir.